30- A mis amigos

Cuando mis hijos estaban pequeños y debían pasar de kínder4 a kinder5, sus profesores buscaban que en el nuevo año pudieran coincidir con alguno de esos amigos con quienes ellos se sentían bien.
Utilizaban un ejercicio que a la luz de un niño era fácil de responder y consistía en preguntarles que si ellos fueran para un paseo en una buseta, quienes quisieran que estuvieran sentados a su lado.
Pues esta analogía que parece simple tiene mas fondo de la cuenta. La vida nos invita de manera natural a muchos “paseos” (unos mejores que otros) que nos toca queramos o no recorrer. Algunos son planeados, nosotros de alguna manera los hemos programado y los hemos visualizado. Otros son esos paseos “sorpresa” que te resultan sin maleta empacada y que sin saber para donde vas o incluso sin querer te tuviste que montar a ese bus!

Esta es una analogía perfecta para lo que vivimos quienes tenemos una adversidad como estas, una enfermedad que llega de “sorpresa” y te obliga a montarse en un bus con la ruta “salvar tu vida” en la cual no tienes ni idea como será ese camino, que tiempo vas a tardar, incluso si lograrás o no llegar al final.
Ahora, hay paseos donde escoges tu a quien invitar, hay otros donde te invitan y de alguna manera tu ya tienes claro de acuerdo a la compañía cual va a ser el “espíritu” de ese viaje, pero en este paseo en particular te montas SOLA y está en la libertad de cada quien subirse, bajarse y/o quedarse.

La familia está allí, algunos están despiertos todo el camino, otros se duermen por tramos pero hay que entender que es un recorrido largo y pesado que cuesta mantenerse en vela.Aun así, es hermoso sentir como desde el mas pequeño hasta el mas viejo quiere hacerte ver que con la sangre también nos corre amor por las venas.

Lo que admiro de manera especial es como hay amigos que deciden montarse a ese bus, ellos no tienen esa “obligación” y este paseo con ellos ha sido una fortuna. Cuando “me montaron” y tuve que ponerle primera y arrancar en esa loma empinada llamada cáncer, empecé a descubrir que ellos se montaban sin decirles y se amarraban el cinturón dispuestos a jugársela conmigo de corazón.

Cómo sería la vida sin amigos me pregunto, cómo sería la vida sin esos compañeros de vida que uno “elige” voluntariamente para compartir todos los momentos. Cómo sería la vida sin sentir que quieres a algunos como hermanos y que sientes que harían todo por ti.

Descubrí en este camino que ser amigo es una gran responsabilidad, que va mucho, muchísimo más allá de compartir un vino, un café… De disfrutar de una comida, una fiesta, un paseo… Los amigos, al igual que la familia se “descubren” en la enfermedad. Es allí donde dejan ver cual es la mejor versión de cada uno y que tan profundo y real si es ese amor que existe.

La vida ha sido generosa conmigo en este aspecto, mis amigos tuvieron unos gestos que me sorprendieron profundamente, que me llevaron sobre todo a cuestionarme la calidad de amiga que soy yo, gestos de desprendimiento, de entrega de amor profundo que yo no había hecho por nadie, gestos que me demuestran que en ese aspecto también tenia muchas cosas por aprender!

Tomar un avión solo para venir a visitarme, acompañarme en momentos de tristeza con el silencio que fuera necesario, regalarme su tiempo, hacerme mascarillas, masajes. Ayudarme a parar y sentar cuando tocaba y darme el brazo para caminar cuando en su momento lo fue. Y ni hablar de los mensajes, llamadas, regalos y por supuesto las cabezas que aun conservo.

Otros me regalaron su oración, sus medallas, rosarios, estampitas y novenas que hacían por mi o que me dejaban en la potería; Es una situación donde es difícil saber que tanto acercarse y así los entendí. Pero se que su corazón estaba conmigo y que su alma estaba conectada con Dios para ofrecer mi salud por encima de muchas de sus cosas durante todos los días.

Hay otros que nacieron en la enfermedad, que los conocí cuando seguro no era tan divertida como era antes, cuando mi cuerpo y mi alma habían cambiado y eso fue lo que mas les gustó y decidieron montarse en el bus de mi vida, de la que conocen ahora, de la que feliz y orgullosa estoy y si que se han sabido quedar allí!

