22- Terminando mis quimioterapias…mi reflexión.

 

Hoy, ya estoy a solo una quimioterapia de terminar esta parte del tratamiento. Estoy a pocos días de que este “Tsunami” recupere del todo su calma y todo vaya volviendo finalmente a la normalidad.

No puedo quejarme, por el contrario tanto para agradecer porque estas grandes olas y este movimiento de la tierra me tomaron “bien parqueada”en la playa.

Incluso, me he preguntado mucho de donde viene la capacidad de manejar las cosas con tranquilidad…con aceptación… Confieso que a veces me desconozco.

Tengo varias respuestas, quizás la más potente y recurrente en estos casos: la fe.  Esa paz que da “delegar para arriba” y entregarle al jefe el problema para que el lo resuelva con su experiencia y seguridad.

Pero encontré en tantas noches de preguntas y respuestas, en tantos momentos de autoevalucion que ocurren en este tipo de caminos, que sin duda el ” sufrimiento” cuando estuve pequeña me dio la garra para manejarlo.

 

Sufrimiento? Dirán algunos que me conocen.  Si fue la menor de 8 hermanos… la mas mimada…si en esa casa se hacia lo que ella quería…

Pero gracias a Dios , la vida de manera obligada nos presenta situaciones difíciles, especialmente en edades de formación importantes, que mis papás por estar concentrados en trabajar el uno  y la otra en manejar una casa de tantos no alcanzaban seguro a percibir.

Pues si, sufrimiento, situaciones difíciles cuando era niña y adolescente que gracias a Dios existieron y que hoy me tienen parada, tranquila y feliz!

1- Mi hermano me hizo llorar mis ojos.   Yo llegué cuando el tenía 7 años entonces “acabé con su reinado”. Me buscaba pleito, me hacia bulling permanente.  Me decía que me habían recogido de una canasta en una quebrada porque me habían abandonado por fea y cuando estaba más grande me desapareció con poderes mágicos que el tenía y se confabuló con mis otros hermanos para que no me vieran por unas horas.

Convivir con una persona de este tipo “in house” es duro, pero da la capacidad de tolerar…de tener paciencia … De ser resistente!  Además en esa situación, como en esta enfermedad yo estaba en desventaja, el era más fuerte que yo, más potente y tenía el control. Si yo le demostraba miedo y me entregaba estaba perdida!

Gracias a Dios existió, gracias a esa pesadilla eterna aprendí a tolerar la compañera de colegio, universidad o trabajo que se comporta así… Gracias a Dios aprendí que ante esas situaciones las batallas se ganan con inteligencia y sensatez y tranquilidad. Ademas aprendí que es MI problema y de nadie mas.

Afortunadamente esto duro la infancia, pues desde la adolescencia mi hermano se convirtió en mi compinche, lo adoro con mi alma y no concibo mi vida sin el antes y después . A el le debo este “callo”  y no tengo como pagarle el favor que me hizo!

2-Cuando yo nací mi papá había venido progresando en su vida laboral pero aún así tenía 8 hijos para sostener. Su familia no tenía dinero en exceso y por el contrario ayudaba a algunos que lo necesitaban.  Pero yo, por ser la menor, fui afortunada en poder tener acceso a un colegio aspiracional.

Fue maravilloso, no sólo porque allí encontré , unas amigas/ hermanas del alma (entre ellas mi socia) sino que precisamente allí aprendí cada día que el mundo no era como yo quisiera y que tenía que aceptar con amor mi condición.

Mis amigas, muchas de ellas, tenían acceso a todo lo que querían, venían en su mayoría de familias con una condición económica muy favorable que les permitía tener acceso a intercambios, viajes, ropa, carro…todo con facilidad.  Para mi todo era una lucha. Cualquier cosa, por pequeña que fuera tenía que sudarla literalmente para conseguirla. Cuando quería comprar algo mi papá me preguntaba cuanto costaba y me daba siempre la mitad. Yo tenía que buscar la manera de conseguir lo demás, desde que tengo uso de razón fue así.

No era fácil tocar las puertas del barrio (y más si abría la puerta el niño que te gustaba) para ofrecer naranjas de la finca, vender ciruelas con sal en el colegio y ni hablar de ahí para adelante las mil cosas que llegué hasta a producir con terceros para poderme dar los gustos que quería.

