2- Claudia Urrego

Claudia Urrego es una mujer que merece toda mi admiración, desde el año 2006 , siendo sobreviviente de un cáncer de mama decide dar inicio a una fundación en la ciudad de Medellín para atender a mujeres de bajos recursos que padecen esta enfermedad. Se unieron a ella un grupo de voluntarias, todas sobrevivientes, lo que les permite conectarse fácilmente con quienes llegan allí en busca de ayuda.

Claudia ha tenido otros episodios de cáncer, pero eso no ha sido impedimento para luchar con alegría y esperanza pos su vida y la de las demás. No ha sido impedimento para que hoy FUNDAYAMA sea una organización que apoya la prevención de cáncer de mama y la atención a quienes viven esta experiencia con en el amor mas profundo de servirle a los demás.

dirección@fundayama.org.co

Esta es su historia:

1-Lina Hinestroza

Muy generosamente los productores del canal quisieron empezar esta temporada de mas de 20 programas con mi testimonio.
De manera cercana quise compartir con ustedes mi proceso saliéndonos del formato de entrevista que se maneja en los demás programas.
Con mucho amor y esperando deje un mensaje de esperanza, amor y fe, les comparto mi historia…

6- Mi mamá

El día de la madre, en el mes de mayo, estaba destinado para hacerle reconocimiento en este blog a mi mamá por ser gran inspiración en mi vida.

Ella quiso “adelantarse” y por eso su mensaje llega el 9 de abril, después de un par de días de haber trascendido al estado ideal que siempre anheló.

Esta carta es para ella.  Lamento no haberle visto su cara mientras se la leía y haber tenido que cambiar un poco su contenido , hubiera querido que escuchara en vida todo lo que tenía para decirle, pero estoy segura que hoy la recibirá mejor que nunca. Hoy entiendo también porque madre no hay sino una, porque el dolor de perderla un ser humano no podría soportarlo mas veces.

Madresita:

Que alegría hay en mi de saberte plena. Que alegría saber que cerraste “con broche de oro” tu paso por la vida. Que alegría saber que estás en mi y ya no conmigo.

Tuviste una vida llena de aprendizajes, desde que eras pequeña la salud no estuvo de tu lado a tal punto que al momento de casarte la advertencia del médico a mi papá era que no podías tener ningún hijo porque fácilmente podías morir.

Mi papá, con la inteligencia que lo caracteriza, sabía que eras un lujo que no podía despreciarse y por eso a pesar de las advertencias, las cuales seguramente habrían sido un claro impedimento para cualquier otro, fueron por el contrario para el un motor para arrancar con mas fuerza, para ponerle la doble a ese camino que recorrerían juntos.

Enviaron entonces solicitud al vaticano para poder planificar y así tu no morirías. Por fortuna, la solicitud fue negada y fuimos llegando 8 hijos, 17 nietos y 3 bisnietos.

Fuimos llegando todos… rápidamente, con pocos años de diferencia.  Cuando ya habías parado y habías “sobrevivido” a 7 partos y el menor tenía ya 7 años resultaste de nuevo en embarazo. Lloraste, algún día me lo confesaste. Lloraste porque en esa época tener un hijo de 39 años no era común y sentías miedo de que algo no saliera bien.

Por fortuna, con ese corazón que no cabía en tu cuerpo rápidamente me acogiste y con esa fe infinita que tenías, pedías a Dios que “fuera su voluntad” y que el bebé que viniera en camino estuviera lleno de salud y de virtudes. Algo que me repetiste varias veces cuando te sentías orgullosa de alguno de mis logros que aunque pequeños siempre eran enormes para ti.

Fui entonces la niña de la casa, tu niña, la que nunca creció para ti, la que te sorprendía como lo sorprenden a uno los bebés. A la que todavía le preguntabas si llevaba chaqueta, si tenía saco puesto, si ya había desayunado y si había dormido bien.

