2- Claudia Urrego

Claudia Urrego es una mujer que merece toda mi admiración, desde el año 2006 , siendo sobreviviente de un cáncer de mama decide dar inicio a una fundación en la ciudad de Medellín para atender a mujeres de bajos recursos que padecen esta enfermedad. Se unieron a ella un grupo de voluntarias, todas sobrevivientes, lo que les permite conectarse fácilmente con quienes llegan allí en busca de ayuda.

Claudia ha tenido otros episodios de cáncer, pero eso no ha sido impedimento para luchar con alegría y esperanza pos su vida y la de las demás. No ha sido impedimento para que hoy FUNDAYAMA sea una organización que apoya la prevención de cáncer de mama y la atención a quienes viven esta experiencia con en el amor mas profundo de servirle a los demás.

dirección@fundayama.org.co

Esta es su historia:

1-Lina Hinestroza

Muy generosamente los productores del canal quisieron empezar esta temporada de mas de 20 programas con mi testimonio.
De manera cercana quise compartir con ustedes mi proceso saliéndonos del formato de entrevista que se maneja en los demás programas.
Con mucho amor y esperando deje un mensaje de esperanza, amor y fe, les comparto mi historia…

23- Y si no tengo pelo… si seré mujer?

la foto

Hace muchos días recibí una llamada de una mujer que no conocía.  Venía recomendada por alguien cercano y se estaba enfrentando recientemente a la batalla del cáncer de seno.

Estaba en sus primeros días, en los que el tiempo del reloj no corre en el día y mucho menos en las noches, esos en los que no existe otro pensamiento diferente y la cabeza esta llena de preguntas sin respuesta.

Me hizo muchas de ellas, las mismas que todas tenemos al enfrentar esa situación, preguntas cargadas de miedos, de angustias… Algunas incluso una vez respondidas eran preguntadas de nuevo, seguramente no era la respuesta que quería oír y quería darle una segunda oportunidad a ver si por “arte de magia” era diferente.

Le respondí con comprensión y mucho amor cada una de ellas, desde mi experiencia (pues no soy médica) hasta que llegó al tema que después del miedo a morirnos para nosotras las mujeres quizás es mas difícil: La caída del pelo.

Ella, albergaba la esperanza que fuera una entre miles que la quimioterapia roja le conservaba su pelo.  Yo también la tuve, incluso como se demoró en caerse el mío mas días de lo previsto, llegué a pensar que no me iba a pasar.

Yo, sin querer asegurarlo, pues los milagros existen, quise ubicarla un poco en la realidad para que fuera poco a poco haciendo el desprendimiento de esta parte del proceso que además es bien bonito y enriquecedor.

Finalmente llegó la pregunta:

“Y si no tengo pelo, si seré mujer?

Que tal la pregunta?  … Si seré mujer?  Como si la feminidad, el don que nos dieron de poder generar vida, la capacidad de amar sin limites, la ternura y el corazón con capacidad ilimitada estuviera concentrado por fuera y no por dentro de la cabeza.

Que dolor sentí de ver como nuestra sociedad nos ha logrado convencer que si no tenemos pelo, que si no tenemos senos o bonitas caderas dejamos de serlo. Una realidad inevitable y lo mas triste una pregunta tan común, una pregunta que yo también me hice en su momento.

Ella, con una transformación radical en su tono de voz, donde lograba yo interpretar la angustia que le generaba sufrir cada uno de estos cambios  físicos del tratamiento teniendo un poco mas de 30 años, empezó a darme todas las razones de porque era tan duro para ella:

-Es que tu no sabes como es mi pelo, es largo … hermoso.

-El mío también era, le dije.

-Pero es que el mío es sano y brillante, no te imaginas…

-El mío también era igual.

-No sabes cuanto le he invertido en tratamientos y en cuidados para poder mantenerlo así.

-Te entiendo porque yo hacia lo mismo, respondí.

