26- Cuando una amiga se va…

Hace un poco más de 7 meses, cuando mi amiga Mónica empezó su tercera lucha a esta enfermedad, pude escribirle en este blog en “mi inspiración” cuanto la quería, cuanto la admiraba y la luz que significada para mi en este proceso.

La vida que nos unió en la juventud y que por cosas del destino nos había alejado un poco físicamente, nos regalo esta enfermedad para reencontrarnos y sobretodo para sentir que en nuestros corazones el tiempo no había pasado y que ahí seguía la misma amiga amorosa, incondicional de tiempo atrás y que su corazón y calidad humana habían incluso crecido más que nunca.

Cuanto tengo para agradecerle! Esa cercanía tan precisa, tan asertiva como ella. Aparecer en el momento perfecto siempre, sobretodo en el punto perfecto para quienes vivimos estos días “diferentes” que queremos y no queremos hablar… que queremos y no queremos compañía… que queremos tanto y no queremos a la vez… Por eso, por haberlo ella vivido, sabía exactamente cuando y cuanto era mucho o poco.

La mejor compañía. La veía tan tranquila y tan feliz que fortalecía la paz que yo sentía y me demostraba que la actitud hacía toda la diferencia. Me validaba que al contrario de muchas otras personas que le habían entregado su felicidad a la enfermedad, ella lo miraba a la cara, y frente a él, seguía construyendo una vida llena de ilusiones.

Ella que se veía tan bien, tan llena de planes, de sueños, llegó con un nuevo diagnóstico, un metástasis en el hígado que me dio a pavor, también a ella, pero desde el comienzo resolvió que era una lucha más de la que estaba convencida nuevamente iba a ganar.

Era una guerrera, se le medía a todo cargada de fe, de mucha fe. Empezó a aceptar con amor todo lo que le iba llegando y así le doliera en el alma trabajaba por ello. Recuerdo especialmente el día que se le empezó a caer el pelo. Me llamó y hablamos más de una hora por teléfono, lloraba de la angustia de sentir que tenía que volver a prescindir de él, pero sobretodo la mortificaba ser esclava de la peluca de un tratamiento que parecía por el momento ser bastante largo.
-“Lini, dime algo que me ayude a no volver a cargar con esa mentira”, me dijo.
Yo la verdad le respondí con tanta convicción de lo gratificante que era para mi andar “libre” de peluca, lo que había significado para mi cuerpo, mi alma y mi ego, lo que significaba para mi marido y mis hijos y lo que podría llegar a significar para una persona en la calle que no conocíamos… Ella lloraba mientras me escuchaba y yo le garantizaba que después de unos días de impacto iba a sentir la felicidad más grande del mundo… Y así se fue… El día que se rapó me mandó de inmediato la foto y la vi más hermosa que nunca, me la mandó con esa sonrisa de complicidad que solo yo podía entender y cuando pasaban los días frecuentemente lo agradecía, me contaba las mil historias producto de ser una mujer calva en la calle en esta ciudad y nos reíamos sin parar.

Pasaron los meses y los días se fueron volviendo más difíciles, parecía que su cuerpo estuviera bailando a otro ritmo diferente al de su mente y su alma. Hubo que suspender unos días de tratamiento para nivelarle lo que hacía resistencia a los medicamentos que se usaban previos a la quimioterapia.
Aún así su fe era inquebrantable, ella estaba convencida que de esta volvía a salir . Yo por el contrario, y a pesar de ser siempre optimista, sufría con cada día que pasaba sin ella poder recibir su tratamiento y algo dentro de mi me decía que eso no iba a estar tan bien como pensábamos.
Yo le preguntaba a mi marido que es médico, al oncólogo que era el mismo mío y aunque siempre me hablaron de cosas que faltaban por hacer y me decían que siempre había esperanza yo nunca quedaba satisfecha con las respuestas.

Decidí aprovecharla como nunca, dentro de lo que se podía y se dejaba, sabía que a veces necesitaba unos días de silencio y tímidamente yo aparecía hasta que ella volvía a regresar cargada de energía. Y yo siempre estaba allí, paradójicamente se habían invertido los papeles y mientras yo iba de salida del tratamiento ella volvía a empezar.

Recuerdo muy especialmente un día que la acompañe a la quimioterapia (yo que había dicho el último día que allá no volvía ni a deshacer los pasos) estábamos afuera y ella estaba resolviendo telefónicamente una orden de un medicamento que aún no había recibido. Ella caminaba mientras hablaba y con esa delicadeza que la caracterizaba le pedía a quien estaba al otro lado del teléfono, que le ayudará por favor que ya estábamos allá y necesitaba seguir con el tratamiento.
Yo, la miraba a distancia y mientras ella hablaba y reclamaba ayuda para seguirle luchando a la vida, yo le pedía a Dios en silencio que la protegiera, que le diera paz, que le diera vida… Ese día antes de ir a acompañarla incluso había ido a visitar a mi mamá en su osario y le había pedido que por favor que ese tercer medicamento que le iban a ensayar ese día para evitar la reacción le funcionara pues teníamos toda la fe puesta allí y como mi mamá la había querido tanto yo estaba segura me iba a ayudar.