Fui una contemplada a mas no poder, me mimaste más de la cuenta y fuiste una mamá siempre presente. Recuerdo esa tranquilidad que me generaba  llegar del colegio y saber que estabas en casa, recuerdo con alegría oirte cantar permanentemente mientras cosías, pintabas, jardineabas o hacías oficios de la casa. Recuerdo cuando jugábamos peluquería y dejabas que te hiciera el pedicure y te pusiera rulos a pesar de que dolía. Recuerdo una infancia llena de mimos, de abrazos, de besos, de vestidos hechos a la medida por ti, de muñecas cuidadas en compañía… una infancia llena de mamá. Y aunque tenías tu inestabilidad en la salud,  recuerdo que me encantaba dormir contigo porque eras “muy calientica” calor que cuando crecí, entendí que era fiebre y que permanentemente entrabas y salías al hospital porque tu corazón, tus pulmones o tus riñones lo pedían.

Y así crecí, pasé una adolescencia donde la alegría de la época, las fiestas, los amigos, los novios se ponían en pausa por tus problemas de salud.  Pasé una vida entera con la angustia de sentir que en cualquier momento pudieras dejar de existir, de salir para cualquier viaje llena de miedo de recibir en cada despedida la que quizás fuera tu ultima bendición y de celebrar cada día de la madre y navidad como si fuera el último. Pero si que fuiste valiente! tu cuerpo respondía y los médicos se sorprendían al ver como la fuerza del amor que tenía y tu fe te ponían nuevamente de pie, lúcida, sonriente y bondadosa. Con sentido de gratitud hacia todos y con unos brazos abiertos de par en par para quien lo quisiera o lo necesitara.

Llegó después la universidad y apareció quien hoy es mi marido y quien quisiste como un hijo, como tu misma se lo dijiste antier cuando te despediste de cada uno.  Fue un “ángel” para ti, palabras que tu misma usaste, te cuidó tus enfermedades por 25 años y llegaba en el momento oportuno como caído del cielo. Dos paros respiratorios tuviste  mientras estabas con el y por su conocimiento en medicina llegábamos a la clínica, en otra condición no lo hubiéramos logrado. Parecía que estaban conectados con el corazón y fue por eso que el sábado, sin ningún motivo claro y contundente te propuso que el domingo ingresarás a la clínica para que te hicieran varios chequeos y te organizaran varias cositas que se estaban descuadrando.

Entraste tranquila y feliz, nos fuimos conversando delicioso y yo te decía que íbamos como para una cesárea programada y te reías.   Incluso me pediste que te pusiera la pijama tan pronto llegamos y te dije que no lo hicieras, que era de día, que el día estaba hermoso y que no estabas enferma y que la pijama enfermaba más. Me hiciste caso un par de horas más, finalmente para ti clínica era igual a pijama y en esas terminamos.

El lunes en la mañana recibimos muy temprano una llamada de mi hermana que durmió contigo contando que la noche no había sido muy buena y que los pulmones estaban muy congestionados,  la orden era intubarte y ni tu ni nosotros queríamos proporcionarte una situación que habías vivido anteriormente y que habías pedido nunca más repetir.

Fue entonces como una vez determinado que ese no sería el camino, fuimos llegando todos con nuestros hijos a despedirte, a despedir con alegría la mejor mamá, la mejor esposa, la mejor suegra y la mejor abuela y bisabuela que haya podido existir, a despedir ese ser de luz desbordado en bondad y amor para los demás, despedir la prudencia, la templanza y la fe hecha mujer.

Te sorprendiste inicialmente de vernos llegar a todos, pero con la lucidez que te caracterizó hasta el último momento descubriste muy bien que ya era el final.

Te llegó entonces una visita hermosa  a ponerte los santos óleos, un padre que adorabas. Lo recibiste sentada, con las manitos en posición de fe como las tenías permanentemente y respondiste con coherencia y entrega absoluta a todo lo que te dijo.

