4- Mi hijo menor

Para las mamás los hijos son nuestra inspiración, son el motor de nuestra vida, la razón de vivir, de ser mejores.

Para las mamás los hijos no crecen, los seguimos viendo pequeños así vuelen solos.  

El menor de mis tres hijos será siempre mi bebé , por eso, desprenderme de el justo ahora donde tanto lo necesito requiere de un gran esfuerzo.  Pero precisamente, como soy su mamá y doy mi vida entera por el le abro las puertas al mundo para que llegue tan lejos como sus capacidades y la vida quieran que el llegue.

Ayer se fue y aunque el vacío de su ausencia parte mi alma, la alegría de lo que vivirá supera cualquier sentimiento que yo pueda sentir. Esta carta es para el:

Mi Querido hijo:

Como corre el tiempo cuando la vida nos da tantas bendiciones!

Has crecido tanto. En cuerpo y alma!  Tu sensibilidad, tu alma y tu capacidad de conectarte con el corazón de los demás es superior a tu edad, a la mía y a la de muchos,

Me siento como mamá realizada de ver el ser humano que eres, la bondad y humildad que existe dentro de ti a pesar de tener 13 años. Me da tranquilidad poder ver que en este sentido “estas listo” tienes unos valores profundos y bien formados, los reconoces en los demás y siempre estas dispuesto para servirle a quien necesite de tu calor.  Deberías enseñarme Sai, quisiera yo, que soy tu mamá aprender eso de ti, todo eso que venía en el paquete de Simón  que nos sorprende en la medida que pasamos los años a tu lado.

Siempre has sido un niño en paz, aunque tu nacimiento fue sin anestesia y el dolor físico de tu parto a sangre fría (con desgarro incluido)  ha sido el más grande que he sentido en mi vida, si que valió la pena!

Algo parecido a lo que me ha pasado con esta enfermedad Sai, es increíble como existe la “ley de la compensación” como dice mi mamá y en ambos casos son dolores que nadie quiere vivir, que ambos generan miedo y sobretodo que creemos incapaces de soportar y mira tu, pasan y después de los días, meses y años sentimos que cada día es uno más de felicidad!

Desde pequeño has sido tranquilo y equilibrado, pocas veces, muy pocas, pierdes la cordura.  No se si tu tratamiento con el casco en la cabeza cuando tenías 5 meses de nacido tuvo algo que ver. Tenías plagiocefalia por haberte ubicado de manera temprana en el canal de parto y mientras creciste allí tu cabecita estaba tomando una forma inadecuada, afortunadamente lo descubrimos a tiempo y pudo corregirse quedando más que perfecta.

Recuerdo que quienes te veían en la calle sentían admiración de ver como te aguantabas ese casco todo el día, para jugar, para dormir. Yo como mamá vivía con el corazón partido de verte correr las gotas de sudor y cuando te lo quitaba para bañarte y quedabas maltratado en la frente y parte trasera de la cabeza se me salían las lágrimas, las mismas que tu me devolvías con una sonrisa.  Tal cual como es ahora, tal cual como lo has hecho  en este proceso que estamos viviendo como familia, cuando pocas veces me ha ganado el corazón  sobre la razón y se me ha salido alguna lágrima frente a ti, siempre estas ahí con esa paz para abrazarme, matarme el ojo, darme besos y sobretodo para aconsejarme después a solas de manera profunda y madura de como debo ver la vida, eres increíble Sai, eres un bálsamo para mi!

Cuando empezaste a crecer, empezamos a descubrir esa “frescura” que todavía persiste, la misma de tu tío Diego,  mi hermano que trascendió hace casi 30 años por motivo de un accidente de tránsito donde la mezcla de velocidad + cerveza se hizo sentir.

Desde muy chiquito empezaste a parecerte a el, no se sí los parecidos son reales o son creados por mi, pero siempre lo he sentido. Quizás sea ese deseo mío de tenerlo tan presente lo que me hace ver en ti la calma que irradiaba, la “bacaneria” que lo caracterizaba y esa sonrisa que siempre estuvo.