Dios me escuchó, hizo todo como El lo hace, perfecto así no parezca. Escribiendo “derecho en renglones torcidos” El aceptó mi petición pero a su manera… decidió protegerla como nunca , darle toda la paz y regalarle la mejor vida…todo esto sería sólo posible a su lado. porque creo yo se venían unos días difíciles, muy difíciles para ella y para todos los que la queremos tanto.

En pocos días pasaron muchas cosas que la descompensaron y sin siquiera pensarlo, en un abrir y cerrar de ojos se la llevó… La premió con un final fácil, sereno y en paz , así como ella se lo merecía. Se la llevo sin dejarla sentir dolor, miedo ni angustia porque ella así como todos estábamos convencidos que particularmente de esa embolia no iba a morir y rápidamente sería dada de alta. En cuestión de horas se fue al cielo dejándonos a sus amigas incluso con mensajes grabados y con la planeacion de una posible bienvenida cuando volviera a casa.

Que dolor más grande sentí, era una mezcla de miedo, de angustia, de desasosiego. Su muerte se me llevó toda la energía, toda la que había acumulado estos meses, era como si se me hubiera llevado la luz. Me sentí frágil, vulnerable, pero sobretodo me sentí profundamente sola pues nadie, absolutamente nadie podía reemplazar el papel que ella tenía en ese momento. Ese vínculo afectivo y esa necesidad creada de podernos hablar de “tu a tu” y aunque ambas tenemos grandes amigas del corazón ninguna podía cumplir la función que teníamos la una a la otra. Era cuestión de empatía, de saber que las dos estábamos en el mismo “modo” y que nuestras aburridas conversaciones para otras no lo eran para nosotras.

Me quede sin confidente, sin guía y sin fuerza. Hablábamos por horas en la mañana temprano cuando los niños salían para el colegio y los esposos a trabajar (justo en este momento en que escribo) así podíamos llorar y reírnos a la vez sin que ninguno lo notara pues no nos gustaba verlos sufrir. Ella soltaba carcajadas con mis exageraciones y se volvía profundamente analítica cuando hablábamos de la posibilidad de morir y del desapego. Conversaciones deliciosas a pesar de estar en torno a un tema tan poco amigable, conversaciones reales, dulces y saladas pero siempre conversaciones que fortalecían y nutrían el alma.

El tiempo ha pasado. Un poco más de un mes que ha sido más lento de lo que quisiera, todavía siento ese nudo en mi garganta cuando pienso en ella, todavía se me llenan los ojos de lágrimas rápidamente cuando siento que la necesito, me dejó mal acostumbrada y el inconsciente me juega malas pasadas y hay momentos que voy a buscar el celular para contarle alguna buena noticia en torno al tratamiento, porque ella disfrutaba de la subida de mis neutrófilos como si fueran sus acciones en la bolsa y viceversa. Nos monitoreábamos las citas médicas, nos contábamos una a una las cejas y pestañas que se le iban a ella y que ahora me llegaban a mi y sobretodo desnudamos totalmente nuestra alma y nuestro corazon. Hoy por ejemplo que tengo resonancia de control se que estará allí más presente que nunca y después de tantos días de sentir tanta melancolía, hoy finalmente tomé la decisión de entregarla y pedirle que me deje la fuerza, la esperanza y la fe que ella tenía.

Ahora si, me quedo acá yo sin ella materialmente pero con su esencia dentro de mi, me quedo llena de promesas, de planes juntas, de consejos y de hermosos recuerdos. Me quedo con su último chat en mi celular que no quiero borrar y con el recuerdo de voz y su risa que hago el esfuerzo de no olvidar nunca.

Ella se llevó mis secretos y mis preguntas, pero se que desde allá me dará las respuestas. Se llevó sin querer por unos días mi alegría pero ya me la regresó y precisamente en su honor lucharé para conservarla y reír a carcajadas como ese último día que estuvimos juntas.

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Nuevo Post: Mastectomía

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1- Ecografía Mamaria

2- La noticia

3- Decantar la noticia…

4- Cómo contar?

5- Contra que nos enfrentábamos

6- Cambio de médico

7- La cirugía y el diagnóstico

8- El catéter, la quinta maravilla

9- Primer corte de pelo

10- La fe

11- Quimioterapias Rojas

12- Efectos Post quimio

13-  Sin Pelo

14- La peluca

15- Cabezas para mi peluca

16- Nancy, mujer valiente

17- Una mujer sin pelo en la calle…

18- El primer cumpleaños

19- Regalos de Navidad

20-Quimioterapias blancas

21- Cómo nació este blog?

22-Terminando mis quimioterapias…mi reflexión.

23-Y si no tengo pelo… si seré mujer?

24-Porque hay que ponerle el pecho

25-Mastectomía

 

25- Mastectomía radical bilateral

Hace unos cuatro años, mi esposo, con lo prevenido que siempre ha sido, me propuso que hiciéramos esta cirugía. El solo término me sonó lo suficientemente complejo para aceptarlo y me parecía que no tenía sentido que yo a los 40 años, extirpara en su totalidad el tejido mamario de ambos senos para prevenir algo que pudiera suceder.

El insistía con todo tipo de argumentos médicos y en busca de tener una tranquilidad para la vida futura, pero  yo, convencida que eso ” no sería conmigo” y después de una reunión que tuvimos con respecto a este tema con el médico, llegamos a la conclusión (el médico y yo) que me haría un seguimiento cuidadoso cada seis meses y que seguro “nada iba a pasar”.

