Jasmid, una mujer valiente

Jasmid es una mujer grandiosa que desde hace 5 años lucha contra el cáncer, hoy está finalizando una batalla que sin suerte ha luchado con cuerpo y alma. Ella ha sido una gran inspiración para mi y muchas mujeres, un ejemplo de aceptación, fuerza y valentía como ninguna otra. Un ejemplo de esperanza y de fe. Esta es mi carta de despedida para ella, para que la lleve grabada en su memoria así como ella estará por siempre guardada en la mía. Esta carta es para ella…

Querida Jasmid:

Pocas personas tienen la fortuna como tu de ser conscientes cuando se nos va llegando el final de esta vida material y cuando estamos a punto de dar el salto hacia arriba, hacia el cielo, hacia nuestra fuente de luz…

Te conocí hace un año, cuando llegaste sonriente a nuestra entrevista para el programa de Televid “Poniéndole el pecho al cáncer”. Detrás de cámaras, mientras nos maquillaban, me compartías tu situación, como desde hacía varios años después de detectado el cáncer por primera vez se iba tomando lentamente diferentes partes de tu cuerpo. Me lo contabas así, como si estuviéramos hablando de un cuerpo ajeno, como si eso no fuera contigo…Ajeno para ti el dolor, la enfermedad y hasta la vida. No olvido que me repetías que aunque los médicos decían que no había nada para hacer tu te sentías bien y “por encima de Dios no había nada”.

Recuerdo que llegue esa noche a compartirle a mi marido que había conocido la mujer mas valiente de todas, una mujer inteligente, sensata y que sin drama ni me hablaba directamente de su condición y aceptaba con mucho amor lo que el presente le estaba regalando
Que ejemplo Jas!!!! Desde ese momento te convertiste en referente para mi, no puedo negarte que sentí miedo de saber que el cáncer quisiera quizás volver a visitarme, pero fue tanta mi admiración que concentre mis pensamientos no en la enfermedad sino en eso que produces, en esa paz que transmites a quienes tenemos experiencia de ti, en esa tranquilidad al conocer desde aquel entonces lo que se iba a venir.

Y han pasado los meses, y los días y las noches y tu cuerpo se va preparando para algo diferente, hemos hablado muchas veces, muchas y cada vez Jaz, cada vez aprendo mas de ti. Tienes apegos, quien no, cual madre no siente dolor y tristeza de dejar sus hijas y sus nietos. Tienes miedo también de no dejarlas organizadas en su estudio o trabajo. Pero todo es tan perfecto, tan sumamente perfecto, que estoy convencida que no han pasado a estudiar lo que querían y/o no han conseguido un trabajo porque hoy deben estar a tu lado, aprovecharte y cuidar de ti. Si Jaz, ellas también han sido afortunadas porque la vida les ha dado el regalo de poderte “devolver” eso que tu como madre hiciste por ellas cuando no tenían la misma habilidad para caminar, comer, sentarse… Así como hoy no la tienes tu.

La vida es así, no entendemos porque toma desiciones por nosotros, porque sin consultarnos nos va arrebatando tantas cosas que necesitamos, que amamos. Porque pareciera que no se pone en nuestro lugar ni en el de quienes nos quieren tanto y sufren por nosotros. Pero no… Es perfecta… Así no entendamos todo en nuestra vida es perfecto y pasa lo que debe pasar… El tiempo que estemos en este mundo será el indicado, como te decía hace poco; Hay personas que viven 90 años y pasaron sin pena ni gloria por este mundo, o peor aun, dejaron una estela de odio, rencor, ofensas, maltratos y deshonra. Personas que cuando mueren nadie extraña… Personas que fue mas lo que se llevaron que lo que dejaron. Pero tu Jaz, tu si que dejas cosas! En tu vida, que es corta para nuestro gusto, si que has dejado huella y enseñanzas para todas y todos aquellos que se vean enfrentados a una realidad que no se puede cambiar.

Y pude ir a visitarte, y pude finalmente antier despedirme y nuestra conversación quedara grabada en mi alma siempre. Me dio mucha felicidad sentirte “lista”, en paz contigo y con los demás para partir. Entender que tu alma, tu cuerpo y tu corazón están preparados para trascender a un lugar anhelado donde no existirán mas angustias económicas, donde el miedo no tiene cabida, donde el dolor físico no tiene lugar…. Trascender a ese lugar donde la paz y la plenitud serán tus fieles y eternas compañeras.

Gracias Jaz, gracias por tu existencia, gracias porque tus hijas heredaran y aprenderán de ti aunque no crean esa fuerza que transmites, gracias porque eres ejemplo para todo aquel que este enfrentando una situación similar, gracias porque con tu sonrisa, tu abrazo y tus palabras cálidas de despedida me contagiaste de esa palabra llamada esperanza, porque para ti no se termina la vida, se transforma a una mejor.

Y me despedí, me voy de viaje muchos días y si Dios escucha nuestras plegarias, las mismas que tu nos pides que hagamos para que “se acuerde de ti” a mi regreso te veré en las nubes. Te buscare en cada una de ellas cuando esté a muchos pies de altura, para encontrar la sonrisa que siempre he encontrado en un cuerpo maltratado, desgastado y doliente. En esa sonrisa esta la luz de tu alma, la alegría del paraíso que te espera y la satisfacción de haberte “ganado el cielo” desde hace 5 años como tu misma lo dices.

Te quiero Jas, que afortunada fui al haberte conocido, como te lo dije, nos veremos mas adelante, muuuuuuuchos años mas adelante, allá arriba, donde todos seremos mas felices! Por lo pronto. Tu, desde allá guíanos para que nunca perdamos la esperanza, para que los sueños y la ilusión siempre nos acompañe. Para que el miedo que surge cuando alguna recae no se apodere de nuestros pensamientos y nuestra paz, ayúdanos para que entendamos la perfección de esta vida y no nos anticipemos a lo que no podemos cambiar. Ayúdanos a vivir el feliz presente que la vida nos regala en total gratitud.

Disfruta tu camino hacia la luz, disfruta la música, el amor y la paz que dicen quienes lo han vivido se siente allí. El cielo es tuyo y eres afortunada de tener la certeza que hay un lugar muy especial reservado para ti.

Gracias por existir hoy y siempre en mi corazón. Buen viaje Jas!

Lina

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Cristy Uribe nueva entrada

Durante este recorrer he tenido muchas fuentes de inspiración, en todas ellas reconozco diferentes valores, pero sobretodo por todas ellas siento amor  y me regalan esperanza, me regalan vida.

Por ser personas a quienes tengo tan cerca siempre escribo una carta y aunque algunas de ellas no puede ser respondida en vida, desde el cielo siento su respuesta en cada momento.

A todas un agradecimiento desde el fondo de mi corazón por ser en este momento “diferente” de mi vida fuente de luz…

1-Carolina Hinestroza (mi prima quien puso el pecho)

2-Jerónimo Pardo Mesa (mi sobrino-nieto quien recientemente nació)

3-Mónica Restrepo ( admirable guerrera)

4-Simón Giraldo Hinestroza (mi hijo menor quien se fue a vivir a otro lugar)

5-Juan Luis Giraldo (mi marido)

6-Lucía Orozco de Hinestroza (mi mamá)

7-Daniela Giraldo Hinestroza (mi hija mayor)

8-Tomás Giraldo Hinestroza (mi hijo del medio)

9-Cristy uribe, eres Luz (compañera de esperanza)

9-Cristy Uribe, eres Luz.