Tu tío y yo éramos muy cercanos, yo era su hermanita chiquita, complice de sus pilatunas y sufrí mucho con su  accidente y con su pérdida; Hoy, tantos años después, cuando sueño con el me duele profundamente el corazón. Hay algo extraño entre Diego, tu y yo. Hay algo que nos une que va más allá.

Le relación con tus hermanos ha sido muy bonita. Cuando estabas chiquito y tus dos hermanitos mayores peleaban por la ventanilla tu te ofrecías a cederle la tuya, cuando peleaban por un dulce o un juguete , tu también lo entregabas, no te gusta el conflicto y prefieres evitarlo bajo cualquier circunstancia.

Ahora que todos son adolescentes se quieren y respetan a pesar de las grandes diferencias en modo de ser de cada uno. Esa frescura tuya los hace respirar profundo cuando te vuelves a dormir y salen tarde para el colegio, cuando dejas desorden, cuando no te sale la camisa con el pantalón y tenemos que esperar a que te cambies. Pero ellos también reconocen y disfrutan de tu nobleza y bondad. Saben que eres una pieza de la familia que tiene de sobra esa inteligencia emocional que todos quisiéramos tener.

Con el papá compartes muchas cosas: hablan de las noticias que pasan en el mundo pues siempre  vives enterado, comparten la pasión por el futbol y tienen en común la buena voz. Oirlos cantar juntos es lo mejor que me puede pasar!

Ahora, como las mamás deseamos lo mejor para los hijos y queremos que sus sueños se cumplan te fuiste ayer cinco meses  lejos de mi. Y te vas porque tu felicidad está por encima de la mía. Porque cuando nacen los hijos uno logra entender fácilmente porque damos la vida y entregamos todo así nos duela por su bienestar.

Te vas porque aunque este sea el momento de mi vida donde mas te necesito cerca, siento que la vida tiene que seguir a pesar de las cosas diferentes que estén pasando en casa y te vas a pesar de que tus abrazos, tus besos y tus palabras al oído los vaya a extrañar las 24 horas del día.

El tiempo volará mi vida y rápidamente estarás de regreso. El tiempo pasará tan rápido como estos 6 meses que marcaron nuestra vida, el tiempo pasará y encontrarás una mamá con el pelo en el mismo punto que el tuyo y vas a sentirte muy feliz!

Te amo Sai, que el señor te proteja cada día, que tu bondad sea recibida por quienes tendrán la fortuna de tenerte a tu lado, que tu imagen como representante de nuestra familia, de tu colegio, de tu ciudad y de tu país quede en alto. Que la familia tan especial que te espera con tanto amor sea nutrida con tu presencia, que tus compañeros de salón de diferentes países del mundo vean en el nuestro un “destino” llego de seres HUMANOS y bien intencionados. Tu vas a demostrarles a muchos que quizás no han oído hablar de nosotros sino cosas negativas que los buenos somos más.

Tienes una gran responsabilidad Simón, te vas porque confiamos plenamente en ti, en tus buenas decisiones, en saber lo que esta bien y lo que no y en hacer que este tiempo sea de gran crecimiento para ti en conocimiento y madurez.

Te adoro mi amor, y aunque te extrañe cada segundo estoy dichosa y doy gracias a la vida de esta oportunidad que marcará tu vida para siempre.

La mamá.

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3-Mónica Restrepo

Mónica Restrepo mi amiga es una verdadera guerrera.

Cuando era niña su mamá murió de cáncer y hoy en día enfrenta su tercera batalla con esta enfermedad.

Pocas mujeres son como ella, su calidad humana sobresale por encima de cualquiera y su fe y esperanza son inspiración para muchas, empezando por mi. Jamás en la vida he oído de ella un comentario negativo de nadie,es pura bondad. 