Cuando supimos la noticia no puedo negar que sentí culpa, bastante culpa de saber que le habría podido evitar esta situación a el quien se repetía constantemente que debió de haber insistido, pues le dolía en el alma saber el proceso que tendríamos que enfrentar por no haber querido oír los signos que la vida en su momento nos había enviado.

La ignorancia mía del tema era toda, hace unos meses era la primera vez que había oído algo parecido con la actriz Angelina Jolie, quien además de ser una mujer hermosa y un “sex símbol” había, de manera inteligente, renunciado a tener sus senos naturales porque su mamá y su tía habían muerto de cáncer de mama y el examen Braca 2 que ella se había realizado demostraba que sería probablemente una próxima candidata.

Me pareció muy valiente en su momento! Identifique de inmediato que eso era lo que mi marido me había propuesto años atrás y tenía que reconocer que por vanidad y comodidad no había querido someterme a una cirugía tan fuerte .Me pareció entonces increíble que la actriz que ” si vivía de eso” hubiera sido tan radical y precisa en su decisión!

En todo caso, allá ella… Muy valiente, muy precavida , pero insisto… como eso no me pasaría a mi, no era para nada  necesario.

Llegó mi diagnóstico y paso todo el tratamiento en el orden que debía ser: cuadrantectomia para sacar el tumor, quimioterapias rojas, quimioterapias blancas y finalmente terminar con la mastectomia con el propósito de no dejar rastro de ningún tejido mamario en el cuerpo que pudiera a futuro convertirse en un tejido no grato.

Como yo no acostumbro a preguntar mucho del tema, sino que me gusta ” dejarme sorprender” me enteré a última hora de muchas cosas. El día antes de la cirugía en cita con el anestesiologo por ejemplo, supe que estaría varios días en la clínica porque las primeras 72 horas el dolor es más intenso y quisieran manejarlo con epidural.

Así fue entonces,  maravilloso! Una anestesia perfecta, ese estado de profundidad que me fascina y luego a la habitación atendida por un personal amoroso y profesional, acompañada de mucho amor y SIN dolor!

La epidural estaba funcionando perfecto y salvo los drenes que colgaban a los lados que incomodaban un poco no sentía mayor cosa.

Como estaba TAN bien, todo indicaba que podrían darme de alta antes de las 72 horas porque estaba respondiendo perfecto y así podría pasar el día de la madre en compañía de mis hijos y mi marido tranquilamente en casa.

Que error! Me equivoqué sin duda, cuando amanecí ese domingo no recuerdo haber tenido en mi vida una situación de dolor igual, una situación de dolor que fuera tan larga, tan intensa, tan permanente.

Hace 13 años viví prácticamente un parto a sangre fría con mi hijo menor. Fue muy duro pero pasó rápidamente, acá fue un día completo, 24 largas horas donde me dolía el cuerpo y me dolía el alma.

Era el primer día de la madre sin mi mamá, tenía tan solo un mes de haber partido y justo, en esos momentos de dolor, un abrazo, una caricia, una recomendación, una bebida hecha por ella era lo que yo sentía que curaba todo.

Mi marido y mis hijos no sabían que más hacer para que yo estuviera bien, pero me sumergí en un silencio total aceptando ese día de intenso dolor con amor y esperando que pasara rápidamente porque estaba convencida que el otro día sería muy distinto, porque entendí que estaba viviendo el duelo de la pérdida de mi madre como ninguno de mis hermanos y que yo tenía que enfrentar y vivir ese dolor sola, como precisamente la vida me lo había regalado.

Que día tan largo, literalmente con lágrimas de sangre que me salían por diferentes partes del cuerpo y creo que buscaban otra salida porque llorar no era posible.  Si respirar era doloroso llorar o hablar ya era demasiado.

Sentía los gritos de mi alma, sentía los gritos de mi corazón y ese día si me pregunté porque mi mamá se había ido en el momento de mi vida que más la necesitaba.  Sentía envidia profunda de los comerciales con mamá, de los avisos de revistas, de las amigas o quienes llamaban diciendo que iban a celebrarlo con la suya, sentía envidia de mis hijos que ellos si la tenían, así ese día tuviera que permanecer en cama.

Pero  como todo pasa, como todas las imperfecciones de la vida son perfectas, al otro día me levanté completamente diferente, cuando abrí mis ojos y fui consciente del nuevo día sentí que estaba distinta y ahí pude interpretar que mi dolor del día anterior era del alma y cuando el alma y el corazón duelen, cuando el apego nos toma ventaja no hay remedios, no hay inyecciones que puedan llegar a curar tal profundidad.

Empecé a mejorar a una velocidad increíble, conviviendo con incomodidades que seguro hace unos meses me hubieran incapacitado , pero que hoy las manejo fácilmente. Empece a “disfrutar” sobretodo,  la tranquilidad de saber que ya no estoy “durmiendo con el enemigo” que ya no hay tejido mamario dentro de mi.

Y así va corriendo el tiempo… Ya pasaron un poco más de tres semanas y aunque tuve un pequeño impase que requirió volver al quirófano tres días atrás, es una cirugía que su recuperación depende mucho del tiempo pero sobretodo de la aceptación. Mas adelante, en unos cuatro meses remplazaré las prótesis expansoras por unas muy bonitas y todo volverá a ser “como antes”.