Una vez terminamos el tratamiento y nos sentimos sanas, tranquilas y felices, debemos seguir enfrentando las noticias de todo aquel que muere por el cáncer.

Estas situaciones hacen que se movilicen muchas emociones en nuestro interior y es la oportunidad de reconocerlas, aceptarlas y transformarlas para hacer que ese miedo evolucione en oportunidades de vivir cada dia con intensidad y por supuesto de fortalecernos en la fe recordando que somos seres espirituales que vivimos una experiencia humana y que solo nuestro Dios sabrá cual es el momento perfecto para llegar hacia El.

Cristy, una mujer joven, alegre y llena de ilusiones fue gran inspiración para mi. Con un tumor cerebral se enfrento a un tratamiento duro con alegría,con dignidad y con esperanza. Después de dos años de haberlo combatido la vida define que es su momento de trascender y ella fuerte y valiente hasta el final fue y será inspiración para mi y para muchas. Este es su testimonio y esta carta es para ella:

https://poniendoleelpechoalcancer.com/2014/06/06/7-cristina-uribe/

Querida y admirada Cristy:

Llevo día y medio seguido hablando contigo. Hemos tenido conversaciones fluidas donde yo trato de entender que pasó y tú me das las explicaciones con el mismo tono de voz alegre y dispuesto de siempre.

Tu noticia me tomó por sorpresa, sí, por sorpresa así no creas, pues a pesar de conocer lo difícil que estaba la situación en el momento, tengo que ser sincera, sentía que tu fuerza, tu amor por la vida y tu juventud te mantendrían acá.

Sentí profundo dolor, PROFUNDO. Literal. Cuando leí un mensaje a la salida del estadio de fútbol de celebrar el triunfo de mi equipo pasé de una inmensa alegría a la peor de las sensaciones, al vacío, la tristeza y la peor de las emociones: el miedo.

Sentí en su momento que tú no, que tú no podías morirte, que en ti estaban puestas las esperanzas de muchas, incluidas las mías; Que contigo estaban los sueños y las ilusiones de tantos y que tú eras ese ladrillo que si se sacaba del muro se caerían muchos más.

Se me desmoronó el mundo ahí… En ese instante… Sentí como pocas veces he sentido que no podía con más golpes de estos. Que mi cuerpo, mi mente y mi corazón no iban a resistir más noticias que me cuestionaban a mi. Que me ponían de frente a ese animal de tres cabezas que de manera traicionera toma vida cuando él quiere… Cuando uno menos lo imagina… Que me restrega los temores más intensos y que ponen a prueba mi fe.

Pero ayer. En tu hermosa ceremonia de despedida, en ese momento lleno de música y luz así como eres tu, entendí que era tu momento, que viniste a este mundo a cumplir esa misión de “despertar” tantas consciencias, que viniste a transformar la vida de muchos y de dejar huella.

Fuiste vida Cristy, pura vida hasta el final. Y hoy sí que lo eres!

Recuerdo nuestra última conversación. Te llamé a pedirte el favor de que fuéramos juntas a visitar una niña de 15 años que estaba viviendo la enfermedad y su mamá me había dicho que la pérdida de pelo la estaba afectando mucho. Estaba segura que con tu alegría ella tendría paz en su corazón y podría enfrentar ese momento de desapego de la mejor manera. Finalmente la niña no definió que fuéramos y me llamaste después a preguntar cómo íbamos con eso, fue la disculpa perfecta para conectarnos de nuevo, y aunque me contaste que estabas mareada un poco y por eso no habías podido ir a la inauguración de la casa Modorosa tan pronto te mejoraras allá estarías para ayudar en lo que se me ocurriera. Porque tu espíritu de servicio era inmenso y siempre estabas dispuesta a entregarte a los demás.

Pero volvamos a las conversaciones de estas últimas horas, donde cierro mis ojos y me parece oírte cuando me hablas, cuando me quieres dar paz, cuando me quieres dar ilusión…cuando me quieres dar esperanza.

No han sido conversaciones como las que teníamos. Donde nos reíamos a carcajadas de cómo íbamos… Donde nos arrebatábamos las palabras para describirnos el pelo que nos iba saliendo… Que parecíamos un brócoli… Que nos levantábamos como un asterisco y nos reíamos genuinamente sin parar. Esas conversaciones cargadas de complicidad y de terapia mutua que siempre terminaban con una carcajada y por supuesto con más vida que cualquier cosa.

No, las conversaciones han sido diferentes, has hablado tu. Pues yo con mucho dolor y viviéndolo en silencio a veces no era capaz ni de preguntarte, pero tú me has leído la mente y me has dado la respuesta. Con esa frescura y tranquilidad de siempre me has querido explicar qué estabas lista, que ya habías sembrado lo suficiente, que querías ser recordada así… Como te fuiste, alegre y feliz. Que no es mi turno, que me falta mucho por vivir, que no debo compararme… Que es diferente… Y yo… Como si no quisiera oírte… Seguía con mi dolor y mi miedo, mi profundo miedo y aunque no voy a entierros y me pidieron de manera especial que no fuera al tuyo que me podía hacer más daño, sentí que no podía fallarte. Que tú siempre estabas dispuesta para mí y que debía estar allá, en ese momento de entregarte a la fuente de luz.

Por fortuna lo logré. Fue la despedida más hermosa que he visto en la vida, la música y las canciones para ti fueron perfectas, las palabras de tu papá, de tu tío, de tu novio y tus amigas me llegaron al alma y la entereza de tu familia me regaló la paz que estaba necesitando.

Hoy me desperté diferente. Me desperté como soy yo, positiva, dispuesta y feliz pues noche recibí por parte de quienes más te aman la más linda lección de desapego que haya conocido en mi vida.

Estas lista Cristy! Y yo también. Ya volví a las filas, me pare derecha como tantas y la muerte no estará más en mi cabeza. A vivir cada día como si fuera el último, a disfrutar cada segundo como el hermoso amanecer que nos regalaste hoy. A no entregarle mi felicidad al cáncer como tanto lo decíamos. A prepararme para tener la mejor navidad y a sonreír cuando recuerde las mujeres como tú que marcaron mi vida y serán también luz en mi camino.

Gracias por la manera como llegaste a mi vida, gracias por tu compañía siempre pero sobretodo estas últimas horas que toqué fondo, gracias porque hoy me siento más feliz y más viva que nunca y te honraré con una sonrisa de esperanza para todo aquel que lo necesite, por supuesto, emulando la tuya.

Buen viaje Cristy. siempre en mi corazon!

Lina

8-Mi hijo del medio

Desde que soy mamá mis hijos se han convertido en la mayor inspiración de vivir, cada uno de ellos me llena de bendiciones y de ilusiones y por ellos y para ellos siento que cada día tiene un mayor sentido.

A mi hija mayor, Daniela pude escribirle el día de la madre, pues fuimos “graduadas” el mismo día como hija y como mamá. A Simón, el menor, le escribí cuando se iba a vivir un semestre al exterior

en mitad de mi tratamiento. Fue un gesto de desprendimiento y amor muy grande motivarlo a que se fuera cuando más lo necesitaba, anteponiendo como toda mamá lo hace, su bienestar sobre el mío.