En fin, ella, después de tratar de demostrarme que su problema era mas grande que el mío, que al igual que muchas de nosotras tenia el síndrome de Sansón que creía que  toda su fuerza estaba en el, logró entender que su problema es el igual al de todas, que su dolor y su miedo a dejar de ser mujer varias lo hemos vivido y que el temor a enfrentarse al espejo diariamente y sentirse como acabada de nacer es difícil.

Pues si, una realidad, una situación que si no enfrentamos con amor nos dará  bastante duro mientras pasan los meses del tratamiento y muchos, pero muchos después mientras vuelve a crecer y recupera (posiblemente) su color y textura anterior.

Hoy, me convenzo mas que haber prescindido de la peluca fue mi mejor decisión. Enfrentar mi realidad las 24 horas del día y no tener una puñalada en el estomago cada que llegara a mi casa y me quitara el disfraz para que saliera la verdadera Lina.  Me encantó demostrarle a mi ego que soy mas que eso, que el pelo es un accesorio que está o no está y que sin el saldrá “el casco del verdadero guerrero” como dice Jorge Franco.

Nunca me imagine que yo, Lina Hinestroza, que tenia en mi pelo  la seguridad de mi feminidad, de mi belleza como mujer, lograra desapegarme tanto de el.

No voy a negar que cuando lo veo en las fotos lo anhelo, tampoco puedo evitar mirarlo  y envidiarlo a cuanta mujer tengo al frente, pero hoy lo veo como un verdadero accesorio, que existe o no existe y que en el no estará concentrada ni mi feminidad  ni mi alegría, ni mucho menos mi “ser mujer”.

Descubrí mi cara, aprendí a maquillarme los ojos  y cejas para darles expresión. Tuve que comprar  lápiz de ojos porque ni eso tenia y cuando empezaron a desaparecer las pestañas si que me sirvió. Aprendí a manejar la sombra en las cejas  para “despistar el enemigo” y ha funcionado bastante bien.

Pero hoy, sin pelo me siento mas mujer y femenina que nunca, mis ojos siempre están maquillados y mi boca de color. Y cuando estoy calva en la calle y siento las miradas de compasión de cualquier “peluda” en una caja registradora, un ascensor o cualquier parte;  pido a Dios que detrás de esa mirada de lástima  haya quedado el mensaje en ella que es hora de chequearse,  de pedir esa cita que hace tiempos está por pedir para su control anual .

Si esa mujer que me miro dos veces cuando pasé por su lado, recordó a su hermana y su mamá que lo hicieran, y si además por esa razón llegó a tiempo a librar esta batalla,  ahí si me sentiré como Sansón, ahí si entenderé la fuerza y el poder que tiene el pelo…  pero sobretodo el no tenerlo.

@linahinestroza

4- La piel en quimioterapia

Soy afortunada en tener una cuñada y una amiga dermatólogas quienes han estudiado sobre los efectos de la quimioterapia y se han preocupado por mantener la piel bastante bien.

Desde el comienzo hicieron cambios en las cremas y antisolares que solía usar pues como la piel se seca mucho debían ser diferentes.

Lo único que me ha incomodado bastante ha sido la mucositis que son unas placas en los extremos de la boca que arden y en cuestión de días se secaron y rajaron tanto que llegaron a sangrar.

Para esta molestia en particular la recomendación fue usar Advantan en las noches en la zona afectada y durante el día y la humectante que use para la cara, usarla alrededor de la boca varias veces al día en caso de que lo sienta necesario.

De igual manera mantener los labios muy hidratados con Chapsticks ultrahumectantes.

Este tema de la mucositis esta ligada a una disminución en la capacidad de reemplazo de recambio celular, por lo tanto me recomendaron por otro lado tener un complemento Multivitamínico y mutimineral y un suplemento diario con Zinc, Vitamina E y Selenio.

En el oncológico recomiendan usar una capa generosa de vaselina y en lo posible no maquillar para poder dejar una película mas gruesa y me ha funcionado muy bien.

Las recomendaciones de las dermatólogas para mantener la piel muy hidratada y las cuales he llevado al pie de la letra desde el comienzo son las siguientes:

HUMECTANTES:

-Tener una crema humectante para la cabeza y la cara en el día para refrescarla varias veces al día, yo uso la de Gamarde que es orgánica.