Hoy, muchos días después, recuerdo ese día de la madre como algo inolvidable, inolvidable eso si desde el dolor, un día de esos que no queremos vivir, pero un día de esos que siquiera existen para mostrar la grandeza divina de los demás y para comprobar que lo que más sano debemos tener es el alma porque cuando esa duele no hay anestesia que valga.

Como ya no me duele respirar ya si puedo llorar al recordar a mi mamá, ya si puedo decirle que me siento abandonada sin ella, que daría lo que fuera por sus manos sanadoras y que el final de esta batalla sin ella no es fácil pero no imposible.  La ganaré con honores y será así la manera de honrarla eternamente por lo valiente y guerrera que siempre fue con su vida!

Porque hay que ponerle el pecho…

Vamos avanzando con paso firme en este camino, un camino con días de profundos aprendizajes para la vida, para la mía y para la de quienes están cerca.

Estoy a pocas horas de un paso definitivo, a pocas horas de desprenderme de mi físico para recibir a cambio tranquilidad y vida.

Como evolucionamos los seres humanos! Cuanto aprendemos cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles. Y que grandeza de espíritu se logra cuando las adversidades permiten sobreponernos de antemano a lo que antes hubiera sido gran motivo de angustia para nosotros.

Y la vida es así, es perfecta y es justa con todo lo que vivimos. Si queremos entender ese ” para que ” del que tanto nos hablan, si queremos ver el rayito de luz en plena oscuridad, las situaciones difíciles nos darán a cambio una forma de ver la vida tan diferente donde cada minuto que pase se disfruta y se valora más.

Mañana es mi mastectomia radical bilateral, me siento absolutamente feliz de no dejar ningún tejido mamario en mi cuerpo. Agradezco mucho su compañía estos años, agradezco que hayan llenado de salud y vida a mis tres hijos al nacer, agradezco que permitieron lucir lo que me pusiera encima, pero sobretodo agradezco que gracias a ellos hoy mi vida es distinta.

Por eso ya me desprendo tranquilamente, siendo consciente que no será el mismo, será mejore, porque cada que lo vea recordare que sigo viva, que la vida me regaló una segunda oportunidad y que cada cicatriz será una medalla que simboliza esa lucha que enfrentamos muchas mujeres en el mundo y que lamentablemente no todas logramos ganar.

Me despido de el en paz conmigo misma, me despido entregando los miedos que me da tenerlo. Me despido convencida que con cada gramo de el desaparece cualquier posibilidad de recaída y con la certeza absoluta de que cumplió su misión.

Ahora, con aceptación y confianza abro literalmente mis brazos a los cambios y recibo con amor todo lo que vendrá con ellos. Recibo en cada incomodidad física o emocional el aprendizaje que me hace falta y estaré dispuesta en cuerpo y alma a “disfrutar” cada momento.

Estoy lista para enfrentar lo que se viene, estoy firme para seguir enfrentando feliz lo que sea para asegurar más días de mi vida porque ahora cada segundo, cada minuto y cada hora tienen más sentido que nunca!

Estoy lista porque tengo la certeza que no estaré sola, mi mamá, que tanto necesito hoy, y que se me fue hace un mes, cuidara desde otra dimensión hasta el mas mínimo detalle para que disfrutemos más juntas que nunca este día de la madre que viene!

Vamos con toda mami, vamos a ponerle el pecho al cáncer!

23- Y si no tengo pelo… si seré mujer?

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Hace muchos días recibí una llamada de una mujer que no conocía.  Venía recomendada por alguien cercano y se estaba enfrentando recientemente a la batalla del cáncer de seno.

Estaba en sus primeros días, en los que el tiempo del reloj no corre en el día y mucho menos en las noches, esos en los que no existe otro pensamiento diferente y la cabeza esta llena de preguntas sin respuesta.

Me hizo muchas de ellas, las mismas que todas tenemos al enfrentar esa situación, preguntas cargadas de miedos, de angustias… Algunas incluso una vez respondidas eran preguntadas de nuevo, seguramente no era la respuesta que quería oír y quería darle una segunda oportunidad a ver si por “arte de magia” era diferente.

Le respondí con comprensión y mucho amor cada una de ellas, desde mi experiencia (pues no soy médica) hasta que llegó al tema que después del miedo a morirnos para nosotras las mujeres quizás es mas difícil: La caída del pelo.

Ella, albergaba la esperanza que fuera una entre miles que la quimioterapia roja le conservaba su pelo.  Yo también la tuve, incluso como se demoró en caerse el mío mas días de lo previsto, llegué a pensar que no me iba a pasar.

Yo, sin querer asegurarlo, pues los milagros existen, quise ubicarla un poco en la realidad para que fuera poco a poco haciendo el desprendimiento de esta parte del proceso que además es bien bonito y enriquecedor.

Finalmente llegó la pregunta:

“Y si no tengo pelo, si seré mujer?

Que tal la pregunta?  … Si seré mujer?  Como si la feminidad, el don que nos dieron de poder generar vida, la capacidad de amar sin limites, la ternura y el corazón con capacidad ilimitada estuviera concentrado por fuera y no por dentro de la cabeza.

Que dolor sentí de ver como nuestra sociedad nos ha logrado convencer que si no tenemos pelo, que si no tenemos senos o bonitas caderas dejamos de serlo. Una realidad inevitable y lo mas triste una pregunta tan común, una pregunta que yo también me hice en su momento.