Cuando nos quedamos solos contigo nos diste hermosos consejos para la vida :”seguir unidos, actuar con rectitud y honestidad, pero sobretodo tener a Dios por delante de cualquier cosa”.

Nos hiciste arrodillar a todos y entre lágrimas nuestras (no tuyas) nos diste tu última bendición.

-Mami te adoro, te dije al oído y con firmeza en mis palabras.

-Yo a ti, me respondiste, y te admiro porque eres muy valiente.

-Como no voy a ser valiente con lo que me has enseñado mamá?  Te lo dije ya con voz temblorosa.  Que hubiera sido de mi con todo lo que me pasó si no te hubiera tenido a ti? . Ahí si  con lágrimas en mis ojos y en mi voz. Fue inevitable, lágrimas que pocas veces derramé en vida frente a ti porque sabía que te dolían.

Ella no me respondió. A los pocos minutos pidió acostarse y que le dieran el sedante que le habían prometido, ese sedante que ella sabía sería para siempre, esa pósima de amor para su encuentro con el padre y con Diego su hijo quien desde hace años la reclamaba en el cielo y quien ya le tocaba el turno de volver a tener mamá…

Y a si fue…Te fuiste apagando como una velita, con todos los que te amábamos alrededor física o virtualmente, cantándote las canciones que te gustaban, rezando tus oraciones preferidas,  besándote y acariciándote sin parar. Todos felices dentro de nuestro dolor al verte partir así, todos felices porque el cielo estaba de fiesta. y como te dijo el padre: “Si esta vez no es otro amague…feliz viaje”. Todos agradecidos con EL porque te dio la verdadera muerte del justo, la que habías pagado por adelantado.

Y te fuiste mami, dejaste de respirar poco a poco hasta que llegó el final en plena luz del día, con el cielo sin una nube como te gustaba a ti. Pasaste a otra dimensión donde no hay ya más chuzones, más morados ni más maluqueras.  Trascendiste a un lugar donde no oscurece, donde no hace frío ni hay peligros. Un lugar donde por el contrario todo es primavera, donde las orquídeas que tanto te gustan florecen siempre y donde los coros de las voces de tus nietos nunca se apagan.

Que “parche” como dirían mis hijos, que maravilla ese lugar celestial tan anhelado por ti, ese lugar donde el tiempo y el dolor no existen, ese lugar al que tu hace rato querías y merecías llegar.

Ahora madrecita, tienes una gran tarea conmigo y debes empezar por llenarme tu vacío, por tapar ese hueco que siento en mi cuerpo que solo un abrazo de madre puede llenar.  Tienes que continuar explorando como voy a reemplazar esa primera llamada para contarte cualquier buena noticia mía, de mi marido o de mis hijos pues las disfrutabas más que yo; Tienes que explicarme donde voy a refugiarme cuando tenga miedo, pues aunque nunca te lo decía para no hacerte sufrir, en esos momentos de angustia siempre llegaba donde ti.

Donde mami?  Dónde voy a encontrarte?   Se qué estas aquí, se que estarás conmigo. Se que me cuidarás más que nunca y me guiarás , pero hoy mami te necesito , te necesito como nunca antes te había necesitado, te necesito para terminar esta batalla que me entregaron y que voy ganando pero siento que me quitaron mi armadura, siento que voy perdiendo mis superpoderes si tu no estás.

Necesito sentirte cerca, necesito tener la certeza de que  acá vas a estar. Y me levantare así como lo hiciste tu tantas veces y seguiré descalza por el camino empedrado que me falta que es poco sin ti porque antes me llevabas de la mano pero hoy me vas a cargar.

Te extraño como nunca y me arrepiento de cada segundo que desperdicie a tu lado, del tiempo que pude haber compartido más contigo y que el trabajo o la vida no me lo permitió.   Si pudiera devolver el tiempo, si yo hubiera llegado a saber este vacío y este dolor que se siente al carecer del amor de ese ser que más te ama en el mundo.  Si hubiera dimensionado la sensación de abandono que da no tener mamá, te juro que no me habría movido de tu lado.