Hoy me siento mas que afortunada, la vida por medio de esta enfermedad me permitió darme cuenta quienes son mis amigos de verdad. Quienes están conmigo en el camino de mi vida.

Hoy mi buseta es mas grande, pues aunque hubo unos pocos que no toleraron la incomodidad del camino y se bajaron, son mas los que subieron y tendrán “puesto fijo” pues quien te abre sus brazos, te comparte su tiempo y te da amor y alegría en la adversidad se quedara contigo para siempre.

Quiero desde el fondo de mi alma agradecer a todos y cada uno de mis amigos que me ha dado tanta alegría. Hoy, que me siento completamente sana, que miro para atrás y veo esa enfermedad como parte de un pasado que no volverá, siento que haber tenido la fortuna de recibir tanto amor en vida es la compensación a los otros sentimientos “diferentes” que se viven en la enfermedad.

Quiero agradecerles por sus consejos, oraciones y fe. Quiero agradecerles por reír conmigo y llorar también cuando tocaba.
Quiero agradecerles por las visitas en la quimioterapia, en las clínicas, en la casa mía (que es como llegar al cielo)
Quiero agradecerles por darme el espacio cuando era necesario, por entender a veces mi ausencia , mi lejanía, mi falta de respuesta… quiero agradecerles por tener la paciencia para quererme así como fui y así cómo soy hoy.

Y a los que se bajaron por decisión propia, a los que no tuvieron la paciencia y la fuerza para este viaje, les agradezco de corazón que en algún momento de la vida estuvieron conmigo, que me regalaron su tiempo en “las buenas”, los quiero y los disfruté. Pero sobretodo me enseñaron que muchas veces anteponemos nuestras necesidades y prioridades por encima de cualquier cosa y no logramos conectarnos con el dolor del otro. Gracias a estos amigos cuyo papel en mi vida era mostrarme como también yo debo mejorar para que no sea fría, ajena y distante a los problemas de los demás como seguro en muchas situaciones lo he sido.Gracias a ellos entiendo y hoy pido perdón a aquellos que en algún momento de su vida han sentido dolor y yo no he estado allí lo suficiente, lamento no haber ofrecido mi hombro cuando el miedo y la angustia estuvo en sus corazones. Dios no quiera que tengan que volver a vivir otra adversidad, pero si así lo fuera, quisiera me dieran la oportunidad de estar allí para poder ganarme ese lugar en esa buseta de su vida!

Sea la oportunidad para agradecerte a ti Moni, mi amiga, mi compañera de lucha, que te fuiste de “avanzada” para el cielo, aunque tu partida no estaba ni en tus planes ni en el mío desde allá has sido un apoyo incondicional.
Te agradezco desde lo mas profundo de mi alma y mi corazón todo el tiempo que me dedicaste. NADIE ha podido reemplazarte, pues tu, viviendo esta misma enfermedad a la par, tenias un único rol que es imposible de asumir. Nuestras llamadas (que duraban horas) a las 7:30 am cuando los maridos y los hijos ya habían salido eran nuestra mejor terapia. Llorábamos y nos reíamos a la vez, compartíamos los miedos, las angustias, los dolores y también nos llenábamos sueños, de ilusiones, de esperanza. Era un espacio nuestro donde planeábamos nuestro futuro lleno de vida y de alegría como la que tengo yo hoy y como la que seguro tu tienes en la gloria de Dios! Te extraño cada minuto y seré fiel a la promesa de tantas cosas que tengo guardadas de ti y que tienes tu de mi, estarás siempre conmigo, siempre es siempre!

Gracias a Dios que es incondicional, a mi marido que es mi mejor amigo. A mis hijos que son mis amigos…mi motor, a mi familia y todos mis amigos que hacen de mi hoy una mujer ABSOLUTAMENTE FELIZ.
Me alegra saber que ya estamos todos en este camino pavimentado, que c estamos disfrutando del paisaje hermoso que hoy me muestra la vida y la velocidad que nos da brisa fresca…. AHORA SI… NOS FUIMOS!

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Que es Modorosa?

En octubre del año pasado, cuando me encontraba en pleno tratamiento, me llegó una camisa de regalo que me mandaba la hermana de una amiga que vive en Chicago. Era una camisa negra, de una marca deportiva bastante conocida que por detrás decía “I’m a fighter” y tenía el lazo rosa.