-Usar para el cuerpo una crema humectante de alta densidad, he usado Dermaglós y Cetaphil Restoraderm dos en la mañana y en lo posible en la noche.

También una amiga me recomendó usar gel de Aloe Vera entonces lo hago de vez en cuando, no diariamente.

LIMPIEZA:

-Lavar la cara mañana y tarde con jabones como lipiel y Cetaphil. Y para el cuerpo se recomienda no enjabonarse todo el cuerpo sino axilas y las áreas genitales unicamente.

-Para evitar problemas de quemadura del sol, tomarse una cápsula diaria (o dos si voy a estar muy expuesta) de Heliocare.

-Aplicar el antisolar Anthelios AE en la cara.

-En la cabeza, como no uso peluca, uso antisolar de Heliocare con color, pues la cabeza tiende a ser más blanca.

-Y en manos y el cuerpo cualquier antisolar.

20- Quimioterapias Blancas

Siempre me dijeron q las quimioterapias blancas eran mucho mas fáciles, que no caían duro al estomago y esa sensación de pesadez y vomito no existía.

Sin embargo yo iba con la ansiedad de lo desconocido, con fe en que así seria pero la verdad no creí que fuera tan fácil.

La primera sesión es un poco mas demorada a las que vendrán más adelante pues tienen q pasar el medicamento Paclitaxel lentamente y esperar la reacción del cuerpo.

Iba preparada psicológicamente para 7 horas y por eso llegue a las 10:00am y no a las 2:00pm como suele ser siempre.

Iniciaron el medicamento a tiempo y a las 3:00pm ya todo estuvo listo! 5 horas que pasaron volando porque, para evitar alergia me ponen un hidroxicina, que da un sueño profundo y que continué cuando llegue a mi casa por dos horas mas.

Ya las sesiones normales duran aproximadamente 3,30 horas casi la mitad de las rojas que duraban alrededor de 5,30 horas.

Lo único que lamenté por haber sido más corta de lo esperado y por estar dormida, fue perderme la visita de mis amigas que disfruto tanto, pues a una que estaba allí conmigo me le dormí en mitad de conversación, y las otras que llegaron justo cuando salí.

Inicie con una dosis de 50% de hidroxicina, pero debido a la buena reacción del cuerpo ya lo bajaron a lo mínimo posible: 25%.  Hoy en día me da sueño, me emborracha, pero no me voy tanto para los lados al caminar como antes.

La sensación física de ese día y los siguientes es perfecta, incluso he tenido fiestas esas mismas noches pues las empecé en plena navidad, un verdadero “after quimio”.  Eso si, nada de trago ese día, ni una copa de vino, pues aunque no esta restringido del todo no me interesa poner a mi hígado a trabajar mas de la cuenta y a pesar de que me encanta, el mismo cuerpo me lo rechaza.

Con respecto al vino quiero aclarar que cuando le pregunté al oncólogo si podía tomarlo me respondió con ese modo de ser tan alegre y tan especial que tiene lo siguiente:” Y vos crees querida que en Francia no les da cáncer de seno o que?”. Me encantó esa respuesta!

Mi preocupación mas grande era el sobrepeso, por tener sesiones semanales con 20 gms de esteroides es posible aumentar el apetito y retener mucho líquido.  El oncólogo me dice que “le autorice unos 5 ó 6 kilos de mas” que una vez termine las 12 semanas en mes y medio posiblemente el cuerpo solo lo habría eliminado. Por otra parte existe otro efecto secundario del esteroide que me parecía grave, que es el aumento del apetito… Ahí si el tema no era tan fácil si a eso le sumamos los postres y dulces de navidad, la natilla caliente y las hojuelas, me preocupaba enormemente  terminar Diciembre haciéndole honor al buñuelo.

Afortunadamente no ha sido así, fueron bajando los esteroides poco a poco cada sesión porque el cuerpo lo permitió y ya están en 4 mgs que es lo mínimo.

