2- Claudia Urrego

Claudia Urrego es una mujer que merece toda mi admiración, desde el año 2006 , siendo sobreviviente de un cáncer de mama decide dar inicio a una fundación en la ciudad de Medellín para atender a mujeres de bajos recursos que padecen esta enfermedad. Se unieron a ella un grupo de voluntarias, todas sobrevivientes, lo que les permite conectarse fácilmente con quienes llegan allí en busca de ayuda.

Claudia ha tenido otros episodios de cáncer, pero eso no ha sido impedimento para luchar con alegría y esperanza pos su vida y la de las demás. No ha sido impedimento para que hoy FUNDAYAMA sea una organización que apoya la prevención de cáncer de mama y la atención a quienes viven esta experiencia con en el amor mas profundo de servirle a los demás.

dirección@fundayama.org.co

Esta es su historia:

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1-Lina Hinestroza

Muy generosamente los productores del canal quisieron empezar esta temporada de mas de 20 programas con mi testimonio.
De manera cercana quise compartir con ustedes mi proceso saliéndonos del formato de entrevista que se maneja en los demás programas.
Con mucho amor y esperando deje un mensaje de esperanza, amor y fe, les comparto mi historia…

23- Y si no tengo pelo… si seré mujer?

la foto

Hace muchos días recibí una llamada de una mujer que no conocía.  Venía recomendada por alguien cercano y se estaba enfrentando recientemente a la batalla del cáncer de seno.

Estaba en sus primeros días, en los que el tiempo del reloj no corre en el día y mucho menos en las noches, esos en los que no existe otro pensamiento diferente y la cabeza esta llena de preguntas sin respuesta.

Me hizo muchas de ellas, las mismas que todas tenemos al enfrentar esa situación, preguntas cargadas de miedos, de angustias… Algunas incluso una vez respondidas eran preguntadas de nuevo, seguramente no era la respuesta que quería oír y quería darle una segunda oportunidad a ver si por “arte de magia” era diferente.

Le respondí con comprensión y mucho amor cada una de ellas, desde mi experiencia (pues no soy médica) hasta que llegó al tema que después del miedo a morirnos para nosotras las mujeres quizás es mas difícil: La caída del pelo.

Ella, albergaba la esperanza que fuera una entre miles que la quimioterapia roja le conservaba su pelo.  Yo también la tuve, incluso como se demoró en caerse el mío mas días de lo previsto, llegué a pensar que no me iba a pasar.

Yo, sin querer asegurarlo, pues los milagros existen, quise ubicarla un poco en la realidad para que fuera poco a poco haciendo el desprendimiento de esta parte del proceso que además es bien bonito y enriquecedor.

Finalmente llegó la pregunta:

“Y si no tengo pelo, si seré mujer?

Que tal la pregunta?  … Si seré mujer?  Como si la feminidad, el don que nos dieron de poder generar vida, la capacidad de amar sin limites, la ternura y el corazón con capacidad ilimitada estuviera concentrado por fuera y no por dentro de la cabeza.

Que dolor sentí de ver como nuestra sociedad nos ha logrado convencer que si no tenemos pelo, que si no tenemos senos o bonitas caderas dejamos de serlo. Una realidad inevitable y lo mas triste una pregunta tan común, una pregunta que yo también me hice en su momento.

Ella, con una transformación radical en su tono de voz, donde lograba yo interpretar la angustia que le generaba sufrir cada uno de estos cambios  físicos del tratamiento teniendo un poco mas de 30 años, empezó a darme todas las razones de porque era tan duro para ella:

-Es que tu no sabes como es mi pelo, es largo … hermoso.

-El mío también era, le dije.

-Pero es que el mío es sano y brillante, no te imaginas…

-El mío también era igual.

-No sabes cuanto le he invertido en tratamientos y en cuidados para poder mantenerlo así.

-Te entiendo porque yo hacia lo mismo, respondí.

En fin, ella, después de tratar de demostrarme que su problema era mas grande que el mío, que al igual que muchas de nosotras tenia el síndrome de Sansón que creía que  toda su fuerza estaba en el, logró entender que su problema es el igual al de todas, que su dolor y su miedo a dejar de ser mujer varias lo hemos vivido y que el temor a enfrentarse al espejo diariamente y sentirse como acabada de nacer es difícil.