Feliz, al otro día me la estrené para ir al gimnasio y la verdad venía cargada de energía pues a pesar de estar en plenas quimioterapias rojas recuerdo que entrené como nunca para hacerle honor a lo que allí decía.

A los pocos días, otra amiga de Australia me contó que el movimiento en ese mes era muy fuerte y me mandó unas pañoletas que vendían cada año para aportar a la lucha del cáncer de seno.

Inquieta con estas cosas me puse a investigar por internet y me di cuenta que el mundo se viste de rosa en el mes de Octubre, pues el 19, de ese mismo mes se celebra el día mundial del cáncer de seno. Las ciudades se visten de rosa, desarrollan productos y campañas increíbles alrededor de este tema.

Llegaron entonces las vacaciones de Diciembre donde tuve tiempo para dedicarme a investigar un poco mas del tema y encontré una información importante que demuestra que en los países desarrollados las cifras de mortalidad de las mujeres están muy por debajo de las nuestras.

Le compartí esta información a mi socia y decidimos que desarrollaríamos una estrategia de comunicación desde nuestra agencia, para que en colectivo, desde todas las áreas del país pudiéramos este y los demás meses de Octubre estar en modorosa y de esa manera crear conciencia de lo que hoy es nuestra primera muerte de mujeres, pero sobretodo de encontrar en el autoexamen y el chequeo anual la herramienta para poder sobrevivir a una enfermedad que llega cuando menos lo esperamos.

Me siento feliz de compartirles este link con la presentación de esta campaña con la invitación a que la compartan pues sin duda así, en equipo salvaremos vidas y quizás sea de quien tenemos mas cerca.

Me siento feliz de compartirles el fruto de una experiencia valiosa para mi vida, de unos meses llenos de aprendizajes y enseñanzas.

Me siento feliz de presentarles una de las razones que me hace levantar feliz cada dia.

Me siento feliz de estar viva, de haber sido diagnosticada a tiempo y de que tu, de mi experiencia también hayas aprendido que este tema no puede esperar mas y que es hora de pedir tu cita.

Con ustedes: Modorosa

 

1-Lina Hinestroza

Muy generosamente los productores del canal quisieron empezar esta temporada de mas de 20 programas con mi testimonio.
De manera cercana quise compartir con ustedes mi proceso saliéndonos del formato de entrevista que se maneja en los demás programas.
Con mucho amor y esperando deje un mensaje de esperanza, amor y fe, les comparto mi historia…

21- Cómo nació este blog?

Por recomendación de un psicólogo, escritor y amigo que vino a visitarme después de la cirugía, comencé a utilizar la escritura como un medio de “terapia” en el proceso de la lucha contra el cáncer, pues verdaderamente es un ejercicio que permite descubrir y entender las emociones fácilmente, incluso quedando un registro de aquel momento que cambia  tu vida para siempre.

“Compráte el cuaderno más lindo de la Panamericana, y tomá un Mont Blanc y escribí en él todas las noches porque te están pasando cosas maravillosas que se te van a olvidar”, me decía mi amigo Argentino.

Esa idea me quedó sonando, pues la verdad yo me sentía emocionalmente tranquila, pero el ejercicio de no olvidar las cosas bonitas y depronto en un futuro compartirlo a mis hijos o porqué no con quienes estuvieran viviendo una situación similar me gustó,

La escritura a mano me cansa, además me parecía difícil e incómodo prender la luz a mi esposo a media noche y como la tecnología y todos los aparatos me fascinan,  puse mi tableta en la mesa de noche para poder escribir en medio del desvelo. Además,  en esa época, eran más las horas de la noche que pasaba despierta que dormida,entonces sentarme a escribir y recordar, sin duda fue y ha sido mucho más provechoso que pensar en el futuro que me espera, pues la soledad y el silencio de la noche , no se porqué suele tener  a veces un tinte oscuro en la manera de ver las cosas. Cuando amanece todo es distinto, llega la luz!