Hoy, esta carta es para mi hijo del medio, mi hijo Tomás quien tiene 15 años y una vida llena de ilusiones para todos, porque Tommy es también mi inspiración.

 

Mi adorado Tomy:

Esperaba este momento de escribirte con mucho deseo y mucho amor. Buscaba muchas maneras de hacerlo y todas me llevaban al mismo tema: el éxito que te ha traído la vida y el que estoy convencida te deparará. Y es por eso que hoy, desde el fondo de mi corazón quiero insistirte en lo que tanto a ti y a tus hermanos les hemos repetido tu papá y yo sobre cual es el verdadero éxito en la vida y donde está “escondida” la verdadera felicidad.

Desde tu comienzo has sido lleno de sorpresas para nosotros. Después de haber perdido nuestro segundo hijo en un embarazo de un poco más de dos meses, tu papá fue becado en una universidad de otro país para hacer su especialidad. Entonces, a pesar del dolor de la pérdida y con la idea permanente de “verle el lado bueno a todo” pensamos que incluso había sido “mejor” que las cosas no se hubieran dado de esa manera, pues iríamos a vivir un año a otro lugar, el presupuesto económico era limitado y ya existía tu hermanita que demandaba no solo mucha atención sino dinero.

Alquilamos el apartamento y vendimos el carro para podernos ir. Cuando faltaban dos días para salir, inicie un sangrado y descubrimos que era nuevamente un embarazo y tenía la misma amenaza de aborto que había tenido en el anterior.

PLOP. No podíamos aplazar el viaje, tu papá no se iba sin mi y yo no podía permitir que esa oportunidad se perdiera, pero por encima de cualquier cosa, de cualquier comodidad, estaba esa ilusión de tenerte, de que vinieras a complementar nuestra familia, de sentir que esta vez nuestro segundo hijo iba a llegar.

Nos fuimos así y mientras tu papá se iba con tu hermanita de un año a buscar donde vivir, a alquilar y amoblar apartamento, hacer aseo y mercar, yo me quedaba solo contigo dentro de mi, en la cama de un hotel, quieta como nunca, pidiéndole a Dios que te quedarás ahí, pegadito para siempre.

Y así fue, te pegaste muy bien por un tiempo, pero a los 5 meses de embarazo cuando aparentemente estábamos ya tranquilos empezaste a acosar para salir (característica que aun conservas,pues eres callejero como yo). Era una amenaza de aborto que me obligó a estar en cama hasta el final y me limitó a ver caer las hojas del otoño y la nieve del invierno desde mi ventana.

Empezando Enero empecé a notar que algo no estaba bien, eras un bebé muy activo y te movías sin parar y de pronto sentí que tus movimientos eran menos y lentos. De urgencia consultamos al médico quien me hizo muchos exámenes los cuales salieron perfectos y en 8 días tendría cita de control de nuevo. Yo, terca como he sido, le dije a tu papá el regresar a la casa que aunque el médico podía ser una autoridad en el tema yo era la mamá, y que yo sabía que no estabas bien!
Era una situación muy difícil para tu papá, pues el como estudiante que era en ese momento, a pesar de ser ya ginecólogo en Colombia, no tenía permitido que pudiera tocar ninguna paciente. Su “instinto paternal” hizo que un ginecólogo del hospital le permitiera un espacio para el mismo hacerme la ecografia arriesgándose a una fuerte llamada de atención quizás si hubiera sido descubierto. Y fue así como tu papá, que tiene la mano de Dios que lo acompaña permanentemente con sus pacientes, se dio cuenta entonces que el líquido amniótico estaba muy poco y que había que sacarte urgente.
Vencimos la pena de tener que enfrentar a un prestigioso doctor de el hospital de la universidad para decirle que se le había escapado este pequeño “detalle” y como ya era tarde se programó entonces la cesárea a primera hora del día siguiente.

Naciste entonces en la mañana de ese 5 de Enero, en medio de una fuerte nevada y de luces de navidad todavía. Naciste sano, feliz, con esos ojos y esas pestañas mirando para todas partes y has crecido  así despierto e inquieto, con ganas de saberlo todo.

Nos has llenado de sorpresas, te gusta hacer las cosas a tu manera y ahí vas… Seguro, firme y apasionado como hasta el día de hoy. Cada día más parecido a tu papá en su inteligencia, en su recursividad, en ponerte grandes metas y en lograr todo lo que te propones y cada día mas parecido a mi en  tu chispa, tus amigos y tu alegría.

La vida te ha premiado mi amor con muchas bendiciones, además de crecer en una familia llena de amor para ti, la vida ha sido generosa en los talentos que te ha dado para lograr lo que quieres y encontrar el éxito. Aprendes fácil, muy fácil, Pero yo quiero recordarte hijo mío que esos regalos que Dios te da son para ponerlos al servicio de los demás y si que hemos aprendido como familia que el regalo más grande que tenemos es amanecer con vida y sonreirle a todo lo bueno y lo malo que pueda llegar. A ser capaces de disfrutar de la luz y afinar la mirada en la oscuridad para tropezar pero no caer.

Los números te favorecen, académicamente siempre has tenido un promedio superior, y en las vacaciones que trabajaste y ahora que empezaste un negocio has empezado a a tener contacto con el dinero. Quiero recordarte entonces mi amor que al contrario de lo que nos han vendido, allí no esta la felicidad! los números en la vida son muy importantes, pero lo son para contar que cada día es uno más de vida y de experiencia, para disfrutar cada segundo y sentir que estar al lado de los que amas vale oro. No hay mejor satisfacción que un alto resultado de un examen, pero no del tuyo, sino del que ganó ese compañero a quien tu le pudiste explicar antes, a quien dedicaste tu tiempo para que pudiera superar una dificultad que aunque no lo es para ti era muy grande para el; No hay mejor satisfacción que acumular dinero para cumplir sueños de otros, así como el que tu y tus hermanitos decidieron hacer con los ahorros de ustedes hace un par de años cuando a Ceci quien nos ayuda en la casa, un aguacero se llevó el techo de su casa. Para eso son los números mi vida, para darles ese debido valor y aunque nos sentimos orgullosos porque esos porcentajes existan pues son producto de esfuerzo, entrega y responsabilidad, queremos siempre que entiendas que el porcentaje de bondad, de mejores intensiones y de servicio a los demás que deberíamos trabajar todos los seres humanos todos los dias deberia estar por encima del 100%,y se que no es fácil, pero si la intensión existe hay un gran avance.

Tienes una gran facilidad con los idiomas, incluso cuando viviste a los 13 años por un semestre en USA te ganaste entre tus compañeros de grado 8 el premio del mejor estudiante en inglés, a pesar de ser ellos nativos. Ya pasaste tu nivel de Francés que te permite estudiar en cualquier universidad y llevas unos meses preparando tu italiano para seguir en un par de años con el portugués que supuestamente también dices quieres aprender. Nos encanta ver ese interés por saber más, nos llena de satisfacción ese esfuerzo por exigirte y aprender, pero ten presente amor que el lenguaje universal es el amor. Es la única manera donde todos los seres humanos podemos conectarnos con el otro sin barreras, donde todos entendemos lo que las demás personas sienten y necesitan, es ese idioma que manejado con los otros asertivamente da paz y mucha felicidad y cuando este idioma lo tienes en tu corazón Tomy, no como primera, sino como tu única lengua, puedes llegar al alma y a transformar la vida de todo aquel que tenga la fortuna de estar a tu lado, de aparecer en tu vida, y tu, que quieres ser médico a futuro si que lo vas a poder hacer!