Perdón mamá, perdóname si en algún momento te hice sufrir o si no fui la mujer, esposa o hija que esperabas. Perdóname por haberte dado quizás unos meses de angustia por mi enfermedad y perdóname por los minutos que perdí a tu lado.      Daría lo que fuera por recuperarlos uno a uno, daría lo que fuera por sentir esa certeza de sentirse amado sin límites que solo una mamá como tu puede dar.

Te prometo que cada día de mi vida te recordaré. Te prometo que cada que abra mis ojos tendré a Dios primero que todo como tu lo pides. Te prometo que trataré de emularte en tu bondad y generosidad.  Pero como soy frágil, como soy aprendiz, necesito que me lleves de la mano para que mis hijos, mis nietos y mis bisnietos siquiera tengan un poquito de ti.

Gracias infinitas por tu vida, por tu entrega, por tu ejemplo y por tanto amor que me diste. Gracias por ser mi mamá.

Te amo desde lo mas profundo de mi alma.

Lina

 

 

 

 

3-Mónica Restrepo

Mónica Restrepo mi amiga es una verdadera guerrera.

Cuando era niña su mamá murió de cáncer y hoy en día enfrenta su tercera batalla con esta enfermedad.

Pocas mujeres son como ella, su calidad humana sobresale por encima de cualquiera y su fe y esperanza son inspiración para muchas, empezando por mi. Jamás en la vida he oído de ella un comentario negativo de nadie,es pura bondad. 

Es un regalo de vida tenerla, por eso Dios, en cada prueba la hace mejor y mas grande y por eso nos premiará muchos años mas con su existencia.

Esta carta es para ella.

Mony:

Nos conocimos hace unos 28 años. Éramos universitarias, con una amiga en común que hoy es mi socia y las dos con novios diferentes de quienes hoy son nuestros esposos.

Hicimos click inmediato, de esas personas que la vida le tiene a uno asignadas para que independiente de las circunstancia ya entren en tu vida, marquen y dejen huella.

Recuerdo que desde el comienzo admire en ti la feminidad y delicadeza que siempre has tenido y me sorprendió más aún el día que supe que tu madre había trascendido cuando tenías 8 años por motivo de un cáncer y que esa figura femenina estaba marcada por tus hermanas.

La vida fue generosa con nosotras y el destino nos permitió compartir después mucho tiempo juntas trabajando en la misma empresa. Tu estabas a cargo de la línea institucional y yo estaba en exportaciones.  Una época de la vida maravillosa, creciendo como profesionales y afianzando nuestra amistad. Almorzábamos juntas todos los días en mi casa, mi mamá te adoraba y sentía esa necesidad de darte ese calor de mamá que no tenías y que sólo hoy que nosotras también lo somos sabemos lo que significa.

El tiempo pasó, cambiamos de trabajo, de novios y empezó una nueva vida de cada una donde el tiempo compartido ya no era tanto. Sin embargo, a pesar de esa” distancia” nos seguíamos “monitoreando” la una a la otra con el cariño, la admiración y el respeto que siempre ha existido, con una amistad construida bajo esos pilares y que hoy en día jamás ha tenido ni la mas mínima diferencia.

Hace 6 años me enteré que habías sufrido de cáncer de seno, lo conocí cuando el episodio ya había pasado. Sentí mucho al pensar que hubieras tenido que enfrentar una situación así cuando tu hija tenía unos 7 años, que de alguna manera hubieras vivido en carne propia la angustia que vivió tu mamá en su momento. Por fortuna fuiste tratada oportunamente y todo salió muy bien, y cuando hablé contigo encontré que la Mónica que siempre sobresalía en dulzura y sonrisa estaba fortalecida en la fe como nunca y eso la envolvía en una paz que contagiaba.