Además estoy haciendo mucho ejercicio cardiovascular que me sirve para cuerpo y alma, el tema del apetito no ha sido tan fuerte y la retención de líquido tampoco.

En la mitad de las sesiones blancas que llevo 6/12 tan solo he aumentado un kilo. Me siento feliz, quedé en el 30 % de las mujeres que no se engordan. Definitivamente en estos casos siempre hay que apuntarle al porcentaje que uno quiere, así sea el menor, el más difícil, pero para la mente todo es posible.

He tenido unas consecuencias incómodas pero muy manejables. La sequedad de la piel es permanente, para ello hay que usar una humectante de mayor densidad en cara y piel, pues la sensación de resequedad no es muy cómoda especialmente cuando es alrededor de los labios y con tan solo vocalizar duelen y se abren hasta el punto de sangrar, para ello hay algunas recomendaciones que me han hecho que han sido útiles.

También apareció un hormigueo en manos y pies, aumenta cuando el día requiere mucho el uso de los teclados, es una incomodidad pero nada del otro mundo, basta moverlos,  descansar un rato del teclado y punto.

Por otra parte llegan unas “olas de calor” muy simpáticas, son respuesta a la menopausia que se adelanta por el tratamiento, yo supe recientemente esta noticia, poco agradable por cierto, pues para mi la menopausia era igual a vieja, y no tenía ni idea que eso pudiera pasar.

No haber querido conocer antes los efectos de nada ha sido una excelente decisión, me gusta ser ignorante en el tema, vivir el hoy y si siento algo diferente pregunto y me dicen si es normal o no, siento que conocer previamente las consecuencias podría sugestionarme y empezar a sentir síntomas antes de tiempo y eso no ayudaría para nada.

Así me ha parecido perfecto, todo llega como una sorpresa!

Esa ola de calor es fuerte, llega de imprevisto y me siento como un globo de navidad que le prenden una mecha. Es un calor que sube hasta la cabeza, la calienta fuertemente, la hace sudar por segundos y pasa.  Por la noche me despierta de la cama porque en ese momento no soporto ni una sábana, pero a los segundos estoy perfectamente bien.  Es fácil para mi que no tengo peluca, considero a mis “colegas” que la usan, debe ser difícil en esos casos.

Empecé entonces así mi descenso en las quimioterapias, increíble como el tiempo corre a nuestro favor cuando hay aceptación! Tres meses con las rojas y 3 meses con las blancas, rápidamente serán pasado y mi pelo volverá a nacer, no me la creo!

Por ahora, mientras veo en Facebook las vacaciones en Facebook de todos mis amigos, que van desde del mar hasta la nieve, yo estoy disfrutando mis vacaciones bien originales en el “tiempo compartido” todos los viernes en el oncológico hasta el 28 de febrero. Ya ayer tuve mi 6 sesión de 12, me parece increíble que a partir de la otra semana las contare en una mano y siento que ya se viene acercando el día que termine para celebrar como nunca!

4- Elena María Palacio

Cuando conocí a Elenita hace un año tal vez me impactó lo especial que es. Sonriente, amable y servicial.  Ella, estaba acompañando a una amiga a las 5:30 am a llevar su hijo al aeropuerto de Rionegro.  Eso no lo hace cualquiera!

Supe allí que teníamos otra amiga en común, que vive en Australia y que queremos mucho y fue precisamente esa amiga quien después de extenderse en palabras hermosas de lo que significa Elenita para ella y la calidad de amiga que es, me contó en aquel entonces que era sobreviviente del cáncer de seno. Ahora, entiendo esa felicidad que transmite, ese deseo de vivir… esa fuerza!

Elenita es una mujer que inspira y este es su testimonio:

Elenita

Mi nombre es Elena María Palacio, me diagnosticaron cáncer de mama en abril de 2011, tenía 42 años, recuerdo el día que me entregaron el resultado que decía Carcinoma Ductal infiltrante grado 2 con serias adenopatías ganglionares y yo dije: ay Dios como así!! Tengo Cáncer!!, entonces hice un trato con Dios, Él me sanaba y yo pasaba por todo lo que tuviera que hacer para sanarme , desde ese día una fe inmensa estuvo conmigo en todo el proceso y me fue muy bien gracias a Dios, ahora estoy completamente sana.