Pues si, una realidad, una situación que si no enfrentamos con amor nos dará  bastante duro mientras pasan los meses del tratamiento y muchos, pero muchos después mientras vuelve a crecer y recupera (posiblemente) su color y textura anterior.

Hoy, me convenzo mas que haber prescindido de la peluca fue mi mejor decisión. Enfrentar mi realidad las 24 horas del día y no tener una puñalada en el estomago cada que llegara a mi casa y me quitara el disfraz para que saliera la verdadera Lina.  Me encantó demostrarle a mi ego que soy mas que eso, que el pelo es un accesorio que está o no está y que sin el saldrá “el casco del verdadero guerrero” como dice Jorge Franco.

Nunca me imagine que yo, Lina Hinestroza, que tenia en mi pelo  la seguridad de mi feminidad, de mi belleza como mujer, lograra desapegarme tanto de el.

No voy a negar que cuando lo veo en las fotos lo anhelo, tampoco puedo evitar mirarlo  y envidiarlo a cuanta mujer tengo al frente, pero hoy lo veo como un verdadero accesorio, que existe o no existe y que en el no estará concentrada ni mi feminidad  ni mi alegría, ni mucho menos mi “ser mujer”.

Descubrí mi cara, aprendí a maquillarme los ojos  y cejas para darles expresión. Tuve que comprar  lápiz de ojos porque ni eso tenia y cuando empezaron a desaparecer las pestañas si que me sirvió. Aprendí a manejar la sombra en las cejas  para “despistar el enemigo” y ha funcionado bastante bien.

Pero hoy, sin pelo me siento mas mujer y femenina que nunca, mis ojos siempre están maquillados y mi boca de color. Y cuando estoy calva en la calle y siento las miradas de compasión de cualquier “peluda” en una caja registradora, un ascensor o cualquier parte;  pido a Dios que detrás de esa mirada de lástima  haya quedado el mensaje en ella que es hora de chequearse,  de pedir esa cita que hace tiempos está por pedir para su control anual .

Si esa mujer que me miro dos veces cuando pasé por su lado, recordó a su hermana y su mamá que lo hicieran, y si además por esa razón llegó a tiempo a librar esta batalla,  ahí si me sentiré como Sansón, ahí si entenderé la fuerza y el poder que tiene el pelo…  pero sobretodo el no tenerlo.

@linahinestroza

4- La piel en quimioterapia

Soy afortunada en tener una cuñada y una amiga dermatólogas quienes han estudiado sobre los efectos de la quimioterapia y se han preocupado por mantener la piel bastante bien.

Desde el comienzo hicieron cambios en las cremas y antisolares que solía usar pues como la piel se seca mucho debían ser diferentes.

Lo único que me ha incomodado bastante ha sido la mucositis que son unas placas en los extremos de la boca que arden y en cuestión de días se secaron y rajaron tanto que llegaron a sangrar.

Para esta molestia en particular la recomendación fue usar Advantan en las noches en la zona afectada y durante el día y la humectante que use para la cara, usarla alrededor de la boca varias veces al día en caso de que lo sienta necesario.

De igual manera mantener los labios muy hidratados con Chapsticks ultrahumectantes.

Este tema de la mucositis esta ligada a una disminución en la capacidad de reemplazo de recambio celular, por lo tanto me recomendaron por otro lado tener un complemento Multivitamínico y mutimineral y un suplemento diario con Zinc, Vitamina E y Selenio.

En el oncológico recomiendan usar una capa generosa de vaselina y en lo posible no maquillar para poder dejar una película mas gruesa y me ha funcionado muy bien.

Las recomendaciones de las dermatólogas para mantener la piel muy hidratada y las cuales he llevado al pie de la letra desde el comienzo son las siguientes:

HUMECTANTES:

-Tener una crema humectante para la cabeza y la cara en el día para refrescarla varias veces al día, yo uso la de Gamarde que es orgánica.

-Usar para el cuerpo una crema humectante de alta densidad, he usado Dermaglós y Cetaphil Restoraderm dos en la mañana y en lo posible en la noche.

También una amiga me recomendó usar gel de Aloe Vera entonces lo hago de vez en cuando, no diariamente.

LIMPIEZA:

-Lavar la cara mañana y tarde con jabones como lipiel y Cetaphil. Y para el cuerpo se recomienda no enjabonarse todo el cuerpo sino axilas y las áreas genitales unicamente.

-Para evitar problemas de quemadura del sol, tomarse una cápsula diaria (o dos si voy a estar muy expuesta) de Heliocare.