La música nació contigo también, cuando empezaste a tocar batería a los 4 años, recuerdo que el dueño de la academia de rock me preguntaba que porque leías partituras, que donde habías aprendido si eras muy chiquito… Ni idea… Venían contigo, tocaste con fluidez un poco más de diez años y ya iniciaste el acordeón que de manera increíble lo has ido avanzando. Es una gran facilidad para tocarlos, lo has hecho también con pocas clases de guitarra que tomaste, aunque eso si, todo hay q decirlo, cuando repartieron el talento de la voz estabas dormido porque no te toco sino un poquito para poder hablar y se lo dejaste todo a tus hermanos.

Ahora Tomy, en la vida la música te la pones tu y la manera como quieras bailarla es tu decisión también. La palabra gracias será musica para tus oídos y todos los “Dios lo bendiga” como le dicen a tu papá sus pacientes será la frase que más te hará feliz cuando ejerzas tu profesión y te dará un sentido de vivir. Esa es la música que si tu deseas la vida tiene para ti y oirla con claridad y ademas la intensidad de su volumen está en tus manos.

Entonces hijo, quiero que al igual que tus hermanos, que también están llenos de talentos y bendiciones entiendan que en la vida, en la belleza, el poder, el dinero… En esas cosas donde nos dicen está la felicidad …no está, no es real!! por el contrario, entregarles ese poder a ellas no te van a permitir gozar de las grandes y pequeñas cosas de la vida, porque si algún día tu existencia, considera que debes aprender y toma prestadas alguna o algunas de ellas quedaras sin sentido de vivir. Sin norte y sin motor.

Tu, más que nadie has aprendido la lección tan bonita y tan potente que nos ha dejado esta enfermedad como familia. Como nos ha despertado en ese saber que la felicidad está en mirarnos cada día que amanece y saber que estamos los unos para los otros. Como nos ha ayudado a comprender que la alegría, La paz y el amor son cosas que el dinero nunca podrá comprar y que somos dueños de trabajar para mantenerlas vivas en cada uno de nosotros a pesar de las circunstancias.

Hemos aprendido también que el poder más grande no lo dan los premios, ni los cargos profesionales ni el lugar que ocupes en la sociedad, el poder más fuerte es el que hay dentro de ti para enfrentar tus propios miedos y tus angustias, para acompañar a los demás, para ser luz para quienes te necesiten. Debes tener presente que nada ni nadie puede ser superior al poder que tu mismo tienes sin olvidar nunca que eso jamas nos da derecho a estar por encima de nadie, a sentirnos superior a los demás y que la humildad debe acompañarnos cada día para recordarnos que todos somos iguales e importantes en esta vida.

Por eso mí amor entenderás que a veces cuando llegas con los premios y nos dices a tu papá y a mi que pareciera que no nos importaran por la forma como los recibimos, sea la oportunidad de recordarte que nos sentimos muy orgullosos, que nos llena de satisfacción como tu y tus hermanos han respondido a los regalos que la vida les ha dado, pero queremos que entiendan que lo que más orgulloso que nos hace sentir a nosotros y debe hacerte sentir a ti, es ver el gran ser humano que eres, la capacidad que tienes de revisar en tu interior, observarte y darte cuenta donde debes mejorar para ser un ser humano integral. Tu interés de trabajar cada día para que tus hermanos, nosotros, tu familia, tus amigos y quienes trabajan con nosotros, puedan disfrutar de una compañía como tu y sobretodo como puedes darles felicidad a sus vidas. Recuerda “no es lo que somos, es lo que proyectamos” y tu viniste a este mundo a dejar huella.

Gracias amor por esta compañía cercana en este camino que ya termina,  porque tu atención y comprensión siempre ha estado ahí. Gracias porque a tus 15 años has entendido el verdadero valor de las cosas y siento que trabajas por ello, porque en compañía de tus hermanos haces que levantarme cada día tenga un mayor sentido.

Gracias también porque fuiste apoyo firme en mi enfermedad, fuiste fuerte, muy fuerte y me acompañabas y aconsejabas con una madurez superior a tu edad. Siempre fuiste sincero con todo y para mi era muy valioso todo lo que me decías. Recuerdo que días antes de perder el pelo, un día me medí una peluca que me habían prestado, quería ensayar como se sentía y como iba a verme. Salí al cuarto donde todos estaban sentados y ninguno lo esperaba. Hubo un momento de “shock” pues la verdad me veía como Mafalda, y mientras tu papá y tus hermanos con sonrisa fingida me decían que se me vería divina, tu no dijiste nada y me miraste fijo por varios minutos, al final me abrazaste y fue el único día que te ví llorar de verdad con dolor, con complicidad…  fue la única vez, pero tenías que hacerlo, tu ya entendías lo que significa el pelo para una mujer y en este caso era tu mamá. Por fortuna no la usé, siempre te parecí hermosa con mi calva brillante y aprendiste además que a veces podemos ser diferentes a los demás. Que a veces podemos voluntaria o involuntariamente ser el “parche” y no pasa nada!

Gracias mi vida porque el primer día de quimioterapia me mandaste con tu papá una carta hermosa con una cadenita y el árbol de la vida. Gracias porque estancaste mis lágrimas esa noche que me descubriste llorando escondida en el vestier cuando todo esto apenas comenzaba y lo mantuviste en secreto como te lo pedí, gracias porque volviste a estancarlas con lo que me dijiste cuando giré en el espejo el día que me rapé… y gracias porque existes, porque disfruto tanto de tu compañía y porque se que cuidarás de tu papá, tus hermanos y de mi toda la vida porque me lo prometiste y porque tu Tomás, al igual que tu papá cumplen sin esfuerzo todo lo que prometen.  Que bendición tenerte!

Te amo profundamente,

La mamá

7-Por su culpa, fui mamá…

Daniela, mi hija mayor , hoy tiene 17 años. Fue ella la primera “culpable” de permitirme sentir lo que es ser mamá. De despertar en mi el amor más puro y desinteresado, de sentir intensamente y de saber que fácilmente podemos dar la vida y más por alguien. Despues, cada uno de mis adorados hijos, De 15 y 13 años lo han validado y le han dado más categoria a este hermoso e invaluable papel.
Esta carta es para Dani, hoy que me celebran el día de la madre, esta carta es para ella porque ella fue la culpable…

Mi princesa:

Cuando estaba chiquita siempre soñaba con ser mamá, jugaba con muñecas permanentemente y eran mis peticiones al niño Jesús cada año.
Levantarme el 25 de diciembre y encontrar ese muñeco con ese olor a nuevo es inborrable y empezar a cuidarlo como mi mayor tesoro mucho mas.
Recuerdo que el “angelino” fue el primero. Un bebé con capota vestido de amarillo que lloraba cuando le quitaba el chupo. Despues vinieron muchos mas , pero ese, asi como tu, fue quién me despertó desde muy pequeña este instinto maternal que hoy todavía vive conmigo.
Mi mamá era una alcahueta total. Me compraba telas y le haciamos todo tipo de pijamas y vestidos, mi papá le mando a hacer camita de madera. Le compre coche, teteros y demas. Salía siempre de pañalera y de bebé a todas partes y vivía resabiado ,me decía mi mamá, porque yo no lo soltaba, si iba para el baño o el colegio se lo entregaba a ella quien con esa ternura de abuela que la acompaño hasta el final me lo recibía en sus brazos como si fuera de carne y hueso.
Cuando cumplió un año le hice piñata. Torta, bombas y helado con mis hermanos. Esa si fue la tapa de la olla de lo contemplada , evento que todavía hoy 38 años después mis hermanos lo sacan en cara. Una fiesta a un muñeco… Que tal la alcahuetería!