Admire en ese momento tu valentía, sentía que solo tu podías manejar una situación de esas de esa manera, agradecí a la vida que ya eso fuera parte del pasado convencida que la ciencia había permitido que este tema finalizara ahí y pedí en silencio que eso no fuera a pasarme a mi pues yo no sería capaz de soportarlo.

El tiempo pasó y tu vida sonreía, mientras desarrollabas una carrera profesional sobresaliente, construías a la par una familia ejemplar en compañía de tu marido, un hombre bueno en esencia, de esos pocos que existen hoy en día y que por fortuna Dios nos guardó, uno para ti y otro para mi. Tu hija, hermosa y con las mismas características tuyas en bondad y servicio, crecía bajo la guía de una mujer tan valiosa como la que siempre habías sido pero sobre todo con la mujer valiente y espiritual que ya eras.

Hace año y medio tuviste una caída en bicicleta, un dolor en la clavícula que no desaparecía y los médicos te ordenaron un tac para ver si había fractura o algo así. Como Dios es tan grande y sabe que este mundo necesita tanto de personas como tu, hizo que en el examen que te hicieran el rango de la toma de la imagen bajara hasta el hígado y si bien el resultado no mostró nada en la clavícula si pudo dejar ver un cáncer en el hígado que estaba comenzando.

Todo a tiempo y tu con esa fuerza y esa fe enfrentaste esa situación de una manera admirable, en ese momento te sometiste a quimioterapia fuerte y asumiste toda la situación con tanta valentía y paz que cuando yo supe mi diagnóstico ni dude en acudir a ti de inmediato para que me contagiarás de tu fuerza y de tu luz.

Y así fue, desde el primer momento me acogiste con ese espíritu de servicio desinteresado que siempre has tenido, me recibiste con ese amor fraternal de una amiga que siempre ha estado allí y me contagiaste la paz y la tranquilidad que te daba la experiencia de haber vivido en carne propia luchar contra este fantasma y haber sido vencedora por partida doble.

Recuerdo que ese día que almorzamos juntas pocos, muy pocos días después de mi diagnóstico, salí diferente, sentí no solo que si era posible volver a vivir tranquila y feliz así como te veía a ti, sino que mi vida sería disfrutada y valorada como nunca, así como la vives tu.

Fuimos después a mandar a hacer la peluca, y ni hablar de las horas que me has dedicado para que el manejo de este tratamiento y sus efectos tanto físicos como emocionales hayan sido mejor de lo esperados, gran parte del éxito te lo debo a ti, a tu experiencia, a tu cariño y sobretodo a tu buena energía.

Hablamos iniciando el año pero te me “perdiste” estos últimos días, de pronto, el lunes pasado que llegué a quimioterapia a la sala de oncología, una de las enfermeras me dijo que estabas en la otra sala.

Como ibas cada 28 días a ponerte una inyección como parte del mantenimiento de tu tratamiento anterior, estaba convencida que se trataba de eso. Te llame emocionada para saludarte y no me contestaste (ahora entiendo porque) y te mande razón con la enfermera que yo estaba ahí.  No tuviste opción, tuviste que ir a buscarme y desde que te vi sentí en tu mirada que algo no estaba bien.

Nuevamente habían aparecido unas lesiones en el hígado, lesiones que descubriste en tu resonancia de control y ese día estabas empezando unos nuevos ciclos de quimioterapia.

Hay Mony, que sentí por Dios! si supieras el esfuerzo que tuve que hacer en ese momento para poder ser un apoyo para ti! Pero la fe y la fuerza que nos acompaña rápidamente nos hace girar la página y nos permite mirar el mundo desde otra perspectiva así la realidad a la luz de los demás sea diferente.

Agradezco tu generosidad de cómo tu misma me lo expresaste “no quererme contar” pero esto que te pasa a ti es una prueba de fe para ambas y nuevamente serás vencedora!

Se que eres ganadora, porque tienes una fuerza admirable, porque mujeres como tu son pocas y se necesitan en este mundo y porque parte de  tu misión en la vida es permitir que las demás aprendamos de ti, has sido, eres y serás inspiración para muchas, empezando por mi.