Pero digamos que eso era menos relevante a tener la capacidad de sentirme en ocasiones diferente a las demás.  Eso si que es importante, pues en el manejo de los efectos secundarios de estos tratamientos es definitivo tener fortalecida la personalidad y así duela enfrentarse uno mismo al espejo y enfrentar la humanidad, hay que tener la valentía de salir y enfrentar el mundo.

Ser “el Unico” , ser ” el parche”, frases que a veces nos dicen nuestros hijos cuando no pueden hacer o tener algo… Es maluco, es verdad , pero hay que serlo de vez en cuando, eso forma y mucho! . Y por otra parte, tener que luchar, tener que trabajar, tener que esforzarse sin preguntarse porque a los demás no les pasa y a mi si, facilita las cosas y deja un sabor dulce al final.

3 -Pero la parte económica para una adolescente era lo de menos, la belleza física era la mas importante y la verdad no era mi fuerte. Tenía unas amigas hermosas, de ojos claros o morenas divinas… En cambio yo, (“siempre salió muy negrita”como decía mi abuela que era muy racista), tenía un pelo horroroso que se mejoró radicalmente después de la adolescencia pero que hizo que en 5to grado mis amigas me pusieran el sobrenombre de “pelitrapeadora”.

Si que sufrí con eso! Todo un salón riéndose y burlándose por muchos meses y yo sin nada para hacer distinto a hacerme la fuerte y llegar a la casa mirarme en el espejo y tratar de todas formas que el pelo se mejorara. Me pase domingos enteros con aguacate en la cabeza, con huevo, penca sábila y mayonesa…con lo que fuera buscando una salida a ese problema.

Que ayuda! Que gran ayuda me hizo la persona que me hizo bulling por meses con el tema! Que me sacó muchas lágrimas y que llevó mi autoestima al piso a los 11 años, que puso a temblar mi seguridad y me hizo sentir envidia de las demás.

Que ayuda me hizo cuando me puso el sobrenombre que todavía recuerdo con detalle cómo y cuando fue … Cuanta angustia sentí pero que fuerte me volvió!

En este caso, tenía un peso gigante encima, pero vuelve y juega… Para ganar esa batalla yo tenía que mostrar fortaleza así sintiera dolor, y sólo con inteligencia y tranquilidad la iba a ganar y así fue!  Mi pelo cambió a los pocos años y terminó siendo más lindo de la cuenta.

Además, como sentía que la belleza física no sería mi fuerte, me volví la más querida y la más simpática y le busque una salida diferente a un problema que yo sentía no podía cambiar y para que ….pero eso también funciono!

 

En conclusión, lo que he aprendido en este proceso, en el análisis de esta situación de esta manera particular, es que quienes tenemos hijos queremos evitarles a toda costa que sufran, que vivan momentos difíciles… Les queremos armar mil actividades, comprar mil cosas que no necesitan para que no se queden atrás, Opinamos en la pelea con los amigos, hablamos en el colegio para solucionarles los problemas con la tarea, con el profesor. En fin, cometemos desde el amor profundo, muchos errores para hacerles la vida más fácil.

Con esto definitivamente no los estamos preparando, les estamos mostrando un mar sereno, con olas manejables y pequeñas y cuando les llegue el tsunami que llega disfrazado de diferentes maneras no van a saber que hacer.

Hoy, doy gracias a la vida porque me dio la formación para poder enfrentar esta enfermedad desde tantos aspectos con tanta tranquilidad. No tuve que entrenar mi cuerpo físico y emocionalmente, ya todo estaba en el disco duro y simplemente lo apliqué.

Ahora, como soy mamá , no quiero que nada malo le pase a mis hijos, y trato indirectamente de anticiparme a las situaciones incómodas que puedan tener para que “sean más felices” . Lo que debo preguntarme es: ¿Como los estoy preparando para la vida? ¿Será que si les estoy haciendo un favor? Ahora veo que no, definitivamente NO!

Mi mamá hubiera dado su vida, hecho hasta lo imposible porque ni mi hermana ni yo tuviéramos cáncer, estoy segura, así como lo hacemos la mayoría de las mamás. Pero eso no esta bajo su control y la vida es así… Además, quizás nos hubiera evitado sufrimientos físicos y momentos de angustia, pero nos habría privado de ver la vida como la vemos hoy, de recibir el gran regalo de valorarla y sentirla más que nunca, de recibir en vida tanto amor!