Es un regalo de vida tenerla, por eso Dios, en cada prueba la hace mejor y mas grande y por eso nos premiará muchos años mas con su existencia.

Esta carta es para ella.

Mony:

Nos conocimos hace unos 28 años. Éramos universitarias, con una amiga en común que hoy es mi socia y las dos con novios diferentes de quienes hoy son nuestros esposos.

Hicimos click inmediato, de esas personas que la vida le tiene a uno asignadas para que independiente de las circunstancia ya entren en tu vida, marquen y dejen huella.

Recuerdo que desde el comienzo admire en ti la feminidad y delicadeza que siempre has tenido y me sorprendió más aún el día que supe que tu madre había trascendido cuando tenías 8 años por motivo de un cáncer y que esa figura femenina estaba marcada por tus hermanas.

La vida fue generosa con nosotras y el destino nos permitió compartir después mucho tiempo juntas trabajando en la misma empresa. Tu estabas a cargo de la línea institucional y yo estaba en exportaciones.  Una época de la vida maravillosa, creciendo como profesionales y afianzando nuestra amistad. Almorzábamos juntas todos los días en mi casa, mi mamá te adoraba y sentía esa necesidad de darte ese calor de mamá que no tenías y que sólo hoy que nosotras también lo somos sabemos lo que significa.

El tiempo pasó, cambiamos de trabajo, de novios y empezó una nueva vida de cada una donde el tiempo compartido ya no era tanto. Sin embargo, a pesar de esa” distancia” nos seguíamos “monitoreando” la una a la otra con el cariño, la admiración y el respeto que siempre ha existido, con una amistad construida bajo esos pilares y que hoy en día jamás ha tenido ni la mas mínima diferencia.

Hace 6 años me enteré que habías sufrido de cáncer de seno, lo conocí cuando el episodio ya había pasado. Sentí mucho al pensar que hubieras tenido que enfrentar una situación así cuando tu hija tenía unos 7 años, que de alguna manera hubieras vivido en carne propia la angustia que vivió tu mamá en su momento. Por fortuna fuiste tratada oportunamente y todo salió muy bien, y cuando hablé contigo encontré que la Mónica que siempre sobresalía en dulzura y sonrisa estaba fortalecida en la fe como nunca y eso la envolvía en una paz que contagiaba.

Admire en ese momento tu valentía, sentía que solo tu podías manejar una situación de esas de esa manera, agradecí a la vida que ya eso fuera parte del pasado convencida que la ciencia había permitido que este tema finalizara ahí y pedí en silencio que eso no fuera a pasarme a mi pues yo no sería capaz de soportarlo.

El tiempo pasó y tu vida sonreía, mientras desarrollabas una carrera profesional sobresaliente, construías a la par una familia ejemplar en compañía de tu marido, un hombre bueno en esencia, de esos pocos que existen hoy en día y que por fortuna Dios nos guardó, uno para ti y otro para mi. Tu hija, hermosa y con las mismas características tuyas en bondad y servicio, crecía bajo la guía de una mujer tan valiosa como la que siempre habías sido pero sobre todo con la mujer valiente y espiritual que ya eras.

Hace año y medio tuviste una caída en bicicleta, un dolor en la clavícula que no desaparecía y los médicos te ordenaron un tac para ver si había fractura o algo así. Como Dios es tan grande y sabe que este mundo necesita tanto de personas como tu, hizo que en el examen que te hicieran el rango de la toma de la imagen bajara hasta el hígado y si bien el resultado no mostró nada en la clavícula si pudo dejar ver un cáncer en el hígado que estaba comenzando.

Todo a tiempo y tu con esa fuerza y esa fe enfrentaste esa situación de una manera admirable, en ese momento te sometiste a quimioterapia fuerte y asumiste toda la situación con tanta valentía y paz que cuando yo supe mi diagnóstico ni dude en acudir a ti de inmediato para que me contagiarás de tu fuerza y de tu luz.