Hoy ruego a Dios por tu salud, por nuestra salud y por nuestra vida pero sobretodo por nuestra esperanza, porque no podemos perderla nunca, porque nuestros maridos, nuestros hijos, nuestras familias y nuestros amigos nos necesitan, porque tenemos que ver en esta adversidad la oportunidad de crecer y porque los días, meses o años que nos queden de vida, que solo El sabrá cuantos son , los viviremos mas felices e intensamente y sobretodo en paz.

Estoy convencida que esta batalla la vuelves a ganar, más fortalecida y más GRANDE que nunca, MÁS, increíble serás mejor versión Mony! no se como una persona puede ser mejor ser humano de lo que tu eres! pero lo serás y soy tan afortunada que te tengo cerca.

Sabes cuanto te quiero y aquí estaré para ti.

Lina

la foto

21- Cómo nació este blog?

Por recomendación de un psicólogo, escritor y amigo que vino a visitarme después de la cirugía, comencé a utilizar la escritura como un medio de “terapia” en el proceso de la lucha contra el cáncer, pues verdaderamente es un ejercicio que permite descubrir y entender las emociones fácilmente, incluso quedando un registro de aquel momento que cambia  tu vida para siempre.

“Compráte el cuaderno más lindo de la Panamericana, y tomá un Mont Blanc y escribí en él todas las noches porque te están pasando cosas maravillosas que se te van a olvidar”, me decía mi amigo Argentino.

Esa idea me quedó sonando, pues la verdad yo me sentía emocionalmente tranquila, pero el ejercicio de no olvidar las cosas bonitas y depronto en un futuro compartirlo a mis hijos o porqué no con quienes estuvieran viviendo una situación similar me gustó,

La escritura a mano me cansa, además me parecía difícil e incómodo prender la luz a mi esposo a media noche y como la tecnología y todos los aparatos me fascinan,  puse mi tableta en la mesa de noche para poder escribir en medio del desvelo. Además,  en esa época, eran más las horas de la noche que pasaba despierta que dormida,entonces sentarme a escribir y recordar, sin duda fue y ha sido mucho más provechoso que pensar en el futuro que me espera, pues la soledad y el silencio de la noche , no se porqué suele tener  a veces un tinte oscuro en la manera de ver las cosas. Cuando amanece todo es distinto, llega la luz!

Le conté lo que tenía en mente a mi sobrina mayor, mi asesora tecnológica y quien además tiene un blog de familia divino donde cuenta historias de sus hijos de 5 y 3 años: lagallinaylospollitos.com. Ella me sugirió que lo guardara en un blog, que era muy sencillo y además me quedaba el registro de todo en el orden en que iba sucediendo.
Así fue, ella misma lo hizo: poniendoleelpechoalcancer.com , Y como el fin era que fuera privado en principio, definimos en ese momento que no apareciera mi nombre para que no pudiera ser googleado y  me indicó como ir subiendo la información y como crear un “borrador ” para irlo organizando lentamente pues el recorrido de este camino era largo y tendría muchos días y noches para construirlo bien hecho.

Como todo es perfecto en la vida y pasa no como uno quiere, sino como debe ser; una amiga  de otra ciudad tuvo acceso al blog , yo misma le compartí la dirección pues necesitaba conocer algo que había allí de manera urgente y yo en ese momento entraba a una cita médica y no podía dárselo.
Mi “error ” fue no advertirle que el blog estaba en construcción, que no era para compartir en principio. Ella entonces lo leyó y se emocionó y de manera generosa y con mucho amor, así como ella es,  lo compartió en facebook . Yo me di cuenta un poco después cuando ya había sido compartido varias veces por otros amigos, llame a mi sobrina alarmada  pero justo en ese instante me quede sin pila en el celular  y por muchas horas porque estaba en camino a  la plaza de toros para el concierto de Luis Miguel .