Pasó el tiempo y llegaron los novios y todavia mis bebés seguian vigentes. Jugué hasta que tuve muchos años, me sentía “mala mamá” dejandolos tirados de un dia para otro. Los cobijaba y contemplaba todos los días. Y fue así como seguí soñando con tener una familia y tener muchos hijos, en mi casa somos ocho hermanos y quería ofrecerles a los míos una alegría similar. Soñaba con una mesa gigante llena de gente como era la de mi casa, donde la bandeja de papas fritas nunca daba la vuelta hasta el final, el que llegaba tarde le iba mal.

Fui afortunada en encontrar para mi vida un hombre que venia de una familia con seis hijos. El estaba “listo” para tener muchos. Pero como sabíamos que el mundo de hoy era un poco mas complicado decidimos tener cinco. Era un buen número.

Nos casamos mientras yo trabajaba y el estudiaba medicina, planeábamos la llegada de los hijos para el momento que el estuviera terminando la especialización y pudiéramos tener una estabilidad económica. Es decir unos tres años después. Pero como la vida define todo lo que es perfecto, cuando llevabamos diez meses de casados tuve síntomas que obligaba a hacer una prueba de embarazo. Una prueba de TU embarazo.
El papá me sacó sangre, antes de irse para el turno en la noche que tenía que hacer en el Seguro Social y me quede yo sola en mi casa esperando las noticias con una sensación extraña en mi corazón.

El entregó la sangre a las enfermeras y se fue a trabajar y alrededor de las 10pm lo llamaron y le preguntaron :”Dr, cuantas semanas tiene la paciente que nos entrego la muestra?”. Entró en pánico, todavía no había terminado medicina y ya iba a ser papá!
Me llamó aturdido y me dijo:-” linda, estás en embarazo!!!!”…
PLOP, Los dos nos quedamos mudos. Que felicidad pero que miedo a la vez. Como ibamos a hacer?

Yo me quedé esperando llegara del turno a las 3:00am. Cuando llegó me abrazó y me dijo :”con qué vamos a pagar el colegio?” . A mi me dió risa, ahí estaba pintado, planeador y precavido para todo. Hermoso tu papá, así ha sido, es y será.

Empezó un embarazo feliz, contemplada a mas no poder por mi mamá quien era tan desesperada por darme gusto que yo me inventaba antojos que no tenia solo para que ella se sintiera feliz!

Tu fecha probable de parto era para los primeros dias de Enero, pero Dios quiso adelantarnos el mejor tegalo de navidad y el 23 de Diciembre de 1996 Llegaste chiquitica, peludita, hermosa… Nunca habia sentido un amor mas grande y mas profundo en mi vida que lo que sentí cuando te tuve en mis brazos.

Recuerdo como uno de los momentos mas especiakes de la vida la noche del 24 de Diciembre ya en la casa, tu papá y yo ya solos acostados en la cama contigo en la mitad. Mirandote cada dedito, cada pestañita… Disfrutando del milagro de la vida y del producto de nuestro eterno amor llamado Daniela , pero sobre todo de eso que se convertía en nuestro proyecto de vida, en nuestra razón de existir.

Al mes empece a trabajar medio tiempo, tu abuelita Lú te cuidaba mientras tanto y por eso tejieron entre ustedes ese cordón umbilical tan grande que perdurará siempre y hará que tu futura hija se llame Lucía (como ella). Fue tan profundo y sincero ese amor que tu, a pesar de ser quien mas cerca estaba de ella, con quien hablabas todos los días, has recibido con tranquilidad su partida; Es precisamente ese amor tan real que te permite pensar en la felicidad y tranquilidad de ella por encima de la tuya.

Y creciste hijita, creciste mas rápido de lo que yo pense y de lo que hubiera querido. Creciste llenandonos de alegria con tu vocecita hermosa, con tu medialengua y con tu maternidad jugando con bebés y con tus hermanitos , la misma maternidad que todavía mantienes.
Creciste dandome la alegría de poner moñitos, hacer trencitas y pensar en vestidos de colores.
Creciste entrando a escondidas a mi closet a ponerte mi ropa y mis zapatos. Creciste queriendo ser como yo, porque siempre te parecí la mamá más hermosa de todas!

Y la vida es tan linda Dani que te dió gusto. Que nos dio gusto, porque yo también quería ser como tú! Nos hizo fisicamente iguales, con el mismo pelo, los mismos ojos, boca y gestos, con la “misma figura” como decía mi mamá y ya que eres “grande”, con los mismos gustos por el dulce, la harina, las películas, los zapatos y la ropa .
Pero como yo le pedí tanto a Dios que hiciera de ti lo mejor. Te hizo por dentro igual a tu papá: humana, organizada,auto exigente, perfeccionista, decidida, firme, práctica y asertiva como el. Es decir estás hecha a la medida!

Hoy ya tienes 17 años y hoy como día de la madre celebro tu existencia, pues como dice Mafalda ” nos graduamos el mismo día” . Me siento orgullosa de ver la mujer en la que te has convertido. Me siento orgullosa de ver que dentro de ti hay una mujer lista para la vida si acaso rápidamente yo llegara a faltar. Me siento orgullosa por haber formado una mujer con una definición muy clara de lo que esta bien o esta mal y firme siempre en su posición. Me siento orgullosa de ver que sabes escoger compañeros para tu vida con calidad humana, respeto y amor hacia ti, pues eso es lo que eres y lo que te mereces.
Me siento orgullosa de saber que detrás de esa sonrisa hermosa que ilumina tu cara siempre esta la verdad por encima de todo!

Te adoro Dani, gracias por darme tantos años de felicidad, gracias por despertarme hace 16 años con cartas, dibujos y besos el día de la madre, gracias por tu compañía y complicidad. Gracias por entender desde nuestra condición de mujer lo que hemos vivido este tiempo, pero sobretodo gracias por capitalizarlo en tu vida para entender que la belleza que se proyecta es la que está dentro. Gracias por cuidarme y por sentirte orgullosa de mi.

Pido a Dios que me permita verte llegar a ser la mujer que estoy segura serás, que me permita verte como toda una arquitecta y diseñadora de interiores con esa seguridad y propiedad que te caracteriza. Que me permita verte casada con ese hombre que te quiera y te cuide tanto como te mereces y como lo has visto lo hace tu papá conmigo y que me permita sobretodo disfrutar de tus hijos que serán mi mejor regalo y porque ese día que llegué viviré sólo para ellos.