Me hicieron 30 quimioterapias y 2 cirugías y les aseguro que el cáncer cambio mi vida, la de mis familia, amigos y quienes estuvieron a mi alrededor.

Aprendí que la actitud es lo mas importante en un proceso como estos llamase cáncer o cualquier otra enfermedad, así es todo en la vida porque como tu veas las cosas de ese modo serán, por eso aprendí a fluir con la vida, a vivir mi presente, seguir disfrutando la vida que es tan hermosa, a no preocuparme por tantas cosas que son tan insignificantes, a expresar todo mis sentimientos hacia las personas que amo, estar atenta a mis pensamientos y agradecer cada día que Dios me regala.

El cáncer para mí fue una bendición, porque me reencontré con muchas personas lindas y conocí gente maravillosa que yo llamaba angelitos porque de todos ellos he aprendido, decidí, escribir un libro para compartirlo con las personas que están pasando por un cáncer u otra enfermedad, como verán todo lo vivido me motivo a hacer lo inimaginable.

Si quieres hablar conmigo o escribirme lo puedes hacer que con todo el corazón estaré dispuesta.

Mi celular es 3127768771

Mi correo es elena_palacio@hotmail.com

3- Maria Isabel Llano Hinestroza

Maritza mi prima tenía 41 años cuando detectaron su cáncer de seno, exactamente la misma edad que tenía su mamá (mi tía) cuando tuvo que lucharlo lastimosamente con un final que no fue feliz.

No era fácil para ella enfrentar su realidad con este antecedente, pues creció toda la vida con el recuerdo que este fantasma le había arrebatado lo que mas quería cuando tenía tan solo 7 años.

Siempre la vimos fuerte y llena de esperanza, y a pesar de no tener ninguno de sus padres vivos, su hermano  y sobrina en otra ciudad y su hermana en un convento de clausura, la fe estuvo con ella, su familia y amigos fueron su motivación.

Hoy , a sus 51 años, Martiza es mas feliz que nunca, a raíz de la enfermedad tomó decisiones importantes como renunciar a su trabajo donde llevaba 21 años para poder disfrutar las pequeñas cosas de la vida.

Su valentía y alegría son ejemplo e inspiración  para todas las que enfrentamos esta situación.

Este es su testimonio:

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Soy María Isabel Llano Hinestroza, tengo 51 años y pertenezco a una familia donde el cáncer de seno ha estado muy presente.

Mi primer contacto con esta realidad fue a los 7 años cuando después de un año de lucha y de tristeza por dejar 3 niños pequeños ,muere mi mamá a los 41 años de edad.

A partir de este momento y a medida que fuimos creciendo mi hermana y yo fuimos conscientes del riesgo que teníamos de heredar esta enfermedad lo cual nos hizo empezar a muy temprana edad a ser  muy constantes con la mamografiá cada año.

Hace diez años después de hacerme mi revisión anual, recibí una llamada de la   ginecóloga donde me solicitó ir urgente a su consultorio ya que el resultado de este examen no estaba bien.

En ese momento me asusté y salí inmediatamente para hablar con ella, me explicó que en mi seno derecho aparecían varias microcalcificaciones las cuales requerían una  biopsia urgente.

A partir de este momento empieza la angustia y el proceso de lucha por la vida.

De ahí en adelante lo primero que me realizan es una mastectomía bilateral que fue muy dolorosa, ya que en el mismo momento fueron implantadas las prótesis, posteriormente otra operación y por ultimo 4 quimioterapias de las rojas que son las mas fuertes.

Después de 10 años de haber superado este momento tan difícil , puedo decir que el cancer para mi fue un aprendizaje de vida.