No dimensioné lo que podría pasar, Cuando llegué a mi casa a media noche, prendí mi celular y empece a recibir mensajes continuos, me encontré que el blog para ese momento ya tenía más de 1.700 visitas.

Inicialmente  sentí vergüenza, no estaba preparada para que de alguna manera “mi intimidad” fuera divulgada delante de mi gente cercana. Ni siquiera mi marido y mis hijos conocían lo que había allí.
Sentí pena porque era un borrador, con carpetas sin nada en ellas, era un “machote” de lo que quería ir haciendo.
Me sentí incómoda porque no me siento muy hábil en la escritura y aquí sencillamente escribo lo que me dicta el corazón, con el estilo que me caracteriza y seguramente con muchos errores de estilo y ortográficos por lo cual aprovecho para pedir disculpas.

Pero hoy, justo dos meses después de estar “al aire” más de 64.000 personas de 56 países que lo han visitado han podido conocer una manera de enfrentar enfermedad . Como recibir con amor lo que la vida nos llega y hacer de este camino un sendero más transitable donde capitalizar las experiencias negativas como aprendizaje es definitivo.

Hoy el blog está más organizado, tenemos testimonios muy valiosos de otras sobrevivientes, recomendaciones de médicos expertos, recomendaciones prácticas del manejo del tratamiento, tendremos a futuro información de fundaciones que trabajan fuertemente por la causa y empresas que también la apoyan etc…hemos mejorado su contenido y nos da mucha alegría recibir los comentarios que nos dejan en el blog o incluso los que escriben directamente al correo electrónico personal, al Twitter o a Facebook.

Agradezco de corazón a mi amiga  por su generosidad en compartirlo, por haber dado ese paso por mi, pues yo jamas lo hubiera hecho; Agradezco porque ella fue el canal para poder llegar al corazón de muchas personas y porque por ello hoy siento un mayor interés de ayudarle a quienes estén enfrentando una situación similar… agradezco porque allí voy encontrando más respuestas a los “para ques”.

Agradezco a mi amigo escritor por supuesto porque el fue mi motivación, siempre ha estado para apoyarme cuando tengo algo “diferente” en mi vida por pequeño o grande que sea. Le agradezco porque sus consejos siempre son asertados, viene cargados de experiencia, de la inteligencia que lo caracteriza y del cariño que se que me tiene y que está más que correspondido.
Le agradezco porque hablar o estar con el siempre es una ” terapia” de risa, cualquier conversación que tenemos siempre dura más de la cuenta y me deja ríendome muchas horas más.
Le agradezco también a su esposa que ha sido un ángel para mi en estos meses con consejos de alimentación saludable que cambiaron mis hábitos alimenticios para toda la vida y me han traído desde ya grandes beneficios.

Agradezco a mi sobrina que adoro porque no existe nunca la palabra no para cualquier cosa que yo le pido, le agradezco porque es mi confidente y mi amiga, le agradezco porque desde el día que nació me hace feliz, ese 9 de Septiembre de 1980 que fueron a recogerme al salón de 5to grado del colegio en mitad de la mañana y cuando me dieron la noticia yo me paré en la silla del pupitre y grité: “SOY TÍA”, generando la envidia más grande en todas mis compañeritas.
Le agradezco porque ese día que me sentí dichosa, no dimensioné  lo que seguía de allí para adelante con ese título que ella me dio, las alegrías y el amor que representan cada uno de mis sobrinos en mi vida.

Agradezco a todos los protagonistas, mi familia, mis amigos y mis médicos, gracias a cada uno he crecido y he podido compartir estas historias cotidianas que han sido útiles para muchas personas.

Agradezco a los profesionales que nos han compartido información para publicar y los que la están construyendo porque su acompañamiento ha sido definitivo en este proceso y porque  sus consejos han sido de gran respaldo científico y utilidad para quienes han visitado y visitarán el blog.

