“Somos lo que comemos” .
Tener una alimentación sana durante el proceso de cualquier enfermedad es definitiva. Incluso es la oportunidad de hacer un alto en el camino , como yo lo hice, y revisar el tipo de alimentación que he llevado en mi vida y que debo seguir llevando tanto yo como todos en casa.
Lo ideal es consumir alimentos orgánicos, aquellos que son cultivados evitando el uso de productos sintéticos como pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales.
El pollo y el pescado deben ser comprados en lo posible a quienes lo tienen fresco.
Y los huevos que sean de “gallinas felices” es decir, gallinas bien alimentadas que corren libres y nos son encerradas en un corral.
Tengo la fortuna de tener en mi ciudad quienes puedan dejarme a domicilio semanalmente :
-Naranjas
-Verduras
-Huevos
-Productos de mar