Y así fue, desde el primer momento me acogiste con ese espíritu de servicio desinteresado que siempre has tenido, me recibiste con ese amor fraternal de una amiga que siempre ha estado allí y me contagiaste la paz y la tranquilidad que te daba la experiencia de haber vivido en carne propia luchar contra este fantasma y haber sido vencedora por partida doble.

Recuerdo que ese día que almorzamos juntas pocos, muy pocos días después de mi diagnóstico, salí diferente, sentí no solo que si era posible volver a vivir tranquila y feliz así como te veía a ti, sino que mi vida sería disfrutada y valorada como nunca, así como la vives tu.

Fuimos después a mandar a hacer la peluca, y ni hablar de las horas que me has dedicado para que el manejo de este tratamiento y sus efectos tanto físicos como emocionales hayan sido mejor de lo esperados, gran parte del éxito te lo debo a ti, a tu experiencia, a tu cariño y sobretodo a tu buena energía.

Hablamos iniciando el año pero te me “perdiste” estos últimos días, de pronto, el lunes pasado que llegué a quimioterapia a la sala de oncología, una de las enfermeras me dijo que estabas en la otra sala.

Como ibas cada 28 días a ponerte una inyección como parte del mantenimiento de tu tratamiento anterior, estaba convencida que se trataba de eso. Te llame emocionada para saludarte y no me contestaste (ahora entiendo porque) y te mande razón con la enfermera que yo estaba ahí.  No tuviste opción, tuviste que ir a buscarme y desde que te vi sentí en tu mirada que algo no estaba bien.

Nuevamente habían aparecido unas lesiones en el hígado, lesiones que descubriste en tu resonancia de control y ese día estabas empezando unos nuevos ciclos de quimioterapia.

Hay Mony, que sentí por Dios! si supieras el esfuerzo que tuve que hacer en ese momento para poder ser un apoyo para ti! Pero la fe y la fuerza que nos acompaña rápidamente nos hace girar la página y nos permite mirar el mundo desde otra perspectiva así la realidad a la luz de los demás sea diferente.

Agradezco tu generosidad de cómo tu misma me lo expresaste “no quererme contar” pero esto que te pasa a ti es una prueba de fe para ambas y nuevamente serás vencedora!

Se que eres ganadora, porque tienes una fuerza admirable, porque mujeres como tu son pocas y se necesitan en este mundo y porque parte de  tu misión en la vida es permitir que las demás aprendamos de ti, has sido, eres y serás inspiración para muchas, empezando por mi.

Hoy ruego a Dios por tu salud, por nuestra salud y por nuestra vida pero sobretodo por nuestra esperanza, porque no podemos perderla nunca, porque nuestros maridos, nuestros hijos, nuestras familias y nuestros amigos nos necesitan, porque tenemos que ver en esta adversidad la oportunidad de crecer y porque los días, meses o años que nos queden de vida, que solo El sabrá cuantos son , los viviremos mas felices e intensamente y sobretodo en paz.

Estoy convencida que esta batalla la vuelves a ganar, más fortalecida y más GRANDE que nunca, MÁS, increíble serás mejor versión Mony! no se como una persona puede ser mejor ser humano de lo que tu eres! pero lo serás y soy tan afortunada que te tengo cerca.

Sabes cuanto te quiero y aquí estaré para ti.

Lina

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2- Jerónimo Pardo Mesa

Cuando mis primeras sobrinas nacieron yo tenía 11 y 13  años,  fueron para mí mis muñecas, mi juguete preferido, el motivo de muchas envidias de mis amiguitas. Dejaba lo que fuera por estar con ellas, no existía nada que me diera mas felicidad.

Crecieron y han sido ellas quienes han cuidado de mis hijos, cuando eran pequeños y mi esposo y yo nos íbamos de viaje vivían en mi casa para acompañarlos y hoy que son adolescentes son unas primas que siempre están presentes con su ejemplo, su compañía y su amor profundo .