Le conté lo que tenía en mente a mi sobrina mayor, mi asesora tecnológica y quien además tiene un blog de familia divino donde cuenta historias de sus hijos de 5 y 3 años: lagallinaylospollitos.com. Ella me sugirió que lo guardara en un blog, que era muy sencillo y además me quedaba el registro de todo en el orden en que iba sucediendo.
Así fue, ella misma lo hizo: poniendoleelpechoalcancer.com , Y como el fin era que fuera privado en principio, definimos en ese momento que no apareciera mi nombre para que no pudiera ser googleado y  me indicó como ir subiendo la información y como crear un “borrador ” para irlo organizando lentamente pues el recorrido de este camino era largo y tendría muchos días y noches para construirlo bien hecho.

Como todo es perfecto en la vida y pasa no como uno quiere, sino como debe ser; una amiga  de otra ciudad tuvo acceso al blog , yo misma le compartí la dirección pues necesitaba conocer algo que había allí de manera urgente y yo en ese momento entraba a una cita médica y no podía dárselo.
Mi “error ” fue no advertirle que el blog estaba en construcción, que no era para compartir en principio. Ella entonces lo leyó y se emocionó y de manera generosa y con mucho amor, así como ella es,  lo compartió en facebook . Yo me di cuenta un poco después cuando ya había sido compartido varias veces por otros amigos, llame a mi sobrina alarmada  pero justo en ese instante me quede sin pila en el celular  y por muchas horas porque estaba en camino a  la plaza de toros para el concierto de Luis Miguel .

No dimensioné lo que podría pasar, Cuando llegué a mi casa a media noche, prendí mi celular y empece a recibir mensajes continuos, me encontré que el blog para ese momento ya tenía más de 1.700 visitas.

Inicialmente  sentí vergüenza, no estaba preparada para que de alguna manera “mi intimidad” fuera divulgada delante de mi gente cercana. Ni siquiera mi marido y mis hijos conocían lo que había allí.
Sentí pena porque era un borrador, con carpetas sin nada en ellas, era un “machote” de lo que quería ir haciendo.
Me sentí incómoda porque no me siento muy hábil en la escritura y aquí sencillamente escribo lo que me dicta el corazón, con el estilo que me caracteriza y seguramente con muchos errores de estilo y ortográficos por lo cual aprovecho para pedir disculpas.

Pero hoy, justo dos meses después de estar “al aire” más de 64.000 personas de 56 países que lo han visitado han podido conocer una manera de enfrentar enfermedad . Como recibir con amor lo que la vida nos llega y hacer de este camino un sendero más transitable donde capitalizar las experiencias negativas como aprendizaje es definitivo.

Hoy el blog está más organizado, tenemos testimonios muy valiosos de otras sobrevivientes, recomendaciones de médicos expertos, recomendaciones prácticas del manejo del tratamiento, tendremos a futuro información de fundaciones que trabajan fuertemente por la causa y empresas que también la apoyan etc…hemos mejorado su contenido y nos da mucha alegría recibir los comentarios que nos dejan en el blog o incluso los que escriben directamente al correo electrónico personal, al Twitter o a Facebook.

Agradezco de corazón a mi amiga  por su generosidad en compartirlo, por haber dado ese paso por mi, pues yo jamas lo hubiera hecho; Agradezco porque ella fue el canal para poder llegar al corazón de muchas personas y porque por ello hoy siento un mayor interés de ayudarle a quienes estén enfrentando una situación similar… agradezco porque allí voy encontrando más respuestas a los “para ques”.

Agradezco a mi amigo escritor por supuesto porque el fue mi motivación, siempre ha estado para apoyarme cuando tengo algo “diferente” en mi vida por pequeño o grande que sea. Le agradezco porque sus consejos siempre son asertados, viene cargados de experiencia, de la inteligencia que lo caracteriza y del cariño que se que me tiene y que está más que correspondido.
Le agradezco porque hablar o estar con el siempre es una ” terapia” de risa, cualquier conversación que tenemos siempre dura más de la cuenta y me deja ríendome muchas horas más.
Le agradezco también a su esposa que ha sido un ángel para mi en estos meses con consejos de alimentación saludable que cambiaron mis hábitos alimenticios para toda la vida y me han traído desde ya grandes beneficios.

