Jasmid, una mujer valiente

Jasmid es una mujer grandiosa que desde hace 5 años lucha contra el cáncer, hoy está finalizando una batalla que sin suerte ha luchado con cuerpo y alma. Ella ha sido una gran inspiración para mi y muchas mujeres, un ejemplo de aceptación, fuerza y valentía como ninguna otra. Un ejemplo de esperanza y de fe. Esta es mi carta de despedida para ella, para que la lleve grabada en su memoria así como ella estará por siempre guardada en la mía. Esta carta es para ella…

Querida Jasmid:

Pocas personas tienen la fortuna como tu de ser conscientes cuando se nos va llegando el final de esta vida material y cuando estamos a punto de dar el salto hacia arriba, hacia el cielo, hacia nuestra fuente de luz…

Te conocí hace un año, cuando llegaste sonriente a nuestra entrevista para el programa de Televid “Poniéndole el pecho al cáncer”. Detrás de cámaras, mientras nos maquillaban, me compartías tu situación, como desde hacía varios años después de detectado el cáncer por primera vez se iba tomando lentamente diferentes partes de tu cuerpo. Me lo contabas así, como si estuviéramos hablando de un cuerpo ajeno, como si eso no fuera contigo…Ajeno para ti el dolor, la enfermedad y hasta la vida. No olvido que me repetías que aunque los médicos decían que no había nada para hacer tu te sentías bien y “por encima de Dios no había nada”.

Recuerdo que llegue esa noche a compartirle a mi marido que había conocido la mujer mas valiente de todas, una mujer inteligente, sensata y que sin drama ni me hablaba directamente de su condición y aceptaba con mucho amor lo que el presente le estaba regalando
Que ejemplo Jas!!!! Desde ese momento te convertiste en referente para mi, no puedo negarte que sentí miedo de saber que el cáncer quisiera quizás volver a visitarme, pero fue tanta mi admiración que concentre mis pensamientos no en la enfermedad sino en eso que produces, en esa paz que transmites a quienes tenemos experiencia de ti, en esa tranquilidad al conocer desde aquel entonces lo que se iba a venir.

Y han pasado los meses, y los días y las noches y tu cuerpo se va preparando para algo diferente, hemos hablado muchas veces, muchas y cada vez Jaz, cada vez aprendo mas de ti. Tienes apegos, quien no, cual madre no siente dolor y tristeza de dejar sus hijas y sus nietos. Tienes miedo también de no dejarlas organizadas en su estudio o trabajo. Pero todo es tan perfecto, tan sumamente perfecto, que estoy convencida que no han pasado a estudiar lo que querían y/o no han conseguido un trabajo porque hoy deben estar a tu lado, aprovecharte y cuidar de ti. Si Jaz, ellas también han sido afortunadas porque la vida les ha dado el regalo de poderte “devolver” eso que tu como madre hiciste por ellas cuando no tenían la misma habilidad para caminar, comer, sentarse… Así como hoy no la tienes tu.

La vida es así, no entendemos porque toma desiciones por nosotros, porque sin consultarnos nos va arrebatando tantas cosas que necesitamos, que amamos. Porque pareciera que no se pone en nuestro lugar ni en el de quienes nos quieren tanto y sufren por nosotros. Pero no… Es perfecta… Así no entendamos todo en nuestra vida es perfecto y pasa lo que debe pasar… El tiempo que estemos en este mundo será el indicado, como te decía hace poco; Hay personas que viven 90 años y pasaron sin pena ni gloria por este mundo, o peor aun, dejaron una estela de odio, rencor, ofensas, maltratos y deshonra. Personas que cuando mueren nadie extraña… Personas que fue mas lo que se llevaron que lo que dejaron. Pero tu Jaz, tu si que dejas cosas! En tu vida, que es corta para nuestro gusto, si que has dejado huella y enseñanzas para todas y todos aquellos que se vean enfrentados a una realidad que no se puede cambiar.

Y pude ir a visitarte, y pude finalmente antier despedirme y nuestra conversación quedara grabada en mi alma siempre. Me dio mucha felicidad sentirte “lista”, en paz contigo y con los demás para partir. Entender que tu alma, tu cuerpo y tu corazón están preparados para trascender a un lugar anhelado donde no existirán mas angustias económicas, donde el miedo no tiene cabida, donde el dolor físico no tiene lugar…. Trascender a ese lugar donde la paz y la plenitud serán tus fieles y eternas compañeras.

Gracias Jaz, gracias por tu existencia, gracias porque tus hijas heredaran y aprenderán de ti aunque no crean esa fuerza que transmites, gracias porque eres ejemplo para todo aquel que este enfrentando una situación similar, gracias porque con tu sonrisa, tu abrazo y tus palabras cálidas de despedida me contagiaste de esa palabra llamada esperanza, porque para ti no se termina la vida, se transforma a una mejor.

Y me despedí, me voy de viaje muchos días y si Dios escucha nuestras plegarias, las mismas que tu nos pides que hagamos para que “se acuerde de ti” a mi regreso te veré en las nubes. Te buscare en cada una de ellas cuando esté a muchos pies de altura, para encontrar la sonrisa que siempre he encontrado en un cuerpo maltratado, desgastado y doliente. En esa sonrisa esta la luz de tu alma, la alegría del paraíso que te espera y la satisfacción de haberte “ganado el cielo” desde hace 5 años como tu misma lo dices.

Te quiero Jas, que afortunada fui al haberte conocido, como te lo dije, nos veremos mas adelante, muuuuuuuchos años mas adelante, allá arriba, donde todos seremos mas felices! Por lo pronto. Tu, desde allá guíanos para que nunca perdamos la esperanza, para que los sueños y la ilusión siempre nos acompañe. Para que el miedo que surge cuando alguna recae no se apodere de nuestros pensamientos y nuestra paz, ayúdanos para que entendamos la perfección de esta vida y no nos anticipemos a lo que no podemos cambiar. Ayúdanos a vivir el feliz presente que la vida nos regala en total gratitud.

Disfruta tu camino hacia la luz, disfruta la música, el amor y la paz que dicen quienes lo han vivido se siente allí. El cielo es tuyo y eres afortunada de tener la certeza que hay un lugar muy especial reservado para ti.

Gracias por existir hoy y siempre en mi corazón. Buen viaje Jas!

Lina

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