Hoy mis sobrinas ya son mamás, ya no tenemos diferencia en edad, son mis mejores amigas y las adoro como si fueran mis hijas.

La segunda, tuvo su primer hijo, tiene tan solo un día de nacido, pero desde su existencia ha sido una gran inspiración para mi, en esta carta le explico porqué:

Jerónimo:

Ni tu ni nadie alcanzan a dimensionar lo que tu existencia ha significado en mi vida.

La noticia de tu llegada la conocimos días antes de yo recibir la mía, esa noticia tuya  cargada de vida y esa noticia de mi enfermedad que venia cargada de lo contrario en su momento.

Quiero contarte que ese mismo día que tuve mi resultado y en pocos segundos tuve unos “flash en diapositivas” en mi mente de lo que me faltaba por vivir estuviste allí.

En ese momento donde el miedo es tan fuerte y la palabra cáncer es igual a muerte, en ese momento donde no sabia como estaría comprometido mi cuerpo y como mis días podrían estar o no contados.

Apareciste tu, apareció tu imagen con la de mi marido y yo viejitos cogidos de la mano como nos hemos prometido llegar al final de la vida, apareciste con la imagen de mis hijos convertidos en adultos que de la mano de sus hijos (mis nietos) me daban tanta felicidad…  Y apareciste tu en una imagen en los brazos de tu mamá, que adoro, que es otra hija para mi y que mas que ninguna mujer en el mundo se merecía ser mamá.

Apareciste tu Jerónimo con quienes en vida son mi mayor inspiración y mi mayor razón de vivir, apareciste tu entre esas personas que me han dado el motor para enfrentar una lucha con cuerpo y alma.

Significas demasiado Jerónimo!

Te formaste en un cuerpo que en teoría no estaba preparado para recibirte, unas condiciones físicas en la trompa que lo hacía casi imposible, eso, sumado a los cuidados normales para no tener un embarazo todavía y la distancia física entre tu papá y tu mamá  hacen que seas un verdadero milagro, eres VIDA y ahí esta Dios!

Llegaste de sorpresa, cuando nadie te esperaba, generaste en principio sentimientos de asombro, de preguntas… Esa fue tu manera, la que escogiste para llegar a este mundo y la que rápidamente se transformó en alegría. Eso lo hacen las personas que tienen VALENTIA Jero, ese eres tu. Y ahí esta Dios.

Empezaron los cuidados del embarazo, y algunas dificultades que pusieron en riesgo tu salud, sangrado, hematomas…  y tu ahí, firme, creciendo, en la lucha como todo un guerrero, eso se llama FUERZA y tu si que la tienes!  Y ahí Jero, también esta Dios.

Y cambiaste el orden de los planes de tus papás porque viste en los dos unos corazones llenos de amor, de bondad.  Tomaste la decisión  de unirlos para toda la vida antes de tiempo, de descubrir por medio de ti el sentimiento mas profundo y desinteresado de amor que cualquiera puede sentir por un hijo. Viste en ellos la pareja perfecta para tu crecer y entregar a este mundo el ser humano que serás gracias a ellos. Eso es AMOR Jero y ahí si que esta Dios.

Y llegas  donde hay tanto amor para ti, donde estamos felices de tenerte, donde todos queremos verte crecer, caminar, correr y montar en bicicleta con tu papá.

Donde queremos ver en ti reflejadas esas virtudes de las dos familias que tu uniste porque viste en ambas el sentido del amor y el respeto como elemento principal y la fe en Dios como la guía mas importante.

Estamos convencidos del hombre que serás y lo que aportaras a este mundo, tendrás un ejemplo de unos papás muy especiales y entregados. Eso se llama ESPERANZA y  Ahí mi adorado Jero, siempre esta Dios.

