5-Lina Pérez del Corral

Lina Pérez, hermana de Elsa mi amiga quien pasó también por esta situación,  tuvo que enfrentar esta enfermedad con dos niños pequeños y enfrentando una separación.

Con valentía, esta gran mujer después de 11 años ve esto como un regalo y es motivo de inspiración para muchas.

Ella transmite paz y tranquilidad y este es su testimonio:

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Soy una mujer de 48 años de edad y tuve mi diagnóstico de CA de mamá cuando tenía 38 años, por esta época el 20 de diciembre de 2002 tuve la biopsia y el 28 de diciembre del mismo año recibí el resultado de la patología que confirma el diagnóstico. Una época poco propicia para estar preocupada, era la época del año para regalar, y recibir, para estar feliz acompañada y llena de motivos. Tampoco lo esperas cuando tienes dos hijos de 8 y 5 años y hace apenas un año te has separado.

Puedo decir que para esta época recibí una noticia que luego entendí  era  un regalo y también que pude regalar a mis seres queridos la tranquilidad que” de esta salía”.

El regalo si fue tal, pues todo alrededor se convirtió en el mejor escenario, recibí un diagnóstico temprano, con un estadio del cáncer de excelente  pronóstico, recibí el apoyo de todos quienes yo estaba segura que me querían y también de quienes ni siquiera sabía que mi salud podría interesarles, estuve en manos de los mejores médicos y seres humanos. Se despiertan entonces una serie de sentimientos, vienen a la cabeza infinitos pensamientos y se parte mí vida en dos: antes y después  del cáncer. Opté por un tratamiento radical, mastectomía bilateral, vaciamiento axilar y reconstrucción dentro de la misma cirugía. La  época y mis rasgos de personalidad  hacían de este el tratamiento para mí. Lo clínico tuvo ese alcance y solo seguía después los chequeos y controles necesarios.

Hoy casi once años después quiero decirle a quien lea este escrito que todo fue positivo: entendí que somos seres integrales, llenos de emociones y razones y lo más importante que la razón no puede opacar ningún sentimiento. Yo creí que con mis procesos intelectuales dominaría mis sentimientos pero no, ese es el gran aprendizaje, tuve que tener una alerta de esta magnitud para interiorizar y leer en el libro de mi vida que primero estaba yo por encima de todos, que sin mi salud no podría ser mamá, hija, amiga, profesional y ante todo mujer.

Soy empleada bancaria hace 23 años, abogada, estudiante de psicología, canto en un coro de aficionados, leo, voy al cine disfruto mis hijos y ante todo tengo mucha salud FISICA Y EMOCIONAL.

Revisa tus prioridades y te recomiendo pongas en primer lugar tu SALUD.

Lina

lperez@fundacion-social.com.co

 

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4- Elena María Palacio

Cuando conocí a Elenita hace un año tal vez me impactó lo especial que es. Sonriente, amable y servicial.  Ella, estaba acompañando a una amiga a las 5:30 am a llevar su hijo al aeropuerto de Rionegro.  Eso no lo hace cualquiera!

Supe allí que teníamos otra amiga en común, que vive en Australia y que queremos mucho y fue precisamente esa amiga quien después de extenderse en palabras hermosas de lo que significa Elenita para ella y la calidad de amiga que es, me contó en aquel entonces que era sobreviviente del cáncer de seno. Ahora, entiendo esa felicidad que transmite, ese deseo de vivir… esa fuerza!

Elenita es una mujer que inspira y este es su testimonio:

Elenita

Mi nombre es Elena María Palacio, me diagnosticaron cáncer de mama en abril de 2011, tenía 42 años, recuerdo el día que me entregaron el resultado que decía Carcinoma Ductal infiltrante grado 2 con serias adenopatías ganglionares y yo dije: ay Dios como así!! Tengo Cáncer!!, entonces hice un trato con Dios, Él me sanaba y yo pasaba por todo lo que tuviera que hacer para sanarme , desde ese día una fe inmensa estuvo conmigo en todo el proceso y me fue muy bien gracias a Dios, ahora estoy completamente sana.