Mi mamá nos hubiera privado de algo tan bonito y que llega escondido en el paquete llamado cáncer  y nos abría solucionado ese momento pero nos había robado el premio para degustar el tiempo que tengamos de vida.

Hoy, estoy a pocos días de llegar al final de esta etapa, de llegar al final de 6 meses de aprendizajs en estas quimioterapias en tantos aspectos.

Doy gracias a la vida porque además de darme una nueva oportunidad de vivir y de valorarla más, me esta iluminando el camino para que mis hijos que vienen detrás estén preparados. Pido también a Dios que me dé la capacidad de aceptar las cosas difíciles que les toque vivir para que los haga mejores personas y estén preparados para la vida, le pido que me permita mirarlos desde la barrera allí para que sean más fuertes, para que sepan manejar una adversidad.

Le pido a Dios que conserve en mi y le de a ellos la capacidad de ver que en la vida aunque se presenten momentos oscuros siempre podremos descubrir con mas fuerza donde está su pedazo color de rosa.

 

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4- La piel en quimioterapia

Soy afortunada en tener una cuñada y una amiga dermatólogas quienes han estudiado sobre los efectos de la quimioterapia y se han preocupado por mantener la piel bastante bien.

Desde el comienzo hicieron cambios en las cremas y antisolares que solía usar pues como la piel se seca mucho debían ser diferentes.

Lo único que me ha incomodado bastante ha sido la mucositis que son unas placas en los extremos de la boca que arden y en cuestión de días se secaron y rajaron tanto que llegaron a sangrar.

Para esta molestia en particular la recomendación fue usar Advantan en las noches en la zona afectada y durante el día y la humectante que use para la cara, usarla alrededor de la boca varias veces al día en caso de que lo sienta necesario.

De igual manera mantener los labios muy hidratados con Chapsticks ultrahumectantes.

Este tema de la mucositis esta ligada a una disminución en la capacidad de reemplazo de recambio celular, por lo tanto me recomendaron por otro lado tener un complemento Multivitamínico y mutimineral y un suplemento diario con Zinc, Vitamina E y Selenio.

En el oncológico recomiendan usar una capa generosa de vaselina y en lo posible no maquillar para poder dejar una película mas gruesa y me ha funcionado muy bien.

Las recomendaciones de las dermatólogas para mantener la piel muy hidratada y las cuales he llevado al pie de la letra desde el comienzo son las siguientes:

HUMECTANTES:

-Tener una crema humectante para la cabeza y la cara en el día para refrescarla varias veces al día, yo uso la de Gamarde que es orgánica.

-Usar para el cuerpo una crema humectante de alta densidad, he usado Dermaglós y Cetaphil Restoraderm dos en la mañana y en lo posible en la noche.

También una amiga me recomendó usar gel de Aloe Vera entonces lo hago de vez en cuando, no diariamente.

LIMPIEZA:

-Lavar la cara mañana y tarde con jabones como lipiel y Cetaphil. Y para el cuerpo se recomienda no enjabonarse todo el cuerpo sino axilas y las áreas genitales unicamente.

-Para evitar problemas de quemadura del sol, tomarse una cápsula diaria (o dos si voy a estar muy expuesta) de Heliocare.

-Aplicar el antisolar Anthelios AE en la cara.

-En la cabeza, como no uso peluca, uso antisolar de Heliocare con color, pues la cabeza tiende a ser más blanca.

-Y en manos y el cuerpo cualquier antisolar.

12- Efectos post quimio

El miedo a que pasaría después de la quimioterapia era evidente, siempre había escuchado en la mayoría de los casos de unos efectos bastante incómodos que además de debilidad físicamente a quien la tenía , emocionalmente muchos de ellos estaban fuertemente afectados.

Me prepare mucho para la primera sesión, física, mental y espiritualmente. Siempre he tenido una vida sana pero recurrí a otro tipo de ayudas que no había considerado en mi vida y que a cada una de ellas que hoy forma parte de mi “combo químio” les doy el protagonismo que se merecen:

-Alimentación:

He tenido una amiga psiquiatra que se ha especializado en el tema de salud por medio de la alimentación.

Aunque muchas personas en este proceso recomiendan que comer y que tomar, los consejos  de ella tenían mucho peso desde lo científico y testimonial.