Agradezco a las fundaciones que se han puesto en la tarea de ayudar a la mujeres que vivimos lo que actualmente es la primera causa de muerte de mujeres en el mundo y en nuestro país, agradezco que puedan permitir por medio de todo lo que ofrecen allí, que las mujeres que también luchan por salir adelante encuentren en ellas recursos para que este camino sea más fácil y más amigable.

Agradezco a las empresas de nuestro pais que ha tomado conciencia de esta problemática y han generado movimientos al interior de su compañía para poder apoyar esta lucha, ellas son una fuente determinante de recursos para seguir  la lucha.

Por ultimo, pero no menos importante, agradezco al canal Televida, porque a raíz del blog inciarán una temporada de programas Apartir el 3 de febrero de :”Poniéndole el pecho al cáncer” , donde semanalmente por medio de un testimonio de una mujer sobreviviente o que está en la batalla, se presentará de una manera humana y tranquila como enfrentar una enfermedad.
Agradezco a este canal por el aporte que hace a la humanidad, por el cariño de su gente y su vocación.

Este blog es de todos y para todos, agradezco mucho que se tomen el tiempo de leerlo, de compartirlo, agradezco las recomendaciones y artículos que me comparten, hemos creado  fan page en Facebook: poniéndole el pecho al cáncer para poder colgarlos allí y que puedan servirle a las personas que están en lucha del cáncer en general.

Y agradezco a Dios porque es más generoso conmigo de la cuenta, porque me muestra el camino, porque siento que su presencia me da paz y porque quiere por medio de estos aprendizajes hacer de mi una mejor versión!

4- La piel en quimioterapia

Soy afortunada en tener una cuñada y una amiga dermatólogas quienes han estudiado sobre los efectos de la quimioterapia y se han preocupado por mantener la piel bastante bien.

Desde el comienzo hicieron cambios en las cremas y antisolares que solía usar pues como la piel se seca mucho debían ser diferentes.

Lo único que me ha incomodado bastante ha sido la mucositis que son unas placas en los extremos de la boca que arden y en cuestión de días se secaron y rajaron tanto que llegaron a sangrar.

Para esta molestia en particular la recomendación fue usar Advantan en las noches en la zona afectada y durante el día y la humectante que use para la cara, usarla alrededor de la boca varias veces al día en caso de que lo sienta necesario.

De igual manera mantener los labios muy hidratados con Chapsticks ultrahumectantes.

Este tema de la mucositis esta ligada a una disminución en la capacidad de reemplazo de recambio celular, por lo tanto me recomendaron por otro lado tener un complemento Multivitamínico y mutimineral y un suplemento diario con Zinc, Vitamina E y Selenio.

En el oncológico recomiendan usar una capa generosa de vaselina y en lo posible no maquillar para poder dejar una película mas gruesa y me ha funcionado muy bien.

Las recomendaciones de las dermatólogas para mantener la piel muy hidratada y las cuales he llevado al pie de la letra desde el comienzo son las siguientes:

HUMECTANTES:

-Tener una crema humectante para la cabeza y la cara en el día para refrescarla varias veces al día, yo uso la de Gamarde que es orgánica.

-Usar para el cuerpo una crema humectante de alta densidad, he usado Dermaglós y Cetaphil Restoraderm dos en la mañana y en lo posible en la noche.

También una amiga me recomendó usar gel de Aloe Vera entonces lo hago de vez en cuando, no diariamente.

LIMPIEZA:

-Lavar la cara mañana y tarde con jabones como lipiel y Cetaphil. Y para el cuerpo se recomienda no enjabonarse todo el cuerpo sino axilas y las áreas genitales unicamente.

-Para evitar problemas de quemadura del sol, tomarse una cápsula diaria (o dos si voy a estar muy expuesta) de Heliocare.

-Aplicar el antisolar Anthelios AE en la cara.

-En la cabeza, como no uso peluca, uso antisolar de Heliocare con color, pues la cabeza tiende a ser más blanca.

-Y en manos y el cuerpo cualquier antisolar.