De manera, que como podrás ver, me acompañaste estos 5 meses en este proceso recordándome el significado de esas palabras: vida, valentía, fuerza, amor , esperanza y FE porque en todas esta Dios… Y estas tu.

Te amo Jero, has sido mi inspiración cuando tanto la he necesitado. Estaré para ti siempre, te devolveré con todo mi amor todo lo que en tu corta vida ya has hecho por mi.

La tia bú

1- Carta a Carolina

Mi familia ha vivido el fantasma del cáncer de seno, mi hermana y muchas primas han sido guerreras triunfadoras en esta batalla.
Una de ellas, Carolina Hinestroza Villamizar, una mujer muy especial, luchó por 15 años contra él, pero su lucha fue particularmente valiosa porque más que por ella luchó por las demás.

En estos momentos ha sido mi gran inspiración, pero como ya no puedo hablarle quise escribirle…

Querida prima:

Cuando me remito a mi adolescencia, a esa etapa tan maravillosa que viví estás tú y tu familia en mi recuerdo.  La vacaciones de mitad de año en Ibagué eran una fantasia; tu hermanita menor, mi primita y amiga del alma, los tíos y todos ustedes hacían que me sintiera en casa y que prefiriera ese destino por encima de cualquier otra propuesta de mi familia por sexy que fuera.

No quiero detenerme a recordar todo ese entorno tan gratificante que todavía hoy me trae sonrisas, quiero hoy contarte tantos años después lo que me generabas tú.
Te veía hermosa, ese pelo negro y esa boca grande y roja tipo Blanca Nieves me impactaba. Eras la prima más linda para mí!

Venías a visitar tu familia en tus vacaciones de verano, pues por esos años habías ganado una beca Fullbright  para un master de desarrollo económico en Estados Unidos (beca entregada a nivel mundial a futuros líderes con alto grado de compromiso social). Que buena elección hicieron contigo!

Tengo muy presente lo especial que eras conmigo y con la “Chiquita” como le decías a tu hermanita. Nos ayudabas a arreglarnos para salir y muchas veces cuando llegábamos estabas en el salón de la entrada de la casa tocando guitarra , recuerdo que me quedaba ahí escuchándote por mucho rato, siempre he disfrutado sentarme al lado de alguien que toque  guitarra, pero verte a ti, con esa voz ronca , armónica y siempre sonriendo era una verdadera delicia.

Cuando te ganaste el Reinado Nacional de la Canción Colombiana, en Villavicencio , que es algo así como ser la reina del Carnaval de Barranquilla, yo no pude ser más orgullosa, yo creí que habías sido elegida Miss Universo, mi admiración aumentó y eso sumado a tu belleza interior, tu carisma arrollador y tu calidad humana te acercabas demasiado a la mujer que me encantaría ser.

No tuve la fortuna de disfrutarte mucho, vivías en otra ciudad y desde muy jóven te fuiste al exterior, te casaste  y tuviste una niña que sin duda tiene tu adn, tu chispa y tu sonrisa. Además, supe hace poco que estuvo de visita en Colombia que tú le decías que se parecía a mi físicamente. Me dio tanta alegría que lo hubieras pensado!

En la distancia te seguía, y en la medida que fui creciendo iba descubriendo en las pocas veces que nos vimos y por las cosas que contaban  de ti lo GRANDE que eras, a pesar de tu corta estatura. Una mujer admirable, integral, con una inteligencia superior y una capacidad impresionante de relacionarte con cualquier persona, una personalidad que en Estados Unidos causaba sensación.

Un día llegó a mi casa la noticia que te habían diagnosticado cáncer de seno, tenías 35 años. Recuerdo fácilmente que no se porqué no sentí ni angustia, ni miedo. Yo tenía 23 años y aunque entendía la gravedad del asunto, sentí que sería  “una raya más pal tigre para ti”. Para mí eras una súper mujer y sabía que podrías con eso y mucho más,  que lo ibas a superar, que serías ejemplo y que disfrutarías de tu bebé de 3 años muchos años más.