Agradezco a mi sobrina que adoro porque no existe nunca la palabra no para cualquier cosa que yo le pido, le agradezco porque es mi confidente y mi amiga, le agradezco porque desde el día que nació me hace feliz, ese 9 de Septiembre de 1980 que fueron a recogerme al salón de 5to grado del colegio en mitad de la mañana y cuando me dieron la noticia yo me paré en la silla del pupitre y grité: “SOY TÍA”, generando la envidia más grande en todas mis compañeritas.
Le agradezco porque ese día que me sentí dichosa, no dimensioné  lo que seguía de allí para adelante con ese título que ella me dio, las alegrías y el amor que representan cada uno de mis sobrinos en mi vida.

Agradezco a todos los protagonistas, mi familia, mis amigos y mis médicos, gracias a cada uno he crecido y he podido compartir estas historias cotidianas que han sido útiles para muchas personas.

Agradezco a los profesionales que nos han compartido información para publicar y los que la están construyendo porque su acompañamiento ha sido definitivo en este proceso y porque  sus consejos han sido de gran respaldo científico y utilidad para quienes han visitado y visitarán el blog.

Agradezco a las fundaciones que se han puesto en la tarea de ayudar a la mujeres que vivimos lo que actualmente es la primera causa de muerte de mujeres en el mundo y en nuestro país, agradezco que puedan permitir por medio de todo lo que ofrecen allí, que las mujeres que también luchan por salir adelante encuentren en ellas recursos para que este camino sea más fácil y más amigable.

Agradezco a las empresas de nuestro pais que ha tomado conciencia de esta problemática y han generado movimientos al interior de su compañía para poder apoyar esta lucha, ellas son una fuente determinante de recursos para seguir  la lucha.

Por ultimo, pero no menos importante, agradezco al canal Televida, porque a raíz del blog inciarán una temporada de programas Apartir el 3 de febrero de :”Poniéndole el pecho al cáncer” , donde semanalmente por medio de un testimonio de una mujer sobreviviente o que está en la batalla, se presentará de una manera humana y tranquila como enfrentar una enfermedad.
Agradezco a este canal por el aporte que hace a la humanidad, por el cariño de su gente y su vocación.

Este blog es de todos y para todos, agradezco mucho que se tomen el tiempo de leerlo, de compartirlo, agradezco las recomendaciones y artículos que me comparten, hemos creado  fan page en Facebook: poniéndole el pecho al cáncer para poder colgarlos allí y que puedan servirle a las personas que están en lucha del cáncer en general.

Y agradezco a Dios porque es más generoso conmigo de la cuenta, porque me muestra el camino, porque siento que su presencia me da paz y porque quiere por medio de estos aprendizajes hacer de mi una mejor versión!

17- Una mujer sin pelo en la calle…

Es muy simpático ver la reacción de las personas en la calle, aquellas que no te conocen, que no tienen ningún vinculo afectivo contigo y que ven pasar una señora “muy rara” sin pelo.

Si viviera en Los Ángeles, si caminara por Hollywood creerían que estoy estudiando actuación, rodando una película. Pero, acá en Medellín-Colombia, la ciudad donde todos tenemos carros plateados, desayunamos con arepa , nos vestimos y nos maquillamos igual ser “diferente” tiene su precio.

Recuerdo con cariño, que aproximadamente un mes antes de haber sido diagnosticada, estaba con una persona de edad, muy cercana a mi y estábamos en un restaurante con mi familia.  Cuando salíamos una mujer calva se acercó a saludar a alguien que estaba con nosotros.   En ese momento, mientras ellos dos hablaban, me dice:

“ Definitivamente si hay mujeres ya muy raras, como sale a la calle una mujer así sin pelo” a lo cual yo dije: “No será que está en algún tratamiento?” y ella respondió: ”Si será? (segundos de silencio)… hay que pesar!(con voz de remordimiento)”

Y lo recuerdo con cariño y agradecimiento porque fue una manera muy clara de entender anticipado lo que generaría en los demás, las reacciones que podrían presentarse y de igual manera entender y aceptar desde el amor  cualquier comentario imprudente que pudiera surgir.

No me gusta generar lástima ni ser el centro de atracción, precisamente por esta razón salir sin peluca iba en contra de esos dos “principios” , pero me pudo algo diferente, me pudo algo mas potente que era enfrentar mi propio ego, ser capaz de demostrarme que no importaba el que dirán, lo que me sucedía no había sido mi elección y querer ocultarlo no facilitaría las cosas. Además, esto sería consecuente con aquello que les repito a mis hijos adolescentes constantemente sobre tener que enfrentar ser el “único” ser “el parche” porque la decisión que se tome sea diferente a la de los demás y aunque muchas veces no es para nada divertido ”Es maluco, pero toca” como dice la mi sobrinita.