Ella, con una transformación radical en su tono de voz, donde lograba yo interpretar la angustia que le generaba sufrir cada uno de estos cambios  físicos del tratamiento teniendo un poco mas de 30 años, empezó a darme todas las razones de porque era tan duro para ella:

-Es que tu no sabes como es mi pelo, es largo … hermoso.

-El mío también era, le dije.

-Pero es que el mío es sano y brillante, no te imaginas…

-El mío también era igual.

-No sabes cuanto le he invertido en tratamientos y en cuidados para poder mantenerlo así.

-Te entiendo porque yo hacia lo mismo, respondí.

En fin, ella, después de tratar de demostrarme que su problema era mas grande que el mío, que al igual que muchas de nosotras tenia el síndrome de Sansón que creía que  toda su fuerza estaba en el, logró entender que su problema es el igual al de todas, que su dolor y su miedo a dejar de ser mujer varias lo hemos vivido y que el temor a enfrentarse al espejo diariamente y sentirse como acabada de nacer es difícil.

Pues si, una realidad, una situación que si no enfrentamos con amor nos dará  bastante duro mientras pasan los meses del tratamiento y muchos, pero muchos después mientras vuelve a crecer y recupera (posiblemente) su color y textura anterior.

Hoy, me convenzo mas que haber prescindido de la peluca fue mi mejor decisión. Enfrentar mi realidad las 24 horas del día y no tener una puñalada en el estomago cada que llegara a mi casa y me quitara el disfraz para que saliera la verdadera Lina.  Me encantó demostrarle a mi ego que soy mas que eso, que el pelo es un accesorio que está o no está y que sin el saldrá “el casco del verdadero guerrero” como dice Jorge Franco.

Nunca me imagine que yo, Lina Hinestroza, que tenia en mi pelo  la seguridad de mi feminidad, de mi belleza como mujer, lograra desapegarme tanto de el.

No voy a negar que cuando lo veo en las fotos lo anhelo, tampoco puedo evitar mirarlo  y envidiarlo a cuanta mujer tengo al frente, pero hoy lo veo como un verdadero accesorio, que existe o no existe y que en el no estará concentrada ni mi feminidad  ni mi alegría, ni mucho menos mi “ser mujer”.

Descubrí mi cara, aprendí a maquillarme los ojos  y cejas para darles expresión. Tuve que comprar  lápiz de ojos porque ni eso tenia y cuando empezaron a desaparecer las pestañas si que me sirvió. Aprendí a manejar la sombra en las cejas  para “despistar el enemigo” y ha funcionado bastante bien.

Pero hoy, sin pelo me siento mas mujer y femenina que nunca, mis ojos siempre están maquillados y mi boca de color. Y cuando estoy calva en la calle y siento las miradas de compasión de cualquier “peluda” en una caja registradora, un ascensor o cualquier parte;  pido a Dios que detrás de esa mirada de lástima  haya quedado el mensaje en ella que es hora de chequearse,  de pedir esa cita que hace tiempos está por pedir para su control anual .

Si esa mujer que me miro dos veces cuando pasé por su lado, recordó a su hermana y su mamá que lo hicieran, y si además por esa razón llegó a tiempo a librar esta batalla,  ahí si me sentiré como Sansón, ahí si entenderé la fuerza y el poder que tiene el pelo…  pero sobretodo el no tenerlo.

@linahinestroza

22- Terminando mis quimioterapias…mi reflexión.

 

Hoy, ya estoy a solo una quimioterapia de terminar esta parte del tratamiento. Estoy a pocos días de que este “Tsunami” recupere del todo su calma y todo vaya volviendo finalmente a la normalidad.

No puedo quejarme, por el contrario tanto para agradecer porque estas grandes olas y este movimiento de la tierra me tomaron “bien parqueada”en la playa.

Incluso, me he preguntado mucho de donde viene la capacidad de manejar las cosas con tranquilidad…con aceptación… Confieso que a veces me desconozco.

Tengo varias respuestas, quizás la más potente y recurrente en estos casos: la fe.  Esa paz que da “delegar para arriba” y entregarle al jefe el problema para que el lo resuelva con su experiencia y seguridad.

Pero encontré en tantas noches de preguntas y respuestas, en tantos momentos de autoevalucion que ocurren en este tipo de caminos, que sin duda el ” sufrimiento” cuando estuve pequeña me dio la garra para manejarlo.

 

Sufrimiento? Dirán algunos que me conocen.  Si fue la menor de 8 hermanos… la mas mimada…si en esa casa se hacia lo que ella quería…

Pero gracias a Dios , la vida de manera obligada nos presenta situaciones difíciles, especialmente en edades de formación importantes, que mis papás por estar concentrados en trabajar el uno  y la otra en manejar una casa de tantos no alcanzaban seguro a percibir.

Pues si, sufrimiento, situaciones difíciles cuando era niña y adolescente que gracias a Dios existieron y que hoy me tienen parada, tranquila y feliz!

1- Mi hermano me hizo llorar mis ojos.   Yo llegué cuando el tenía 7 años entonces “acabé con su reinado”. Me buscaba pleito, me hacia bulling permanente.  Me decía que me habían recogido de una canasta en una quebrada porque me habían abandonado por fea y cuando estaba más grande me desapareció con poderes mágicos que el tenía y se confabuló con mis otros hermanos para que no me vieran por unas horas.