Nunca sentí que la enfermedad me llevaría a la muerte como lo hizo con mi mamá, sinembargo, especialmente en las noches me asaltaba el miedo de enfrentar todo lo que se me esperaba por vivir.

La enfermedad me enseño :

1. A valorar la vida en sus mas mínimos detalles.

2. A confiar en la sabiduría del cuerpo que siempre apuesta primero por la vida.

3. A confiar mas en mi misma y a tener una mayor claridad en lo que que quiero.

3. A reconocer el gran valor del amor, apoyo y acompañamiento de la familia.

4. A afianzar mi fe en Dios  como fuente primera de Amor y Misericordia y como el compañero inseparable de nuestra vida en todos los momentos, buenos, regulares y malos.

mllanohinestroza@hotmail.com

 

2- Elsa Pérez del Corral

Elsa Pérez, amiga y compañera del colegio desde los 4 años.

Cuando tenía 37 años, fue diagnosticada de cáncer de mama, 4 años después de haber tenido un cáncer en el cuello (carcinoma adenoides quistico) mientras estaba en embarazo.

Cuando recibió el diagnóstico de cáncer de seno, sus hijas tenían 4 y 7 años, eso la motivó a enfrentar la situación con fuerza y hoy, 7 años después disfruta su adolescencia como ninguna.

“Bruce Willis” como le digo con cariño desde hace años (por la película “Dura de matar”) trabaja desde hace 20 años en La misma empresa y tiene una vida tranquila y feliz con su marido y sus dos hijas.

Es una mujer que irradia paz y tranquilidad.

Este es su testimonio:

Elsa

Me diagnosticaron un cáncer en el seno izquierdo a los 37 años de edad. De una muestra de 15 ganglios, 5 estaban comprometidos en estadio 3 por lo que debí someterme a un tratamiento de quimioterapia que constó de 4 sesiones del medicamento rojo y 4 ciclos del blanco para un total de 16 sesiones; posteriormente pasé a tener como 27 sesiones de radioterapia. Fue un proceso fuerte pero hoy puedo contar con orgullo que ya han pasado 7 años.

Tres años antes cuando tuve mi primer cáncer en el oído, relacionaba esta enfermedad con la muerte, sin embargo encontré que si uno se hace los chequeos a tiempo puede salir adelante y fundamentalmente con el apoyo espiritual de Dios como uno de nuestros pilares fundamentales de la vida; siempre he tenido fe en El y me ha ayudado a salir adelante en los diferentes momentos.

Fue también muy importante el apoyo que encontré en toda mi familia y amigos. Asimismo tuve la oportunidad de conocer  personas que habían  pasado por mi situación y sus vivencias  me ayudaron demasiado; fue así que en ese año comenzamos, por iniciativa de una de ellas, a formar un grupo de apoyo el cual fue creciendo de manera importante y a partir de nuestras experiencias hemos buscado poder darle apoyo a quien está viviendo la situación y en algunos casos a sus familiares más cercanos, pues esto no solo lo vive uno sino también quienes nos rodean y contar con alguien que te entienda ayuda muchísimo.

Quiero compartirles cuales fueron las grandes enseñanzas y lecciones aprendidas en mis momentos de quebrantos de salud:

  1. Tener Fe en Dios sobre todas las cosas y ver que El a través de las personas que nos acompañan en la tierra nos ayuda a salir adelante;  En primera situación de cáncer me aferre a Dios y a mis médicos, pero no quise recibir ningún tipo de ayuda de bioenergéticos, sicólogos, etc. Luego cuando tuve el cáncer de seno me di la oportunidad de apoyarme no solo en Dios, sino también en los médicos, un bioenergético y una sicóloga.
  2. Valorar las cosas simples de la vida; hay un refrán que dice: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, y en estas enfermedades identifique el valor de las cosas que Dios nos ha dado y que yo no las valoraba, como son poder comer y bañarme sola, poder masticar la comida fácil, en fin doy gracias a Dios de poder contar con mis brazos, manos, etc.
  3. Aprendí ser una persona humilde, de recibir y aceptar la ayuda de los demás, que yo no soy la única en la vida que tuve situaciones difíciles que hay personas que han tenido o tienen problemas peores.
  4. Entender y respetar a las personas como son y no como yo quiero que sean.
  5. Aceptarme como soy y saber que de mi depende todo y no justificarme en los demás.
  6. La satisfacción de saber que las personas lo quieren a uno sin que sepamos y  sentirlos a través de las oraciones, mensajes etc.
  7. Entender que yo era la persona que me tenía que preparar a enfrentar a las personas como veían mi situación, más que esperar que ellas me entendieran a mí, percibí quienes les daba miedo hablarme  del tema, las miradas raras, quienes quieren saber más de la cuenta y los que están contigo porque realmente te quieren ayudar.
  8. Inicialmente recibía muchas llamadas, sugerencias, recomendaciones y esa presión me fue difícil de entenderla, pero aprendí que la gente lo hace porque te quiere, pero realmente me quedaba con lo me generara fe, tranquilidad y valor.
  9. Aprendí a entender que todos vemos y vivimos las situaciones de manera diferente, pues una de mis hermanas también tuvo cáncer de seno y cada una lo asumió y vivió de manera diferente.

De todo lo anterior lo que les puedo concluir  es que crecí como persona, ser humano y en lo espiritual.

En cuanto a las partes que fueron difíciles hay varios momentos que a uno le genera miedo, yo me resistía a la palabra quimioterapia, porque sabía que ese tratamiento era muy duro, pero una de mis amigas que había pasado por ello me dijo, “esto es lo que te da la vida, acéptalo” y así fue.

Dios me ha dado la oportunidad de seguir viviendo y mi misión es poder ayudar a las personas a través de compartir  mi experiencia personal,  por lo tanto les comparto mi correo electrónico elsapdelc@hotmail.com

Al vivir una situación de estas son más las cosas lindas y positivas que nos ayudan a crecer como ser humano, la invitación es que ojala no tengamos que vivirla para valorar lo que ya tenemos,  te invito a hacerte tus controles oportunos.

1- Victoria Hinestroza Orozco

Vito mi hermana, mi amiga del alma.

Cuando nací ella tenía 16 años por eso ha sido otra mamá para mi.

En noviembre del 2010, a sus 57 años fue diagnosticada de cáncer de mama, sentí pánico, sólo pensar que podría llegar a faltar fue motivo de muchas lágrimas y desvelos que ella nunca supo; recuerdo especialmente el día que la rapé, recuerdo su tristeza, la que podía ella expresar y recuerdo la mía que debía ocultar.

Hoy Vito disfruta la vida más que nunca en compañía de su marido, sus hijas y sus nietos.

Es una mujer muy feliz desbordada en amor y generosidad a todo aquel que la rodea.

Este es su testimonio:

Victoria Hinestroza O.

MI AMIGO EL CANCER!

Nunca pensé que lo podría llamar asi, pero con el tiempo he podido entender todo lo que me enseño!

Mi sentimiento inicial fue de miedo profundo!: Esto no me puede estar pasando a mi…es una pesadilla y ya voy a despertar! Quiero ver crecer a mis nietos, disfrutar mis hijas, envejecer con mi marido…  gozar a mis sobrinos…estar con mis hermanos…ir al algo de primas! Y mis papas? No lo soportarían! Mi trabajo? Mis amigas? Donde va a parar todo esto?

Tenia la sombra de la muerte reciente de mi prima, una mujer excepcional y aunque otras dos sobrevivientes me daban la fuerza… me dolia en el alma el sufrimiento, las ilusiones y los esfuerzos frustrados de mi adorada primita fallecida.

Pero el miedo no me va a intimidar, pensé,  y empece a buscar información, a estudiar cada palabra que me decían y a encontrar la claridad de lo que me estaba ocurriendo. Le tengo mas miedo a lo desconocido y lo que leia me daba mas esperanzas : voy a estar en las estadísticas de las que salen adelante!

El mundo del dolor no era totalmente desconocido para mi. Mi mama ha sufrido de muchas enfermedades y toda mi vida he deambulado por clínicas y salas de urgencias. Ya no era la acompañante, era mi turno.