Todo estaba planeado para usar la peluca, incluso mi socia y yo tendríamos un “código de señas” para que ella o alguna de las “triparchicas” me dijeran si la tenía torcida en una reunión de un cliente. Nos reíamos de solo pensar en ese escenario.

Y como la idea ha sido gozarlo todo, tenía además de la peluca de mi propio pelo, otras 3 que me habían prestado porque iba a “cambiar de looks” dependiendo del día, estaba hasta entusiasmada con el cuento… juraba que iba para una fiesta de disfraces!

Cuando llegó la hora, cuando ya no era juego, cuando debía estar ya sobre la  piel sensible de la cabeza afeitada, me pareció una corona de espinas; Sentí que sería esclava de ella, si alguien llegaba a mi casa tendría que correr a ponérmela y mi tranquilidad dependería de su uso.

Envidié las personas que tienen la capacidad de soportar ese tipo de cosas pues a mi todo me estorba, en los zapatos, en la ropa, a veces tengo que cortar las marquillas de las camisas, por eso tal vez no me acostumbraría fácil  y usarla y sentirla permanentemente sería recordarme mi situación.

Entonces me “tiré al ruedo”. Y aunque los primeros días no fueron fáciles ya me acostumbré y ya la gente a mi alrededor dice que no se imaginan a Lina con pelo.

Para evitar “basuritas en el ánimo” como decía Mafalda, cuando iba al baño y tenía que lavar las manos , evitaba mirarme al espejo, yo sabía que me terminaría acostumbrando pero el tiempo se encargaría y yo tenía que ayudarle.

A sido muy simpático, hay todo tipo de comentarios y aunque no puedo negar que al comienzo notar los codazos de la gente me arrugaban un poco el corazón, hoy, yo no sé si ya no tienen codos o que pero o no lo hacen o ya me desentendí tanto del tema que ni lo noto.

Hay comentarios que causan risa, aquellos de niños, adultos mayores o uno que otro poco afortunado en neuronas que pregunta porque me motilé así. A los últimos hay que ponderarles lo valientes que son al hacerlo, pues muchos lo pensarán y se quedarán con la intriga.

He tenido que responder cosas diferentes, a una persona de la familia  muy mayor que me lo pregunto le respondí con cariño: “ Tenía las punticas del pelo muy feitas, entonces mi marido me las motiló.  Eso sí, te lo recomiendo como ginecólogo, porque como peluquero no le vas a poner la cabeza, mírame como me dejó!”

A otros, los del último grupo, les digo que un día con mucho calor me dio “el arrebato” y me tusé y ahí la cara de admiración es TOTAL, les parezco la MAS valiente, la mas radical, la mujer maravilla…

Pero los comentarios estimulantes y de admiración son mayoría.  Personas que no conoces que te dicen en un almacén, en un restaurante que admiran la valentía, la personalidad incluso hasta la forma de la cabeza. Personas que a veces no te hablan pero que con la sonrisa te lo dicen todo, con un dedo hacia arriba, con una matada de ojo…es realmente gratificante.

Un día tuve una experiencia hermosa.  Tenía tal vez un par de días de rapada y estaba mercando. Cuando llegué a la caja registradora se me acercó una señora de unos 50 años y me dijo:

“Señora, discúlpeme, tengo que decirle algo: Hace varios días me diagnosticaron una enfermedad que se me va a caer el pelo totalmente (me mostró ya todos los calvos que tenía), yo estaba muy deprimida en mi casa, en mi cama. Vine hoy al mercado porque se me acabó un medicamento y tenía que tomarlo.

Había definido que no volvería a salir y que sin pelo nunca mas podría ser feliz. Y  sabe qué? Mi Dios me la puso acá! yo la vengo siguiendo hace rato… y la veo tan sonriente, tan tranquila, tan feliz!.   Sabe que señora? Verla a usted me cambio la vida, me volvieron a dar ganas de vivir y yo voy a ser feliz así como usted; Voy a salir a la calle sin pelo y voy a agradecer que estoy viva!” .Me dio un abrazo acompañado de “Que Dios me la bendiga y se fue”.