Me hicieron 30 quimioterapias y 2 cirugías y les aseguro que el cáncer cambio mi vida, la de mis familia, amigos y quienes estuvieron a mi alrededor.

Aprendí que la actitud es lo mas importante en un proceso como estos llamase cáncer o cualquier otra enfermedad, así es todo en la vida porque como tu veas las cosas de ese modo serán, por eso aprendí a fluir con la vida, a vivir mi presente, seguir disfrutando la vida que es tan hermosa, a no preocuparme por tantas cosas que son tan insignificantes, a expresar todo mis sentimientos hacia las personas que amo, estar atenta a mis pensamientos y agradecer cada día que Dios me regala.

El cáncer para mí fue una bendición, porque me reencontré con muchas personas lindas y conocí gente maravillosa que yo llamaba angelitos porque de todos ellos he aprendido, decidí, escribir un libro para compartirlo con las personas que están pasando por un cáncer u otra enfermedad, como verán todo lo vivido me motivo a hacer lo inimaginable.

Si quieres hablar conmigo o escribirme lo puedes hacer que con todo el corazón estaré dispuesta.

Mi celular es 3127768771

Mi correo es elena_palacio@hotmail.com

3- Maria Isabel Llano Hinestroza

Maritza mi prima tenía 41 años cuando detectaron su cáncer de seno, exactamente la misma edad que tenía su mamá (mi tía) cuando tuvo que lucharlo lastimosamente con un final que no fue feliz.

No era fácil para ella enfrentar su realidad con este antecedente, pues creció toda la vida con el recuerdo que este fantasma le había arrebatado lo que mas quería cuando tenía tan solo 7 años.

Siempre la vimos fuerte y llena de esperanza, y a pesar de no tener ninguno de sus padres vivos, su hermano  y sobrina en otra ciudad y su hermana en un convento de clausura, la fe estuvo con ella, su familia y amigos fueron su motivación.

Hoy , a sus 51 años, Martiza es mas feliz que nunca, a raíz de la enfermedad tomó decisiones importantes como renunciar a su trabajo donde llevaba 21 años para poder disfrutar las pequeñas cosas de la vida.

Su valentía y alegría son ejemplo e inspiración  para todas las que enfrentamos esta situación.

Este es su testimonio:

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Soy María Isabel Llano Hinestroza, tengo 51 años y pertenezco a una familia donde el cáncer de seno ha estado muy presente.

Mi primer contacto con esta realidad fue a los 7 años cuando después de un año de lucha y de tristeza por dejar 3 niños pequeños ,muere mi mamá a los 41 años de edad.

A partir de este momento y a medida que fuimos creciendo mi hermana y yo fuimos conscientes del riesgo que teníamos de heredar esta enfermedad lo cual nos hizo empezar a muy temprana edad a ser  muy constantes con la mamografiá cada año.

Hace diez años después de hacerme mi revisión anual, recibí una llamada de la   ginecóloga donde me solicitó ir urgente a su consultorio ya que el resultado de este examen no estaba bien.

En ese momento me asusté y salí inmediatamente para hablar con ella, me explicó que en mi seno derecho aparecían varias microcalcificaciones las cuales requerían una  biopsia urgente.

A partir de este momento empieza la angustia y el proceso de lucha por la vida.

De ahí en adelante lo primero que me realizan es una mastectomía bilateral que fue muy dolorosa, ya que en el mismo momento fueron implantadas las prótesis, posteriormente otra operación y por ultimo 4 quimioterapias de las rojas que son las mas fuertes.

Después de 10 años de haber superado este momento tan difícil , puedo decir que el cancer para mi fue un aprendizaje de vida.

Nunca sentí que la enfermedad me llevaría a la muerte como lo hizo con mi mamá, sinembargo, especialmente en las noches me asaltaba el miedo de enfrentar todo lo que se me esperaba por vivir.