No me equivoque, luchaste por tu salud, en una época donde no existían tantos recursos como ahora y fuiste vencedora por 5 años más. Luchaste además por la causa, creaste la fundación Nueva Vida”,  en Washington, que ofrecía apoyo a las mujeres hispanas que eran diagnosticadas con cáncer de seno para orientarlas  y darles recursos a quienes no tenían poder adquisitivo. De ahí fuiste invitada a ser la vicepresidenta de la Coalición Nacional contra el  Cancer  de Seno, NBCC, donde estuviste más de 3 años en la labor de encontrar recursos para investigación y encontrar la cura para esta enfermedad. Las fotos con el Presidente Clinton en la Casa Blanca son testigo de ello.

Te aliviaste totalmente, incluso tuve la fortuna de visitarte con mi esposo, mi hija y mi segundo hijo recién nacido, con mi papá y mi hermana. Compartimos unos días de primavera maravilloso. Nos atendiste así, como todo lo tuyo, con esa capacidad de hacer todo en tu vida mejor de lo esperado.

Poco tiempo después de regresar nos enteramos que el cáncer había aparecido en el otro seno. Ya para aquel entonces tenías 40. Le luchaste con fuerza y volviste a ganarle, como toda una guerrera! .Además seguiste trabajando por la causa más fuerte que nunca.

Antes de cumplir tus 49 años tu misma descubriste nuevamente tus tumores (igual que lo habías hecho en las otras dos ocasiones) eran diminutos, pero por tu insistencia en que te hicieran exámenes adicionales encontraron que habías hecho un sarcoma por radiación. A pesar de que tu cabeza y tu espíritu estaban intactos, el cuerpo ya estaba cansado y necesitaba reposo. Fue un año y medio de lucha, de recibir todo el amor que habías sembrado, de compartir con quienes podían estar cerca y de nuestro amor a la distancia.

Celebraste incluso tus 50 años con la energía y el entusiasmo de siempre, lograste graduar a tu hija y si bien no pudiste ir a la ceremonia si compartiste con ella su celebración en la sala, y ofrecer una reflexión y sabios consejos que conmovieron a todos los que los acompañaron. Fuerzas que sacamos las madres para acompañar a los hijos! pero allí ya se podía ver que tu cuerpo estaba cansado y que el reposo eterno vendría pronto.

Finalmente el 21 de Junio del 2009 pasaste a otra dimensión, dejaste de estar presente en cuerpo material porque sigues con nosotros , de eso estoy más que segura.

Siempre te quise mucho primita, te admiré en silencio, te seguí de reojo y quise ser una mujer como tú.

Y mira hoy, estás conmigo, te siento cerca, se que entiendes todo lo que he vivido, todos los miedos que como esposa , hija y mamá sentí al comienzo.
Me has ayudado a ir encontrando las respuestas a tantas preguntas que te hecho y sentí como me abrazabas cuando al comienzo de todo esto, la angustia me despertaba a media noche y después de recorrer tus fotos en el Facebook de tu hija, el llanto me obligaba a salir de la cama al escondido de mi esposo para no despertarlo.

Te agradezco Carito por ese modelo de mujer que eres, porque sigues viva en mí, te agradezco porque me inspiras ahora más que nunca y te pido me acompañes  e ilumines para poder hacer algo también por la humanidad como tú.

Ya finalmente tenemos algo parecido, con una gran diferencia,  tu cumpliste con los que Dios te había asignado, yo me quedaré mucho tiempo más, porque todavía hay mucho por hacer. Pero en mi afán de emularte, prometo pintaré más seguido mis labios de rojo,  mi voz ronca seguirá allí y mi sonrisa estará mas viva que nunca en mi cara como hasta el último momento la tuviste tú.

No me sueltes primita, te necesito,

Lina