Convivir con una persona de este tipo “in house” es duro, pero da la capacidad de tolerar…de tener paciencia … De ser resistente!  Además en esa situación, como en esta enfermedad yo estaba en desventaja, el era más fuerte que yo, más potente y tenía el control. Si yo le demostraba miedo y me entregaba estaba perdida!

Gracias a Dios existió, gracias a esa pesadilla eterna aprendí a tolerar la compañera de colegio, universidad o trabajo que se comporta así… Gracias a Dios aprendí que ante esas situaciones las batallas se ganan con inteligencia y sensatez y tranquilidad. Ademas aprendí que es MI problema y de nadie mas.

Afortunadamente esto duro la infancia, pues desde la adolescencia mi hermano se convirtió en mi compinche, lo adoro con mi alma y no concibo mi vida sin el antes y después . A el le debo este “callo”  y no tengo como pagarle el favor que me hizo!

2-Cuando yo nací mi papá había venido progresando en su vida laboral pero aún así tenía 8 hijos para sostener. Su familia no tenía dinero en exceso y por el contrario ayudaba a algunos que lo necesitaban.  Pero yo, por ser la menor, fui afortunada en poder tener acceso a un colegio aspiracional.

Fue maravilloso, no sólo porque allí encontré , unas amigas/ hermanas del alma (entre ellas mi socia) sino que precisamente allí aprendí cada día que el mundo no era como yo quisiera y que tenía que aceptar con amor mi condición.

Mis amigas, muchas de ellas, tenían acceso a todo lo que querían, venían en su mayoría de familias con una condición económica muy favorable que les permitía tener acceso a intercambios, viajes, ropa, carro…todo con facilidad.  Para mi todo era una lucha. Cualquier cosa, por pequeña que fuera tenía que sudarla literalmente para conseguirla. Cuando quería comprar algo mi papá me preguntaba cuanto costaba y me daba siempre la mitad. Yo tenía que buscar la manera de conseguir lo demás, desde que tengo uso de razón fue así.

No era fácil tocar las puertas del barrio (y más si abría la puerta el niño que te gustaba) para ofrecer naranjas de la finca, vender ciruelas con sal en el colegio y ni hablar de ahí para adelante las mil cosas que llegué hasta a producir con terceros para poderme dar los gustos que quería.

Pero digamos que eso era menos relevante a tener la capacidad de sentirme en ocasiones diferente a las demás.  Eso si que es importante, pues en el manejo de los efectos secundarios de estos tratamientos es definitivo tener fortalecida la personalidad y así duela enfrentarse uno mismo al espejo y enfrentar la humanidad, hay que tener la valentía de salir y enfrentar el mundo.

Ser “el Unico” , ser ” el parche”, frases que a veces nos dicen nuestros hijos cuando no pueden hacer o tener algo… Es maluco, es verdad , pero hay que serlo de vez en cuando, eso forma y mucho! . Y por otra parte, tener que luchar, tener que trabajar, tener que esforzarse sin preguntarse porque a los demás no les pasa y a mi si, facilita las cosas y deja un sabor dulce al final.

3 -Pero la parte económica para una adolescente era lo de menos, la belleza física era la mas importante y la verdad no era mi fuerte. Tenía unas amigas hermosas, de ojos claros o morenas divinas… En cambio yo, (“siempre salió muy negrita”como decía mi abuela que era muy racista), tenía un pelo horroroso que se mejoró radicalmente después de la adolescencia pero que hizo que en 5to grado mis amigas me pusieran el sobrenombre de “pelitrapeadora”.

Si que sufrí con eso! Todo un salón riéndose y burlándose por muchos meses y yo sin nada para hacer distinto a hacerme la fuerte y llegar a la casa mirarme en el espejo y tratar de todas formas que el pelo se mejorara. Me pase domingos enteros con aguacate en la cabeza, con huevo, penca sábila y mayonesa…con lo que fuera buscando una salida a ese problema.

Que ayuda! Que gran ayuda me hizo la persona que me hizo bulling por meses con el tema! Que me sacó muchas lágrimas y que llevó mi autoestima al piso a los 11 años, que puso a temblar mi seguridad y me hizo sentir envidia de las demás.

Que ayuda me hizo cuando me puso el sobrenombre que todavía recuerdo con detalle cómo y cuando fue … Cuanta angustia sentí pero que fuerte me volvió!

En este caso, tenía un peso gigante encima, pero vuelve y juega… Para ganar esa batalla yo tenía que mostrar fortaleza así sintiera dolor, y sólo con inteligencia y tranquilidad la iba a ganar y así fue!  Mi pelo cambió a los pocos años y terminó siendo más lindo de la cuenta.

Además, como sentía que la belleza física no sería mi fuerte, me volví la más querida y la más simpática y le busque una salida diferente a un problema que yo sentía no podía cambiar y para que ….pero eso también funciono!

 

En conclusión, lo que he aprendido en este proceso, en el análisis de esta situación de esta manera particular, es que quienes tenemos hijos queremos evitarles a toda costa que sufran, que vivan momentos difíciles… Les queremos armar mil actividades, comprar mil cosas que no necesitan para que no se queden atrás, Opinamos en la pelea con los amigos, hablamos en el colegio para solucionarles los problemas con la tarea, con el profesor. En fin, cometemos desde el amor profundo, muchos errores para hacerles la vida más fácil.