La enfermedad me enseño :

1. A valorar la vida en sus mas mínimos detalles.

2. A confiar en la sabiduría del cuerpo que siempre apuesta primero por la vida.

3. A confiar mas en mi misma y a tener una mayor claridad en lo que que quiero.

3. A reconocer el gran valor del amor, apoyo y acompañamiento de la familia.

4. A afianzar mi fe en Dios  como fuente primera de Amor y Misericordia y como el compañero inseparable de nuestra vida en todos los momentos, buenos, regulares y malos.

mllanohinestroza@hotmail.com

 

2- Elsa Pérez del Corral

Elsa Pérez, amiga y compañera del colegio desde los 4 años.

Cuando tenía 37 años, fue diagnosticada de cáncer de mama, 4 años después de haber tenido un cáncer en el cuello (carcinoma adenoides quistico) mientras estaba en embarazo.

Cuando recibió el diagnóstico de cáncer de seno, sus hijas tenían 4 y 7 años, eso la motivó a enfrentar la situación con fuerza y hoy, 7 años después disfruta su adolescencia como ninguna.

“Bruce Willis” como le digo con cariño desde hace años (por la película “Dura de matar”) trabaja desde hace 20 años en La misma empresa y tiene una vida tranquila y feliz con su marido y sus dos hijas.

Es una mujer que irradia paz y tranquilidad.

Este es su testimonio:

Elsa

Me diagnosticaron un cáncer en el seno izquierdo a los 37 años de edad. De una muestra de 15 ganglios, 5 estaban comprometidos en estadio 3 por lo que debí someterme a un tratamiento de quimioterapia que constó de 4 sesiones del medicamento rojo y 4 ciclos del blanco para un total de 16 sesiones; posteriormente pasé a tener como 27 sesiones de radioterapia. Fue un proceso fuerte pero hoy puedo contar con orgullo que ya han pasado 7 años.

Tres años antes cuando tuve mi primer cáncer en el oído, relacionaba esta enfermedad con la muerte, sin embargo encontré que si uno se hace los chequeos a tiempo puede salir adelante y fundamentalmente con el apoyo espiritual de Dios como uno de nuestros pilares fundamentales de la vida; siempre he tenido fe en El y me ha ayudado a salir adelante en los diferentes momentos.

Fue también muy importante el apoyo que encontré en toda mi familia y amigos. Asimismo tuve la oportunidad de conocer  personas que habían  pasado por mi situación y sus vivencias  me ayudaron demasiado; fue así que en ese año comenzamos, por iniciativa de una de ellas, a formar un grupo de apoyo el cual fue creciendo de manera importante y a partir de nuestras experiencias hemos buscado poder darle apoyo a quien está viviendo la situación y en algunos casos a sus familiares más cercanos, pues esto no solo lo vive uno sino también quienes nos rodean y contar con alguien que te entienda ayuda muchísimo.

Quiero compartirles cuales fueron las grandes enseñanzas y lecciones aprendidas en mis momentos de quebrantos de salud:

  1. Tener Fe en Dios sobre todas las cosas y ver que El a través de las personas que nos acompañan en la tierra nos ayuda a salir adelante;  En primera situación de cáncer me aferre a Dios y a mis médicos, pero no quise recibir ningún tipo de ayuda de bioenergéticos, sicólogos, etc. Luego cuando tuve el cáncer de seno me di la oportunidad de apoyarme no solo en Dios, sino también en los médicos, un bioenergético y una sicóloga.
  2. Valorar las cosas simples de la vida; hay un refrán que dice: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, y en estas enfermedades identifique el valor de las cosas que Dios nos ha dado y que yo no las valoraba, como son poder comer y bañarme sola, poder masticar la comida fácil, en fin doy gracias a Dios de poder contar con mis brazos, manos, etc.
  3. Aprendí ser una persona humilde, de recibir y aceptar la ayuda de los demás, que yo no soy la única en la vida que tuve situaciones difíciles que hay personas que han tenido o tienen problemas peores.
  4. Entender y respetar a las personas como son y no como yo quiero que sean.
  5. Aceptarme como soy y saber que de mi depende todo y no justificarme en los demás.
  6. La satisfacción de saber que las personas lo quieren a uno sin que sepamos y  sentirlos a través de las oraciones, mensajes etc.
  7. Entender que yo era la persona que me tenía que preparar a enfrentar a las personas como veían mi situación, más que esperar que ellas me entendieran a mí, percibí quienes les daba miedo hablarme  del tema, las miradas raras, quienes quieren saber más de la cuenta y los que están contigo porque realmente te quieren ayudar.
  8. Inicialmente recibía muchas llamadas, sugerencias, recomendaciones y esa presión me fue difícil de entenderla, pero aprendí que la gente lo hace porque te quiere, pero realmente me quedaba con lo me generara fe, tranquilidad y valor.
  9. Aprendí a entender que todos vemos y vivimos las situaciones de manera diferente, pues una de mis hermanas también tuvo cáncer de seno y cada una lo asumió y vivió de manera diferente.

De todo lo anterior lo que les puedo concluir  es que crecí como persona, ser humano y en lo espiritual.

En cuanto a las partes que fueron difíciles hay varios momentos que a uno le genera miedo, yo me resistía a la palabra quimioterapia, porque sabía que ese tratamiento era muy duro, pero una de mis amigas que había pasado por ello me dijo, “esto es lo que te da la vida, acéptalo” y así fue.

Dios me ha dado la oportunidad de seguir viviendo y mi misión es poder ayudar a las personas a través de compartir  mi experiencia personal,  por lo tanto les comparto mi correo electrónico elsapdelc@hotmail.com

Al vivir una situación de estas son más las cosas lindas y positivas que nos ayudan a crecer como ser humano, la invitación es que ojala no tengamos que vivirla para valorar lo que ya tenemos,  te invito a hacerte tus controles oportunos.

1- Victoria Hinestroza Orozco

Vito mi hermana, mi amiga del alma.

Cuando nací ella tenía 16 años por eso ha sido otra mamá para mi.

En noviembre del 2010, a sus 57 años fue diagnosticada de cáncer de mama, sentí pánico, sólo pensar que podría llegar a faltar fue motivo de muchas lágrimas y desvelos que ella nunca supo; recuerdo especialmente el día que la rapé, recuerdo su tristeza, la que podía ella expresar y recuerdo la mía que debía ocultar.

Hoy Vito disfruta la vida más que nunca en compañía de su marido, sus hijas y sus nietos.

Es una mujer muy feliz desbordada en amor y generosidad a todo aquel que la rodea.

Este es su testimonio:

Victoria Hinestroza O.

MI AMIGO EL CANCER!

Nunca pensé que lo podría llamar asi, pero con el tiempo he podido entender todo lo que me enseño!

Mi sentimiento inicial fue de miedo profundo!: Esto no me puede estar pasando a mi…es una pesadilla y ya voy a despertar! Quiero ver crecer a mis nietos, disfrutar mis hijas, envejecer con mi marido…  gozar a mis sobrinos…estar con mis hermanos…ir al algo de primas! Y mis papas? No lo soportarían! Mi trabajo? Mis amigas? Donde va a parar todo esto?

Tenia la sombra de la muerte reciente de mi prima, una mujer excepcional y aunque otras dos sobrevivientes me daban la fuerza… me dolia en el alma el sufrimiento, las ilusiones y los esfuerzos frustrados de mi adorada primita fallecida.

Pero el miedo no me va a intimidar, pensé,  y empece a buscar información, a estudiar cada palabra que me decían y a encontrar la claridad de lo que me estaba ocurriendo. Le tengo mas miedo a lo desconocido y lo que leia me daba mas esperanzas : voy a estar en las estadísticas de las que salen adelante!

El mundo del dolor no era totalmente desconocido para mi. Mi mama ha sufrido de muchas enfermedades y toda mi vida he deambulado por clínicas y salas de urgencias. Ya no era la acompañante, era mi turno.