Muchos coincidieron con los que comparte la bioenergética:

-Eliminar la leche de vaca y el consumo de derivados de la misma.

-Eliminar la carne roja, aumentar el consumo de pollo y pescado

-Eliminar los dulces y las harinas

-Aumentar el consumo de alimentos antioxidantes

Los puse en práctica desde el primer momento, no de manera radical pero si reduciendo de manera importante.

Hay muchos consejos del uso de alimentos en particular, pero hay uno al que le tengo mucha fe y es el consumo a primera hora de la mañana y antes de acostarme del cristal de la penca sábila licuada con jugo de guanábana.  La propiedad de la penca hace una especie de “película” en el estómago que protege el contacto del estómago con la quimioterapia. Esa es mi conclusión y por eso 3 días antes de la químio empiezo a tomarlo y 4 o 5 días después.

También visite la médica nutrióloga, pues me preocupaba no tener el cuerpo muy fuerte para resistirlas y además el tema del sobrepeso por el uso de esteroides en las químioterapias  blancas es un temor que aún existe.

Quería tener la certeza de alimentarme con cosas que de verdad fueran claves para mi cuerpo.

Me dio además de una dieta rica en proteínas una serie de recomendaciones para los días de la quimio que sigo a cabalidad y cuando por descuido no las cumplo he pagado sus consecuencias:

El día de la quimioterapia y los 4 días siguientes comida muy suave.

Fuerte en harinas y proteínas pero baja en fibra y en grasas, azúcares y condimentos.

Los vegetales y las frutas son claves en la alimentación mientras se está en tratamiento pero NO durante esos días , la idea es poner a trabajar poco el estómago .

-Acupuntura:

Este tema ha sido definitivo, además de contar con la doctora más amorosa y un ser humano especial,  es increíble como los efectos de la químio se reducen con el uso de las agujas en el lugar preciso.  Siempre voy el mismo día por la mañana y me dejo las agujas una semana más. Las mismas ayudan al estómago y al hígado a soportar el medicamento y otras de ellas a disminuir los efectos de náuseas y vómito.

En la tercera quimioterapia me quité las agujas el cuarto día en la noche porque me estaba estorbando, al día siguiente me retrocedí en el proceso, sentí el malestar típico del tercer día, es mejor esperar que se caigan solas o mínimo 8 días.

-Bioenergética:

En mi vida había recurrido a esta ayuda, me costaba creer en ella porque quizás el hecho de estar casada con un médico hizo que fuera menos abierta a estos temas.

Me he sentido super bien , el médico que me atiende es absolutamente profesional, genera mucha seguridad y tiene una calidad humana increíble.

Voy cada 3 semanas y como complemento me pongo unos sueros que recomienda 2 o 3 días antes de la quimioterapia. Los mismos le dan más fuerzas al organismo para prepararlo a los fuertes medicamentos que vienen y eso sumado a la calidez y la “buena mano” de la enfermera,  a esos 30 minutos sin celular y ojos cerrados , a ese tiempo para mi, tienen un efecto maravilloso.

-Ejercicio:

La semana después de las quimioterapia rojas no me siento en condiciones de hacer ejercicio. Las dos semanas siguientes, cuando ya incluso me alimento mejor y me siento con fuerzas lo hago nuevamente, ejercicios cardiovasculares y pesas especialmente en el pecho para preparar a mis músculos para la cirguía que viene más adelante.

En conclusión, los resultados de las químioterapias rojas han sido excelentes,  los dos primeros días como muy poco, el apetito se me reduce totalmente, me dedico a tomar mucho líquido para eliminar rápidamente las 5 bolsas de  medicamentos que me pusieron.

El tercer día es el día más incómodo, es una sensación estomacal de llenura, como si algo que se hubiera comido el dìa anterior hubiera caído mal. Una especie de “guayabo” de esa sensación que tiene el cuerpo al día siguiente de tomar licor, con dolor de cabeza  suave pero permanente y una fuerte indisposición al pensar en cualquier tipo de comida .

No sentí náuseas ni vómito por fortuna.

Emocionalmente me sentí muy feliz, cada quimioterapia era una menos de tratamiento y una más que curaba mi cuerpo. La compañía de la familia y los amigos física y virtualmente hacen de estos momentos lindos recuerdos.