Con esto definitivamente no los estamos preparando, les estamos mostrando un mar sereno, con olas manejables y pequeñas y cuando les llegue el tsunami que llega disfrazado de diferentes maneras no van a saber que hacer.

Hoy, doy gracias a la vida porque me dio la formación para poder enfrentar esta enfermedad desde tantos aspectos con tanta tranquilidad. No tuve que entrenar mi cuerpo físico y emocionalmente, ya todo estaba en el disco duro y simplemente lo apliqué.

Ahora, como soy mamá , no quiero que nada malo le pase a mis hijos, y trato indirectamente de anticiparme a las situaciones incómodas que puedan tener para que “sean más felices” . Lo que debo preguntarme es: ¿Como los estoy preparando para la vida? ¿Será que si les estoy haciendo un favor? Ahora veo que no, definitivamente NO!

Mi mamá hubiera dado su vida, hecho hasta lo imposible porque ni mi hermana ni yo tuviéramos cáncer, estoy segura, así como lo hacemos la mayoría de las mamás. Pero eso no esta bajo su control y la vida es así… Además, quizás nos hubiera evitado sufrimientos físicos y momentos de angustia, pero nos habría privado de ver la vida como la vemos hoy, de recibir el gran regalo de valorarla y sentirla más que nunca, de recibir en vida tanto amor!

Mi mamá nos hubiera privado de algo tan bonito y que llega escondido en el paquete llamado cáncer  y nos abría solucionado ese momento pero nos había robado el premio para degustar el tiempo que tengamos de vida.

Hoy, estoy a pocos días de llegar al final de esta etapa, de llegar al final de 6 meses de aprendizajs en estas quimioterapias en tantos aspectos.

Doy gracias a la vida porque además de darme una nueva oportunidad de vivir y de valorarla más, me esta iluminando el camino para que mis hijos que vienen detrás estén preparados. Pido también a Dios que me dé la capacidad de aceptar las cosas difíciles que les toque vivir para que los haga mejores personas y estén preparados para la vida, le pido que me permita mirarlos desde la barrera allí para que sean más fuertes, para que sepan manejar una adversidad.

Le pido a Dios que conserve en mi y le de a ellos la capacidad de ver que en la vida aunque se presenten momentos oscuros siempre podremos descubrir con mas fuerza donde está su pedazo color de rosa.

 

21- Cómo nació este blog?

Por recomendación de un psicólogo, escritor y amigo que vino a visitarme después de la cirugía, comencé a utilizar la escritura como un medio de “terapia” en el proceso de la lucha contra el cáncer, pues verdaderamente es un ejercicio que permite descubrir y entender las emociones fácilmente, incluso quedando un registro de aquel momento que cambia  tu vida para siempre.

“Compráte el cuaderno más lindo de la Panamericana, y tomá un Mont Blanc y escribí en él todas las noches porque te están pasando cosas maravillosas que se te van a olvidar”, me decía mi amigo Argentino.

Esa idea me quedó sonando, pues la verdad yo me sentía emocionalmente tranquila, pero el ejercicio de no olvidar las cosas bonitas y depronto en un futuro compartirlo a mis hijos o porqué no con quienes estuvieran viviendo una situación similar me gustó,

La escritura a mano me cansa, además me parecía difícil e incómodo prender la luz a mi esposo a media noche y como la tecnología y todos los aparatos me fascinan,  puse mi tableta en la mesa de noche para poder escribir en medio del desvelo. Además,  en esa época, eran más las horas de la noche que pasaba despierta que dormida,entonces sentarme a escribir y recordar, sin duda fue y ha sido mucho más provechoso que pensar en el futuro que me espera, pues la soledad y el silencio de la noche , no se porqué suele tener  a veces un tinte oscuro en la manera de ver las cosas. Cuando amanece todo es distinto, llega la luz!

Le conté lo que tenía en mente a mi sobrina mayor, mi asesora tecnológica y quien además tiene un blog de familia divino donde cuenta historias de sus hijos de 5 y 3 años: lagallinaylospollitos.com. Ella me sugirió que lo guardara en un blog, que era muy sencillo y además me quedaba el registro de todo en el orden en que iba sucediendo.
Así fue, ella misma lo hizo: poniendoleelpechoalcancer.com , Y como el fin era que fuera privado en principio, definimos en ese momento que no apareciera mi nombre para que no pudiera ser googleado y  me indicó como ir subiendo la información y como crear un “borrador ” para irlo organizando lentamente pues el recorrido de este camino era largo y tendría muchos días y noches para construirlo bien hecho.

Como todo es perfecto en la vida y pasa no como uno quiere, sino como debe ser; una amiga  de otra ciudad tuvo acceso al blog , yo misma le compartí la dirección pues necesitaba conocer algo que había allí de manera urgente y yo en ese momento entraba a una cita médica y no podía dárselo.
Mi “error ” fue no advertirle que el blog estaba en construcción, que no era para compartir en principio. Ella entonces lo leyó y se emocionó y de manera generosa y con mucho amor, así como ella es,  lo compartió en facebook . Yo me di cuenta un poco después cuando ya había sido compartido varias veces por otros amigos, llame a mi sobrina alarmada  pero justo en ese instante me quede sin pila en el celular  y por muchas horas porque estaba en camino a  la plaza de toros para el concierto de Luis Miguel .