-Aplicar el antisolar Anthelios AE en la cara.

-En la cabeza, como no uso peluca, uso antisolar de Heliocare con color, pues la cabeza tiende a ser más blanca.

-Y en manos y el cuerpo cualquier antisolar.

20- Quimioterapias Blancas

Siempre me dijeron q las quimioterapias blancas eran mucho mas fáciles, que no caían duro al estomago y esa sensación de pesadez y vomito no existía.

Sin embargo yo iba con la ansiedad de lo desconocido, con fe en que así seria pero la verdad no creí que fuera tan fácil.

La primera sesión es un poco mas demorada a las que vendrán más adelante pues tienen q pasar el medicamento Paclitaxel lentamente y esperar la reacción del cuerpo.

Iba preparada psicológicamente para 7 horas y por eso llegue a las 10:00am y no a las 2:00pm como suele ser siempre.

Iniciaron el medicamento a tiempo y a las 3:00pm ya todo estuvo listo! 5 horas que pasaron volando porque, para evitar alergia me ponen un hidroxicina, que da un sueño profundo y que continué cuando llegue a mi casa por dos horas mas.

Ya las sesiones normales duran aproximadamente 3,30 horas casi la mitad de las rojas que duraban alrededor de 5,30 horas.

Lo único que lamenté por haber sido más corta de lo esperado y por estar dormida, fue perderme la visita de mis amigas que disfruto tanto, pues a una que estaba allí conmigo me le dormí en mitad de conversación, y las otras que llegaron justo cuando salí.

Inicie con una dosis de 50% de hidroxicina, pero debido a la buena reacción del cuerpo ya lo bajaron a lo mínimo posible: 25%.  Hoy en día me da sueño, me emborracha, pero no me voy tanto para los lados al caminar como antes.

La sensación física de ese día y los siguientes es perfecta, incluso he tenido fiestas esas mismas noches pues las empecé en plena navidad, un verdadero “after quimio”.  Eso si, nada de trago ese día, ni una copa de vino, pues aunque no esta restringido del todo no me interesa poner a mi hígado a trabajar mas de la cuenta y a pesar de que me encanta, el mismo cuerpo me lo rechaza.

Con respecto al vino quiero aclarar que cuando le pregunté al oncólogo si podía tomarlo me respondió con ese modo de ser tan alegre y tan especial que tiene lo siguiente:” Y vos crees querida que en Francia no les da cáncer de seno o que?”. Me encantó esa respuesta!

Mi preocupación mas grande era el sobrepeso, por tener sesiones semanales con 20 gms de esteroides es posible aumentar el apetito y retener mucho líquido.  El oncólogo me dice que “le autorice unos 5 ó 6 kilos de mas” que una vez termine las 12 semanas en mes y medio posiblemente el cuerpo solo lo habría eliminado. Por otra parte existe otro efecto secundario del esteroide que me parecía grave, que es el aumento del apetito… Ahí si el tema no era tan fácil si a eso le sumamos los postres y dulces de navidad, la natilla caliente y las hojuelas, me preocupaba enormemente  terminar Diciembre haciéndole honor al buñuelo.

Afortunadamente no ha sido así, fueron bajando los esteroides poco a poco cada sesión porque el cuerpo lo permitió y ya están en 4 mgs que es lo mínimo.

Además estoy haciendo mucho ejercicio cardiovascular que me sirve para cuerpo y alma, el tema del apetito no ha sido tan fuerte y la retención de líquido tampoco.

En la mitad de las sesiones blancas que llevo 6/12 tan solo he aumentado un kilo. Me siento feliz, quedé en el 30 % de las mujeres que no se engordan. Definitivamente en estos casos siempre hay que apuntarle al porcentaje que uno quiere, así sea el menor, el más difícil, pero para la mente todo es posible.

He tenido unas consecuencias incómodas pero muy manejables. La sequedad de la piel es permanente, para ello hay que usar una humectante de mayor densidad en cara y piel, pues la sensación de resequedad no es muy cómoda especialmente cuando es alrededor de los labios y con tan solo vocalizar duelen y se abren hasta el punto de sangrar, para ello hay algunas recomendaciones que me han hecho que han sido útiles.

También apareció un hormigueo en manos y pies, aumenta cuando el día requiere mucho el uso de los teclados, es una incomodidad pero nada del otro mundo, basta moverlos,  descansar un rato del teclado y punto.