Gracias porque me diste el mejor título del mundo, el de mamá!!!!

Te amo hasta los guardianes del cielo.

6- Mi mamá

El día de la madre, en el mes de mayo, estaba destinado para hacerle reconocimiento en este blog a mi mamá por ser gran inspiración en mi vida.

Ella quiso “adelantarse” y por eso su mensaje llega el 9 de abril, después de un par de días de haber trascendido al estado ideal que siempre anheló.

Esta carta es para ella.  Lamento no haberle visto su cara mientras se la leía y haber tenido que cambiar un poco su contenido , hubiera querido que escuchara en vida todo lo que tenía para decirle, pero estoy segura que hoy la recibirá mejor que nunca. Hoy entiendo también porque madre no hay sino una, porque el dolor de perderla un ser humano no podría soportarlo mas veces.

Madresita:

Que alegría hay en mi de saberte plena. Que alegría saber que cerraste “con broche de oro” tu paso por la vida. Que alegría saber que estás en mi y ya no conmigo.

Tuviste una vida llena de aprendizajes, desde que eras pequeña la salud no estuvo de tu lado a tal punto que al momento de casarte la advertencia del médico a mi papá era que no podías tener ningún hijo porque fácilmente podías morir.

Mi papá, con la inteligencia que lo caracteriza, sabía que eras un lujo que no podía despreciarse y por eso a pesar de las advertencias, las cuales seguramente habrían sido un claro impedimento para cualquier otro, fueron por el contrario para el un motor para arrancar con mas fuerza, para ponerle la doble a ese camino que recorrerían juntos.

Enviaron entonces solicitud al vaticano para poder planificar y así tu no morirías. Por fortuna, la solicitud fue negada y fuimos llegando 8 hijos, 17 nietos y 3 bisnietos.

Fuimos llegando todos… rápidamente, con pocos años de diferencia.  Cuando ya habías parado y habías “sobrevivido” a 7 partos y el menor tenía ya 7 años resultaste de nuevo en embarazo. Lloraste, algún día me lo confesaste. Lloraste porque en esa época tener un hijo de 39 años no era común y sentías miedo de que algo no saliera bien.

Por fortuna, con ese corazón que no cabía en tu cuerpo rápidamente me acogiste y con esa fe infinita que tenías, pedías a Dios que “fuera su voluntad” y que el bebé que viniera en camino estuviera lleno de salud y de virtudes. Algo que me repetiste varias veces cuando te sentías orgullosa de alguno de mis logros que aunque pequeños siempre eran enormes para ti.

Fui entonces la niña de la casa, tu niña, la que nunca creció para ti, la que te sorprendía como lo sorprenden a uno los bebés. A la que todavía le preguntabas si llevaba chaqueta, si tenía saco puesto, si ya había desayunado y si había dormido bien.

Fui una contemplada a mas no poder, me mimaste más de la cuenta y fuiste una mamá siempre presente. Recuerdo esa tranquilidad que me generaba  llegar del colegio y saber que estabas en casa, recuerdo con alegría oirte cantar permanentemente mientras cosías, pintabas, jardineabas o hacías oficios de la casa. Recuerdo cuando jugábamos peluquería y dejabas que te hiciera el pedicure y te pusiera rulos a pesar de que dolía. Recuerdo una infancia llena de mimos, de abrazos, de besos, de vestidos hechos a la medida por ti, de muñecas cuidadas en compañía… una infancia llena de mamá. Y aunque tenías tu inestabilidad en la salud,  recuerdo que me encantaba dormir contigo porque eras “muy calientica” calor que cuando crecí, entendí que era fiebre y que permanentemente entrabas y salías al hospital porque tu corazón, tus pulmones o tus riñones lo pedían.

Y así crecí, pasé una adolescencia donde la alegría de la época, las fiestas, los amigos, los novios se ponían en pausa por tus problemas de salud.  Pasé una vida entera con la angustia de sentir que en cualquier momento pudieras dejar de existir, de salir para cualquier viaje llena de miedo de recibir en cada despedida la que quizás fuera tu ultima bendición y de celebrar cada día de la madre y navidad como si fuera el último. Pero si que fuiste valiente! tu cuerpo respondía y los médicos se sorprendían al ver como la fuerza del amor que tenía y tu fe te ponían nuevamente de pie, lúcida, sonriente y bondadosa. Con sentido de gratitud hacia todos y con unos brazos abiertos de par en par para quien lo quisiera o lo necesitara.

Llegó después la universidad y apareció quien hoy es mi marido y quien quisiste como un hijo, como tu misma se lo dijiste antier cuando te despediste de cada uno.  Fue un “ángel” para ti, palabras que tu misma usaste, te cuidó tus enfermedades por 25 años y llegaba en el momento oportuno como caído del cielo. Dos paros respiratorios tuviste  mientras estabas con el y por su conocimiento en medicina llegábamos a la clínica, en otra condición no lo hubiéramos logrado. Parecía que estaban conectados con el corazón y fue por eso que el sábado, sin ningún motivo claro y contundente te propuso que el domingo ingresarás a la clínica para que te hicieran varios chequeos y te organizaran varias cositas que se estaban descuadrando.

Entraste tranquila y feliz, nos fuimos conversando delicioso y yo te decía que íbamos como para una cesárea programada y te reías.   Incluso me pediste que te pusiera la pijama tan pronto llegamos y te dije que no lo hicieras, que era de día, que el día estaba hermoso y que no estabas enferma y que la pijama enfermaba más. Me hiciste caso un par de horas más, finalmente para ti clínica era igual a pijama y en esas terminamos.

El lunes en la mañana recibimos muy temprano una llamada de mi hermana que durmió contigo contando que la noche no había sido muy buena y que los pulmones estaban muy congestionados,  la orden era intubarte y ni tu ni nosotros queríamos proporcionarte una situación que habías vivido anteriormente y que habías pedido nunca más repetir.

Fue entonces como una vez determinado que ese no sería el camino, fuimos llegando todos con nuestros hijos a despedirte, a despedir con alegría la mejor mamá, la mejor esposa, la mejor suegra y la mejor abuela y bisabuela que haya podido existir, a despedir ese ser de luz desbordado en bondad y amor para los demás, despedir la prudencia, la templanza y la fe hecha mujer.

Te sorprendiste inicialmente de vernos llegar a todos, pero con la lucidez que te caracterizó hasta el último momento descubriste muy bien que ya era el final.

Te llegó entonces una visita hermosa  a ponerte los santos óleos, un padre que adorabas. Lo recibiste sentada, con las manitos en posición de fe como las tenías permanentemente y respondiste con coherencia y entrega absoluta a todo lo que te dijo.

Cuando nos quedamos solos contigo nos diste hermosos consejos para la vida :”seguir unidos, actuar con rectitud y honestidad, pero sobretodo tener a Dios por delante de cualquier cosa”.

Nos hiciste arrodillar a todos y entre lágrimas nuestras (no tuyas) nos diste tu última bendición.

-Mami te adoro, te dije al oído y con firmeza en mis palabras.

-Yo a ti, me respondiste, y te admiro porque eres muy valiente.