No dimensioné lo que podría pasar, Cuando llegué a mi casa a media noche, prendí mi celular y empece a recibir mensajes continuos, me encontré que el blog para ese momento ya tenía más de 1.700 visitas.

Inicialmente  sentí vergüenza, no estaba preparada para que de alguna manera “mi intimidad” fuera divulgada delante de mi gente cercana. Ni siquiera mi marido y mis hijos conocían lo que había allí.
Sentí pena porque era un borrador, con carpetas sin nada en ellas, era un “machote” de lo que quería ir haciendo.
Me sentí incómoda porque no me siento muy hábil en la escritura y aquí sencillamente escribo lo que me dicta el corazón, con el estilo que me caracteriza y seguramente con muchos errores de estilo y ortográficos por lo cual aprovecho para pedir disculpas.

Pero hoy, justo dos meses después de estar “al aire” más de 64.000 personas de 56 países que lo han visitado han podido conocer una manera de enfrentar enfermedad . Como recibir con amor lo que la vida nos llega y hacer de este camino un sendero más transitable donde capitalizar las experiencias negativas como aprendizaje es definitivo.

Hoy el blog está más organizado, tenemos testimonios muy valiosos de otras sobrevivientes, recomendaciones de médicos expertos, recomendaciones prácticas del manejo del tratamiento, tendremos a futuro información de fundaciones que trabajan fuertemente por la causa y empresas que también la apoyan etc…hemos mejorado su contenido y nos da mucha alegría recibir los comentarios que nos dejan en el blog o incluso los que escriben directamente al correo electrónico personal, al Twitter o a Facebook.

Agradezco de corazón a mi amiga  por su generosidad en compartirlo, por haber dado ese paso por mi, pues yo jamas lo hubiera hecho; Agradezco porque ella fue el canal para poder llegar al corazón de muchas personas y porque por ello hoy siento un mayor interés de ayudarle a quienes estén enfrentando una situación similar… agradezco porque allí voy encontrando más respuestas a los “para ques”.

Agradezco a mi amigo escritor por supuesto porque el fue mi motivación, siempre ha estado para apoyarme cuando tengo algo “diferente” en mi vida por pequeño o grande que sea. Le agradezco porque sus consejos siempre son asertados, viene cargados de experiencia, de la inteligencia que lo caracteriza y del cariño que se que me tiene y que está más que correspondido.
Le agradezco porque hablar o estar con el siempre es una ” terapia” de risa, cualquier conversación que tenemos siempre dura más de la cuenta y me deja ríendome muchas horas más.
Le agradezco también a su esposa que ha sido un ángel para mi en estos meses con consejos de alimentación saludable que cambiaron mis hábitos alimenticios para toda la vida y me han traído desde ya grandes beneficios.

Agradezco a mi sobrina que adoro porque no existe nunca la palabra no para cualquier cosa que yo le pido, le agradezco porque es mi confidente y mi amiga, le agradezco porque desde el día que nació me hace feliz, ese 9 de Septiembre de 1980 que fueron a recogerme al salón de 5to grado del colegio en mitad de la mañana y cuando me dieron la noticia yo me paré en la silla del pupitre y grité: “SOY TÍA”, generando la envidia más grande en todas mis compañeritas.
Le agradezco porque ese día que me sentí dichosa, no dimensioné  lo que seguía de allí para adelante con ese título que ella me dio, las alegrías y el amor que representan cada uno de mis sobrinos en mi vida.

Agradezco a todos los protagonistas, mi familia, mis amigos y mis médicos, gracias a cada uno he crecido y he podido compartir estas historias cotidianas que han sido útiles para muchas personas.

Agradezco a los profesionales que nos han compartido información para publicar y los que la están construyendo porque su acompañamiento ha sido definitivo en este proceso y porque  sus consejos han sido de gran respaldo científico y utilidad para quienes han visitado y visitarán el blog.

Agradezco a las fundaciones que se han puesto en la tarea de ayudar a la mujeres que vivimos lo que actualmente es la primera causa de muerte de mujeres en el mundo y en nuestro país, agradezco que puedan permitir por medio de todo lo que ofrecen allí, que las mujeres que también luchan por salir adelante encuentren en ellas recursos para que este camino sea más fácil y más amigable.

Agradezco a las empresas de nuestro pais que ha tomado conciencia de esta problemática y han generado movimientos al interior de su compañía para poder apoyar esta lucha, ellas son una fuente determinante de recursos para seguir  la lucha.

Por ultimo, pero no menos importante, agradezco al canal Televida, porque a raíz del blog inciarán una temporada de programas Apartir el 3 de febrero de :”Poniéndole el pecho al cáncer” , donde semanalmente por medio de un testimonio de una mujer sobreviviente o que está en la batalla, se presentará de una manera humana y tranquila como enfrentar una enfermedad.
Agradezco a este canal por el aporte que hace a la humanidad, por el cariño de su gente y su vocación.

Este blog es de todos y para todos, agradezco mucho que se tomen el tiempo de leerlo, de compartirlo, agradezco las recomendaciones y artículos que me comparten, hemos creado  fan page en Facebook: poniéndole el pecho al cáncer para poder colgarlos allí y que puedan servirle a las personas que están en lucha del cáncer en general.

Y agradezco a Dios porque es más generoso conmigo de la cuenta, porque me muestra el camino, porque siento que su presencia me da paz y porque quiere por medio de estos aprendizajes hacer de mi una mejor versión!