Yo quedé en shock, pagué rápidamente, me senté en el carro y me puse a llorar. Miré hacia arriba y le agradecí a Dios porque empezaba clarificarme el “para que” que hace tantos días le estaba pidiendo.  Me sentí plena, todo estaba saliendo como El lo había planeado y seguro era solo el comienzo de su voluntad.

4- Cómo contar?

Ya era sábado y muy poca gente sabía lo que estaba pasando, no queríamos contarle a nuestros hijos, padres y hermanos hasta que la hubiéramos decantado mas y pudiéramos transmitir la serenidad y esperanza en cada una de nuestras palabras.

Esa noche era el concierto de Ricardo Montaner, un cantante que para nosotros es de gran valor y fuimos acompañados de una cuñada y su esposo. Antes de empezar el concierto le conté  a mi cuñada lo que estábamos viviendo y aunque sé que hizo un gran esfuerzo para controlarse, logré percibir en ella algo de angustia, manejada con la inteligencia que la caracteriza pero inocultable ante el amor que nos une.

En ese momento definí que evitaría al máximo contar esta noticia de esta manera, descubrí que lo que tanto criticaba como “impersonal” de los medios virtuales hoy jugaban a mi favor , pues me permitían compartirlo directamente sin percibir las emociones de angustia o tristeza de las personas que yo quiero tanto y que sé quedarían impactadas.

Y así fue, muy fácil, un mail tranquilo, positivo, con sentido del humor, que no daba pie a que tuvieran otras versiones diferentes y que sintieran de alguna manera que por ser importantes para mi estaban siendo notificados de inmediato.

Empezaron las llamadas de vuelta, las mismas que yo no atendía, pues sabía que estaban bajo los efectos de la noticia y eso no sería conveniente.  Esas llamadas las respondí al final del día o al siguiente y encontré entonces personas tranquilas y optimistas, tal cual las necesitaba.

A mis hijos y a mi mamá les conté yo sola, tranquila, muy tranquila y ellos lo recibieron de la misma manera.

Mi marido no estaba allí, pues el, aunque trataba de disimular su angustia, era imposible de ocultar.

2- La noticia

El jueves 1 de Agosto (3 días después de la biopsia)  a las 2:00 pm le dieron el resultado a mi esposo: de los 50 mm de tejido , 3 mm habían salido con células malignas.

No quiero imaginarme el esfuerzo que tuvo que hacer para poder atender las pacientes de la tarde, fueron las últimas que atendió por muchos días pues esa tarde cuando se fue no regreso hasta 3 semanas después.

Yo me encontraba en mi primera clase del diplomado de programación neurolingüística y salía al final de la tarde. Mi esposo constantemente me preguntaba cuanto me faltaba para terminar y al final me dijo que nos encontráramos en el lugar menos pensado: el parqueadero de un edifico donde vivieron mis suegros.   Me sorprendió el punto de encuentro, pero como en esos días estábamos en plan de comprar un carro y el sabe que me gustan tanto las sorpresas pensé que esta sería una de ellas.  Después , me confesó que pensó mucho en escoger un lugar que no fuera importante para mi, que yo no visitara con frecuencia, pues sabía que la noticia que iba a recibir quedaría anclada en la memoria con una emoción negativa y no quería que me siguiera mortificando toda la vida.  Ese es mi marido: planeador, asertivo y pensando siempre en mi bienestar.

Yo llegué y me monté en el carro con el, mientras el me hablaba y me preguntaba como había pasado el día, yo con disimulo, emocionada, trataba de descubrir mi sorpresa alrededor. En un instante me cogió la mano y me dijo:” linda, entregaron los resultados de los exámenes y tu biopsia salió mala”.

Yo sentí que se me bajó el mundo, un frío, un miedo… Me tapé la cara un instante sólo para pensar y a los 20 minutos ya estábamos donde el medico.

Mi ginecólogo, con la amabilidad que lo caracteriza, nos recibió con mucho cariño y nos explicó que tendríamos que hacer una cirugía (mastectomía radical) pero que el se iba de viaje y regresaba a los 26 días, igual, yo estaba tomando un medicamento que debía suspender como mínimo por 10 días.

Nosotros, con la confianza que el nos daba y sin dimensionar lo que significaba la palabra esperar, programamos la fecha de la cirugía para el día siguiente de su regreso.