Cuando me hicieron la mastectomía empece a entender el para que? No podía hacer nada con mi cuerpo, pero mi cabeza estaba intacta. Ya no era la mujer maravilla que trabajaba, llevaba mi casa, estaba atenta a mis papas, mis hermanos, mis sobrinos, mis hijas, mis nietos, mis amigas. NO PODIA HACER NADA!!!. Me bañaban, me vestían, tenia un dren, me aplicaban morfina….Dios mio!, pero lo mas impactante es que NO PASABA NADA! La vida seguía su curso: el sol salía, llovia, anochecia….que GRAN descubrimiento!

Empece a verme como en un video: Donde me quede? Cuando deje de soñar lo mio para vivir lo de los demás? Nadie me lo pidió…yo lo decidi, pero no DEBE ser asi! A donde voy en esa carrera tan desenfrenada? Estaba totalmente quieta y sentía que se iban soltando todas las ataduras que yo misma me puse.

Llego la Quimio y ya saludaba por su nombre a los de la clínica. Tenia miedo del sufrimiento, de las miradas de todos los que me quieren, totalmente incoherentes con lo que decían. Sus libretos no tenían ningún valor, porque solo eran palabras!

Alli me encontré muchos angeles, de todas las formas y llenos de gestos de compasión y bondad., pero lo que mas me impacto, fue ese sentimiento de explosión de mi burbuja: ya no era mi mundo perfecto. Todos los que hacían fila para entrar a los procedimientos hacían parte del mundo real…esa era la vida! Y aun asi estaban sonrientes, felices, agradecidos! Que lecciones de vida veía en sus rostros y comprobé una vez mas que la salud NO es lo MAS importante …es lo que llevamos adentro, lo que gobierna el espíritu, esa sonrisa del alma.

Tenia demasiados motivos para recuperar mi felicidad: Una familia hermosa…unos amigos incondicionales, el amor, el trabajo, las oraciones, las palabras, los regalos, los buenos deseos…y esas ganas de verme de nuevo en una playa, frente al mar, disfrutando lo que tanto me gusta.

La quimio me enseño lo pasajero que es el aspecto físico: Perdi el pelo, las cejas y pestañas y hasta las uñas, pero me ponía los turbantes llenos de colores que disimulaban mi tono cetrino.

Me “obligaban” a quedarme unos días en la casa por aquello del sistema inmune debilitado…medite…medite…medite y me hice demasiados propósitos. Me VI y proyecte como es que quería seguir viviendo…me habían dado otra oportunidad y me la iba a gozar!

Cada 3 semanas me “volaba” a ver el mar…Me iba sola en plan de trabajo, con muchas advertencias medicas, pero  sentía una felicidad gigante sentirme conmigo misma, sin que nadie me estuviera haciendo el seguimiento… en total paz!

Llore mucho, pero eran lagrimas acumuladas de muchos años…se me había olvidado lo que alivian! Ya lloro por todo y eso me suelta cualquier minima carga.

No quiero volver a ser la mujer maravilla: ser la que hace todo y se ofrece sin pensar! No mas!

Pienso si debo, si me corresponde y si quiero y después asumo feliz!

Cuando miro hacia atrás solo encuentro gratitud a todos los que me acompañaron y ayudaron. Abruma el amor ¡ Dios que siempre esta ahí, no me llevo de la mano: me cargo, me abrazo y me dio la fuerza y la fe para salir adelante.

Hoy soy una persona diferente, pero con una felicidad mucho mas profunda y ante la adversidad decidi ganar la batalla y no entregarme!

Entendi que mi prima era un fruto maduro y se fue de nuestra vista en total paz ¡yyo no estoy lista… aun me falta…pero también se que el dia que llegue mi turno, el equipaje estará mucho mas liviano, porque solte las amarras y aprendi a volar!

No le deseo un cáncer a nadie, pero no es el fin, es una OPORTUNIDAD UNICA Y MARAVILLOSA!