-Como no voy a ser valiente con lo que me has enseñado mamá?  Te lo dije ya con voz temblorosa.  Que hubiera sido de mi con todo lo que me pasó si no te hubiera tenido a ti? . Ahí si  con lágrimas en mis ojos y en mi voz. Fue inevitable, lágrimas que pocas veces derramé en vida frente a ti porque sabía que te dolían.

Ella no me respondió. A los pocos minutos pidió acostarse y que le dieran el sedante que le habían prometido, ese sedante que ella sabía sería para siempre, esa pósima de amor para su encuentro con el padre y con Diego su hijo quien desde hace años la reclamaba en el cielo y quien ya le tocaba el turno de volver a tener mamá…

Y a si fue…Te fuiste apagando como una velita, con todos los que te amábamos alrededor física o virtualmente, cantándote las canciones que te gustaban, rezando tus oraciones preferidas,  besándote y acariciándote sin parar. Todos felices dentro de nuestro dolor al verte partir así, todos felices porque el cielo estaba de fiesta. y como te dijo el padre: “Si esta vez no es otro amague…feliz viaje”. Todos agradecidos con EL porque te dio la verdadera muerte del justo, la que habías pagado por adelantado.

Y te fuiste mami, dejaste de respirar poco a poco hasta que llegó el final en plena luz del día, con el cielo sin una nube como te gustaba a ti. Pasaste a otra dimensión donde no hay ya más chuzones, más morados ni más maluqueras.  Trascendiste a un lugar donde no oscurece, donde no hace frío ni hay peligros. Un lugar donde por el contrario todo es primavera, donde las orquídeas que tanto te gustan florecen siempre y donde los coros de las voces de tus nietos nunca se apagan.

Que “parche” como dirían mis hijos, que maravilla ese lugar celestial tan anhelado por ti, ese lugar donde el tiempo y el dolor no existen, ese lugar al que tu hace rato querías y merecías llegar.

Ahora madrecita, tienes una gran tarea conmigo y debes empezar por llenarme tu vacío, por tapar ese hueco que siento en mi cuerpo que solo un abrazo de madre puede llenar.  Tienes que continuar explorando como voy a reemplazar esa primera llamada para contarte cualquier buena noticia mía, de mi marido o de mis hijos pues las disfrutabas más que yo; Tienes que explicarme donde voy a refugiarme cuando tenga miedo, pues aunque nunca te lo decía para no hacerte sufrir, en esos momentos de angustia siempre llegaba donde ti.

Donde mami?  Dónde voy a encontrarte?   Se qué estas aquí, se que estarás conmigo. Se que me cuidarás más que nunca y me guiarás , pero hoy mami te necesito , te necesito como nunca antes te había necesitado, te necesito para terminar esta batalla que me entregaron y que voy ganando pero siento que me quitaron mi armadura, siento que voy perdiendo mis superpoderes si tu no estás.

Necesito sentirte cerca, necesito tener la certeza de que  acá vas a estar. Y me levantare así como lo hiciste tu tantas veces y seguiré descalza por el camino empedrado que me falta que es poco sin ti porque antes me llevabas de la mano pero hoy me vas a cargar.

Te extraño como nunca y me arrepiento de cada segundo que desperdicie a tu lado, del tiempo que pude haber compartido más contigo y que el trabajo o la vida no me lo permitió.   Si pudiera devolver el tiempo, si yo hubiera llegado a saber este vacío y este dolor que se siente al carecer del amor de ese ser que más te ama en el mundo.  Si hubiera dimensionado la sensación de abandono que da no tener mamá, te juro que no me habría movido de tu lado.

Perdón mamá, perdóname si en algún momento te hice sufrir o si no fui la mujer, esposa o hija que esperabas. Perdóname por haberte dado quizás unos meses de angustia por mi enfermedad y perdóname por los minutos que perdí a tu lado.      Daría lo que fuera por recuperarlos uno a uno, daría lo que fuera por sentir esa certeza de sentirse amado sin límites que solo una mamá como tu puede dar.

Te prometo que cada día de mi vida te recordaré. Te prometo que cada que abra mis ojos tendré a Dios primero que todo como tu lo pides. Te prometo que trataré de emularte en tu bondad y generosidad.  Pero como soy frágil, como soy aprendiz, necesito que me lleves de la mano para que mis hijos, mis nietos y mis bisnietos siquiera tengan un poquito de ti.

Gracias infinitas por tu vida, por tu entrega, por tu ejemplo y por tanto amor que me diste. Gracias por ser mi mamá.

Te amo desde lo mas profundo de mi alma.

Lina

 

 

 

 

5- Mi marido, su vida, mi inspiración …

-“Niña, usted estaba el jueves pasado en el concierto de Juan Diego Ramos en Casa Verde? (un sitio de moda de la época).
-“Si, porque?”
-“Porque yo la vi. Estaba vestida con una falda negra y con una camisa de cuadros negros y blancos …”

Así empezó todo, julio de 1988. Compañeros de la materia mas aburridora que existía en la UPB: MC (Microcirriculum) donde de manera obligada los estudiantes de todas las facultades teníamos que ver allí hermenéutica, ética y arte (esa si me gustaba).

El estudiaba medicina y yo Diseño y nuestras vidas eran tan diferentes como las carreras que cada uno habia escogido. Los gustos, los amigos, lo que haciamos como jovenes de 18 años que eramos. Yo hubiera sido quizás la ultima mujer que hubiera escogido para acompañarlo en su vida y viceversa.

-“Quien es ese niño Jesus?”.
Le pregunté a la que vi que era amiga de el y estaba sentada justo a mi lado en ese primer día de clase, pues después de saludarme con ese interrogatorio se fue y se sentó atrás. No le faltaban sino las alitas, hermoso físicamente y con el paso de los días me llamaba la atencion el trato tan cortes y humano con cualquier persona: el portero, el que cuidaba los carros, las que hacían el aseo… donde fuera mas de dos veces ya todos lo conocían, eran sus amigos y los saludaba por su nombre mientras les palmoteaba la espalda con cariño como un papá…eso no era común en un joven de 18 años.
Su trato conmigo era también sorprendente, me abría la puerta del carro y esperaba que yo entrara y saliera del ascensor (todavía o hace)… Eso tampoco era normal, de esos caballeros que había visto en cine pero que no sabía existían de carne y hueso y menos que vivía a 3 cuadras de mi casa.

Como dice una amigo de el cuando lo conocio que le buscaba el “tapado” yo tambien lo hice… Por algun lado lo tenia que tener, pues a todo lo anterior le sumaba una gran inteligencia y una vida absolutamente sana. No podía existir un hombre tan perfecto, sobretodo para mi mamá. Pues a los 18 años pocos tenemos la cabeza tan bien puesta como el y yo con esta vena Hinestroza no tenía problema en rumbear desde los miércoles así tuviera clase a las 6:00am al día siguiente.

Fue imposible no enamorarme a pesar de su seriedad que igualmente me impresionaba y de conocerle una sonrisa meses después; la alegría es muy importante para mi y el dice que se enamoró de eso; Pero era algo superior y aunque luchaba para que ese sentimiento no cogiera fuerza y se que el hacia lo mismo, gracias a Dios fue en vano.