Sólo existió un temor importante después de la primera quimioterapia y era lo que sucedería apartir del día 13, esa caída del pelo que a las mujeres nos duele más y al cual yo especialmente tenía fuerte apego.

11- Quimioterapias Rojas

El lunes 9 de Septiembre a las 2:00pm tenía mi primera quimioterapia.

Aunque parezca raro, no veía la hora de que llegara ese día, era una necesidad de ir avanzando y enfrentando esos momentos que de alguna manera me generaban ansiedad por ser desconocidos.

Justo ese día en la mañana empecé con un poco de gripa, por tal motivo el médico y mi esposo telefónicamente tomaron la decisión de aplazar la sesión .Yo, en mi afán de “salir de eso” me fuí al final de la mañana para el centro de oncología y les dije que me revisaran, que yo simplemente tenía un resfriado ,que yo me sentía bien para iniciar el tratamiento.

Llamamos el médico y finalmente aceptó advirtiendo que lo que podría pasar sería que yo estuviera más indispuesta de la cuenta pero nada delicado.

Llegue entonces con la incertidumbre de cómo respondería mi cuerpo a esos medicamentos, pero llegue a la vez feliz de empezar y con fé absoluta de que todo saldría muy bien.

Me encontré con un personal especial, una calidad humana y un ambiente que facilita la situación. Desde el portero tu te sientes en casa.

El primer paso era la inducción, la persona encargada, una mujer muy cálida que me recibió con el protocolo del caso, debía presentarme un PowerPoint con los “posibles efectos secundarios, pero que no a todas las personas les daba igual”. Yo, de manera respetuosa le dije que no quería escucharlos, no quería sugestionarme con nada del futuro,pues si algo he aprendido en este procesó es que vivir cada momento en tiempo real es la clave, anticiparse a los hechos no me es para nada constructivo.

Firmé los papeles como sí los hubiera leído y aceptado y mi esposo se quedo recibiendo la inducción con la advertencia que no compartiera nada conmigo.

Pienso que eso fue una sabía decisión, llegué programada para estar muy bien y sobretodo para recibir ese paso con amor, con la esperanza de que en el estaba parte de mi salvación, estaba absolutamente dispuesta a recibir la quimioterapia como una “amiga” una gran aliada en el proceso de sanación y estoy convencida que haberla recibido así facilito mucho las cosas.

Acogí un consejo de un gran amigo psicólogo que me advirtió que no hiciera amistades con los compañeros de sala, el me conoce y se imaginaba que en 5 horas que estaría allí podría terminar con varios nuevos amigos.

Sus argumentos eran bastante válidos:

-Los CA no son iguales y por ende los tratamientos , podría empezar a sugestionarme con lo que le hicieron o no al otro que me hagan o no a mi.

-Las personas manejan las situaciones emocionalmente de manera diferente, algunas deciden ver el lado oscuro y compartir sus miedos y angustias, no era mi caso, pero precisamente por eso debía evitarlo.

-Podría tener compañeros que por su condición mueran o sé agraven, no ayudaría para nada en este proceso.

De manera que a la primera quimioterapia, el 9 de Septiembre llegué sonriente llegue a la sala , saludé a todos los que estaban alrededor y me dediqué a hablar sólo con mi marido y con todas las visitas que tuve durante la tarde : mis hijos, mis hermanos, mis amigas. Llegaron con flores, con frutas y lo más importante con alegría y buena vibra. A las 7:30 terminamos y mi esposo me llevó a la casa de una amiga del alma donde estaban otras más de ese “primer anillo” del corazón para tener un “after químio” celebramos el comienzo y pasamos delicioso!

La segunda quimioterapia tuvimos que aplazarla porque mis amigos los “neutrófilos” estaban por debajo de 1.000 , es decir las defensas estaban bajitas a raíz de una fuerte gripa que tuve. No fue muy agradable, pues una vez iniciado queremos “salir de eso” pero acelerar las cosas no tiene sentido.

Vinieron entonces mas rápido de lo que imaginé la segunda el 4 de octubre, la tercera el 25 y finalicé la cuarta el 15 de Noviembre. El cierre de esta primera etapa fue con broche de oro, acompañada por mi marido como siempre y visitada por mi familia , mis amigas y un grupo de ellas se anticiparon a mi cumpleaños, muchos motivos para celebrar!