Por otra parte llegan unas “olas de calor” muy simpáticas, son respuesta a la menopausia que se adelanta por el tratamiento, yo supe recientemente esta noticia, poco agradable por cierto, pues para mi la menopausia era igual a vieja, y no tenía ni idea que eso pudiera pasar.

No haber querido conocer antes los efectos de nada ha sido una excelente decisión, me gusta ser ignorante en el tema, vivir el hoy y si siento algo diferente pregunto y me dicen si es normal o no, siento que conocer previamente las consecuencias podría sugestionarme y empezar a sentir síntomas antes de tiempo y eso no ayudaría para nada.

Así me ha parecido perfecto, todo llega como una sorpresa!

Esa ola de calor es fuerte, llega de imprevisto y me siento como un globo de navidad que le prenden una mecha. Es un calor que sube hasta la cabeza, la calienta fuertemente, la hace sudar por segundos y pasa.  Por la noche me despierta de la cama porque en ese momento no soporto ni una sábana, pero a los segundos estoy perfectamente bien.  Es fácil para mi que no tengo peluca, considero a mis “colegas” que la usan, debe ser difícil en esos casos.

Empecé entonces así mi descenso en las quimioterapias, increíble como el tiempo corre a nuestro favor cuando hay aceptación! Tres meses con las rojas y 3 meses con las blancas, rápidamente serán pasado y mi pelo volverá a nacer, no me la creo!

Por ahora, mientras veo en Facebook las vacaciones en Facebook de todos mis amigos, que van desde del mar hasta la nieve, yo estoy disfrutando mis vacaciones bien originales en el “tiempo compartido” todos los viernes en el oncológico hasta el 28 de febrero. Ya ayer tuve mi 6 sesión de 12, me parece increíble que a partir de la otra semana las contare en una mano y siento que ya se viene acercando el día que termine para celebrar como nunca!

4- Elena María Palacio

Cuando conocí a Elenita hace un año tal vez me impactó lo especial que es. Sonriente, amable y servicial.  Ella, estaba acompañando a una amiga a las 5:30 am a llevar su hijo al aeropuerto de Rionegro.  Eso no lo hace cualquiera!

Supe allí que teníamos otra amiga en común, que vive en Australia y que queremos mucho y fue precisamente esa amiga quien después de extenderse en palabras hermosas de lo que significa Elenita para ella y la calidad de amiga que es, me contó en aquel entonces que era sobreviviente del cáncer de seno. Ahora, entiendo esa felicidad que transmite, ese deseo de vivir… esa fuerza!

Elenita es una mujer que inspira y este es su testimonio:

Elenita

Mi nombre es Elena María Palacio, me diagnosticaron cáncer de mama en abril de 2011, tenía 42 años, recuerdo el día que me entregaron el resultado que decía Carcinoma Ductal infiltrante grado 2 con serias adenopatías ganglionares y yo dije: ay Dios como así!! Tengo Cáncer!!, entonces hice un trato con Dios, Él me sanaba y yo pasaba por todo lo que tuviera que hacer para sanarme , desde ese día una fe inmensa estuvo conmigo en todo el proceso y me fue muy bien gracias a Dios, ahora estoy completamente sana.

Me hicieron 30 quimioterapias y 2 cirugías y les aseguro que el cáncer cambio mi vida, la de mis familia, amigos y quienes estuvieron a mi alrededor.

Aprendí que la actitud es lo mas importante en un proceso como estos llamase cáncer o cualquier otra enfermedad, así es todo en la vida porque como tu veas las cosas de ese modo serán, por eso aprendí a fluir con la vida, a vivir mi presente, seguir disfrutando la vida que es tan hermosa, a no preocuparme por tantas cosas que son tan insignificantes, a expresar todo mis sentimientos hacia las personas que amo, estar atenta a mis pensamientos y agradecer cada día que Dios me regala.

El cáncer para mí fue una bendición, porque me reencontré con muchas personas lindas y conocí gente maravillosa que yo llamaba angelitos porque de todos ellos he aprendido, decidí, escribir un libro para compartirlo con las personas que están pasando por un cáncer u otra enfermedad, como verán todo lo vivido me motivo a hacer lo inimaginable.

Si quieres hablar conmigo o escribirme lo puedes hacer que con todo el corazón estaré dispuesta.

Mi celular es 3127768771

Mi correo es elena_palacio@hotmail.com