Por encima de todos los pronósticos, fuimos novios 7 años y nos casamos hace casi 19 años. Más de la mitad de nuestra vida hemos estado juntos. Pero juntos es juntos, no podemos vivir el uno sin el otro, no hay para mi nada mejor que estar a su lado así sea la vuelta más maluca… Todo me sirve desde que este conmigo.
El es peor que yo, porque no soporta que yo no este, mis hijos dicen que “el papá” se pone muy malgenio cuando ” la mamá” no esta.

Ese amor y ese sentido de protección que tiene conmigo lo puso a prueba hace unos meses. Fue el quien recibió la noticia de lo que tendríamos que enfrentar como pareja pues una enfermedad como estas donde el tiempo no corre y donde el desgaste emocional es importante impacta toda la familia.

Esos primeros días fueron muy duros para el, yo inocente e ignorante pues nunca quise profundizar en el tema, y el como Ginecologo conociendo más a fondo la situación y estudiando como nunca al respecto.
Pobre … como sufrió mientras existía la claridad del tema y se definía un plan de acción. No dormía nada, dejo de trabajar por muchos días para estar a mi lado, para abrazarme permanentemente y para “tomarnos muchos cafés juntos” porque por esos días quedaba congelado mi Lichi martini. Recuerdo que iba a lavarme los dientes y el me abrazaba mientras tanto y me recostaba la cabeza en mi espalda. No me podía mover un segundo de su lado. Era como si quisiera aprovecharme al máximo pues no sabía que tanto más podría estar con el.

Se le partía el alma de ver como me chuzaban pues sabe lo floja que era para todas esas cosas. -“Linda, yo daría lo que fuera para que esas cosas me las hicieran a mi y no a ti”… Y lo decía de verdad, se que fácilmente hubiera pedido que se invirtieran los papeles, porque su corazón es así, porque su amor es profundo y sincero y porque como dice Juanes en “Para tu amor” :” porque tu dolor es mi dolor” canción que me cantaba.

Fueron unos días duros que hoy los recuerdo como parte del pasado y que paradójicamente agradezco hayan existido porque me permiten disfrutar cada segundo de la vida, cada amanecer, cada anochecer y cada instante de mi vida a su lado.

Hoy está de cumpleaños, y el regalo de su vida es para mi. Dios me premio con su existencia, con ponerlo a mi lado y con ser el papá y el modelo para mis hijos.
Me premio con sentir que a su lado estoy protegida y que hará siempre todo y más de lo que este a su alcance para que yo este bien y sea feliz.
Me premio con su inteligencia, su capacidad de análisis y su habilidad para descubrir cual es el final de la película cuando apenas esta empezando.
Me premio con su ecuanimidad y sensatez, su mesura y su tranquilidad, la que solamente pierde cuando esta jugando el nacional.
Me premio con su entrega , hacia mi , hacia mis hijos, hacia sus pacientes , esa virtud de ser capaz de ponerse en los zapatos del otro para que el otro este bien, para que “sus derechos empiecen donde terminan los de los demás” como les repite permanente a nuestros hijos,
Me premio con su respeto, su lealtad y su honestidad. Esa conciencia limpia, esa tranquilidad de poder mirar al que sea siempre a los ojos porque su vida es transparente y jamás dentro de el hay una actitud ventajosa o egoísta a menos que se trate de escoger el género de la película que vamos a ver.
Me premio con su capacidad de ponerle el alma a todo en su vida, su entrega al 100% en todo lo que hace aunque eso tenga consecuencias directas para quien esta de defensa en el equipo contrario de fútbol en el que este jugando (puede ser su hijo) pues en una cancha de fútbol siempre se le sale el indio,
Me premio con su generosidad en todo sentido, no solo conmigo sino con quien lo necesite. Todo lo suyo lo comparte fácilmente y hace un gran esfuerzo para hacer lo contrario con nuestros hijos, darles mucho amor y pocas cosas materiales, todas las que necesitan pero menos,mucho menos de las que ellos quieran porque según el levantarlos con restricciones les permitirá valorar más las cosas; Así fue formado y así es sin duda.

Pareciera un hombre perfecto, y en realidad lo es para mi. Sus defectos que desde afuera muchos quizás no soportan como su rectitud extrema y su terquedad de no moverse fácil de su posición, su necesidad de estar conmigo en todo momento, su protección hacia mi para que no me pase nada (incluida la cantaleta si estoy sola en la noche en la calle porque “no vivimos en Suiza”) y su pocas palabras son una gran ventaja para mi. La de las palabras es fácil. yo me encargo de complementarle las que le faltan sin problema y con respecto a todo lo demás tengo la certeza que no nos fallará ni a mi ni a mis hijos, estaremos juntos pase lo que pase y me protegerá como el mismo me lo dijo :” hasta su último aliento” .

Hoy en su cumpleaños 44, este mensaje es para el, porque mi marido es también mi inspiración:

Lindo,

Que alegría celebrar contigo tu cumpleaños nuevamente, con esta son 26 veces veces que esas velas las apagamos juntos y que en ellas queda consagrado el mayor deseo que pase lo que pase estaremos el uno para el otro.
Ya tuve la prueba, ya pude sentir como tu amor es absolutamente sincero y real.
Pude identificar que tus noches en vela, tu mirada de angustia que aunque tratabas de ocultar no se podía evitar y tus lágrimas que se derramaste a mis espaldas dan lectura del amor verdadero.
Te agradezco desde lo mas profundo de mi alma tu existencia y tu entrega. En este camino que va terminando me demostraste que el amor todo lo puede, Estoy convencida que gran parte de mi paz y mi tranquilidad estaba respaldada en ti, en que has sido y serás siempre mi bastón, en ese piso firme en el que me siento cuando a mi lado estas.

Recuerdo intensamente cuando a los dos días de recibir el diagnóstico y me hiciste tantos exámenes, llegamos a la gamagrafía ósea para ver si los huesos estaban comprometidos ;Recuerdo que yo gire a decirte algo y vi que te estabas dando la bendición con esa angustia. Me dio tanto dolor por ti! me partió el corazón saber que yo te estaba quitando la paz y de pensar que sería de ti si yo faltara me lleno de miedo. Imaginarte sin quien te amara y te contemplara tanto como yo me dio dolor, imaginarte sin quien te hiciera reír todo el día me dio pavor.

Afortunadamente ya todo pasó, no hay plazo que no se cumpla y hoy nuestro pasado esta lleno de aprendizajes y lindos recuerdos,

Gracias amor por tanto, por tu tiempo sin límites para mi, por tu aceptación hacia todos los cambios, porque te has permitido verme hermosa con los ojos de tu alma. Por tus horas de entrega, por tus abrazos, tus cosquillitas y tus canciones para que todos los momentos del tratamiento fueran menos duros.
Gracias por tu fuerza que contagia, por enseñarme a “metérsela toda” así el corazón estuviera arrugado y el cuerpo agotado y gracias por permitirme sentir a mi y a mis hijos que el amor verdadero si existe y que estaremos juntos los años que nos queden de vida mejor que nunca.

Hoy, cuando soples tu vela, yo pediré el deseo por ti, pediré a Dios que te proteja porque mi vida, mi alegría y mi fuerza dependen de la tuya.

Te amo infinitamente.

Lina