Cuando me hicieron la mastectomía empece a entender el para que? No podía hacer nada con mi cuerpo, pero mi cabeza estaba intacta. Ya no era la mujer maravilla que trabajaba, llevaba mi casa, estaba atenta a mis papas, mis hermanos, mis sobrinos, mis hijas, mis nietos, mis amigas. NO PODIA HACER NADA!!!. Me bañaban, me vestían, tenia un dren, me aplicaban morfina….Dios mio!, pero lo mas impactante es que NO PASABA NADA! La vida seguía su curso: el sol salía, llovia, anochecia….que GRAN descubrimiento!

Empece a verme como en un video: Donde me quede? Cuando deje de soñar lo mio para vivir lo de los demás? Nadie me lo pidió…yo lo decidi, pero no DEBE ser asi! A donde voy en esa carrera tan desenfrenada? Estaba totalmente quieta y sentía que se iban soltando todas las ataduras que yo misma me puse.

Llego la Quimio y ya saludaba por su nombre a los de la clínica. Tenia miedo del sufrimiento, de las miradas de todos los que me quieren, totalmente incoherentes con lo que decían. Sus libretos no tenían ningún valor, porque solo eran palabras!

Alli me encontré muchos angeles, de todas las formas y llenos de gestos de compasión y bondad., pero lo que mas me impacto, fue ese sentimiento de explosión de mi burbuja: ya no era mi mundo perfecto. Todos los que hacían fila para entrar a los procedimientos hacían parte del mundo real…esa era la vida! Y aun asi estaban sonrientes, felices, agradecidos! Que lecciones de vida veía en sus rostros y comprobé una vez mas que la salud NO es lo MAS importante …es lo que llevamos adentro, lo que gobierna el espíritu, esa sonrisa del alma.

Tenia demasiados motivos para recuperar mi felicidad: Una familia hermosa…unos amigos incondicionales, el amor, el trabajo, las oraciones, las palabras, los regalos, los buenos deseos…y esas ganas de verme de nuevo en una playa, frente al mar, disfrutando lo que tanto me gusta.

La quimio me enseño lo pasajero que es el aspecto físico: Perdi el pelo, las cejas y pestañas y hasta las uñas, pero me ponía los turbantes llenos de colores que disimulaban mi tono cetrino.

Me “obligaban” a quedarme unos días en la casa por aquello del sistema inmune debilitado…medite…medite…medite y me hice demasiados propósitos. Me VI y proyecte como es que quería seguir viviendo…me habían dado otra oportunidad y me la iba a gozar!

Cada 3 semanas me “volaba” a ver el mar…Me iba sola en plan de trabajo, con muchas advertencias medicas, pero  sentía una felicidad gigante sentirme conmigo misma, sin que nadie me estuviera haciendo el seguimiento… en total paz!

Llore mucho, pero eran lagrimas acumuladas de muchos años…se me había olvidado lo que alivian! Ya lloro por todo y eso me suelta cualquier minima carga.

No quiero volver a ser la mujer maravilla: ser la que hace todo y se ofrece sin pensar! No mas!

Pienso si debo, si me corresponde y si quiero y después asumo feliz!

Cuando miro hacia atrás solo encuentro gratitud a todos los que me acompañaron y ayudaron. Abruma el amor ¡ Dios que siempre esta ahí, no me llevo de la mano: me cargo, me abrazo y me dio la fuerza y la fe para salir adelante.

Hoy soy una persona diferente, pero con una felicidad mucho mas profunda y ante la adversidad decidi ganar la batalla y no entregarme!

Entendi que mi prima era un fruto maduro y se fue de nuestra vista en total paz ¡yyo no estoy lista… aun me falta…pero también se que el dia que llegue mi turno, el equipaje estará mucho mas liviano, porque solte las amarras y aprendi a volar!

No le deseo un cáncer a nadie, pero no es el fin, es una OPORTUNIDAD UNICA Y MARAVILLOSA!